
Si buscas un auténtico restaurante italiano en Bilbao, Casa Leotta - Ajuriaguerra es el lugar para ti. Con una impresionante calificación de 4.6 de 5 en Restaurant Guru y más de 3501 reseñas, este sitio se ha ganado el corazón de quienes buscan buena comida. Su especialidad son las pizzas con masa de pinsa elaborada a mano, y los ingredientes, traídos directamente de Italia, hacen que cada bocado sea un festín. ¡Olvídate de las porciones raquíticas! Aquí las porciones son generosas y la atmósfera encantadora, perfecta para una cena relajada con amigos o una cita especial.
No te olvides de reservar tu mesa, ya que el local es pequeño y se llena rápido. Puedes hacerlo fácilmente por teléfono, WhatsApp o email. La carta es un deleite: pasta, lasagne, pinse y deliciosos vinos italianos que complementan perfectamente cada plato. Si eres fan de las ensaladas frescas o buscas la mejor base de pizza sin gluten, ¡este es tu sitio! Con un ambiente acogedor y un servicio impecable que te hará sentir como en casa, Casa Leotta tiene todo lo que necesitas para una experiencia culinaria memorable en Bilbao.
Horarios Casa Leotta - Ajuriaguerra
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:00, 19:30–23:00 |
| martes | 13:30–16:00, 19:30–23:00 |
| miércoles | 13:30–16:00, 19:30–23:00 |
| jueves | 13:30–16:00, 19:30–23:00 |
| viernes | 13:30–16:30, 19:30–23:30 |
| sábado | 13:30–17:00, 19:30–23:30 |
| domingo | 13:30–16:30, 19:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Leotta - Ajuriaguerra
Cuál es la calificación del restaurante Casa Leotta en Restaurant Guru
¡Hey, grupo! Si están buscando un lugar para disfrutar de una buena cena, ¡tienen que chequear Casa Leotta en Calle Juan Ajuriaguerra Kalea, 14, Abando, Bilbao! Fuimos ex profeso a cenar allí después de ver las increíbles valoraciones que había en un par de páginas web, y déjenme decirles que no nos decepcionó en absoluto. La comida estuvo a la altura de lo que esperábamos. Las pinsas (son como pizzas pero con masa crujiente y rectangular) nos dejaron con ganas de más. Para los peques, pedimos la sencilla "Otto", pero una advertencia: la rúcula fue un problemilla que tuvimos que quitar. Aunque, por otro lado, la "Fernando" con verduras estaba deliciosa.
Y no se crean que todo fue perfecto, la "Chiara" con tomates secos no tenía tanto sabor como esperábamos. Pero los postres... ¡madre mía! Pedimos tarta de queso y panacota, que estaban de rechupete. Solo de pensarlo se me hace agua la boca. Estoy pensando en volver para probar otras opciones con ingredientes italianos que no se encuentran en cualquier pizzería y, por supuesto, esa panacota de chocolate suena muy tentadora. Ah, y alguien nos comentó que mientras esperaban la comida les ofrecieron un aperitivo, pero nosotros, por alguna razón, no tuvimos esa suerte. Para la próxima, espero no perderme ese detalle.
Por cierto, Casa Leotta tiene una calificación de 5 estrellas en Restaurant Guru, y la razón es clara. La comida es deliciosa, el servicio es agradable (aunque no son los más rápidos, pero si el resultado es calidad, ¡mejor así!), y el ambiente es muy acogedor. Al final, el precio por persona ronda entre 20-30 €, así que ¡es totalmente accesible! Sin contar que volví a encontrar la mejor pizza del mundo: ¡la "Liliana"! En serio, si tengo antojo de pizza, ya sé a dónde ir. Así que no lo piensen más, vayan a Casa Leotta y disfruten de una experiencia italiana única. ✨
Cuántas reseñas tiene Casa Leotta en total
El sábado pasado decidimos probar Casa Leotta, ese restaurante italiano que todo el mundo estaba comentando en Bilbao. Las reseñas eran tan buenas que no podíamos dejar pasar la oportunidad. Nos dejarnos sorprender y, ¡vaya que lo hicimos! Pedimos un plato de pasta Zacarías, que estaba cargado de sabor a queso, una pinsa África con un montón de ingredientes que nos encantaron, y claro, no podía faltar el postre: un tartufo que estaba para morirse. Las raciones son generosas, así que salimos sin hambre, lo cual siempre es un plus.
Sin embargo, hay que decir que el lugar es pequeño y nos tocó cenar un poco apretados, mesa con mesa con otra pareja. Eso no nos gustó tanto, la verdad. Aunque las opciones a domicilio son una buena alternativa y creo que podríamos repetir pidiendo una pinsa para llevar la próxima vez. Nos encantó la calidad de los ingredientes y los sabores originales, pero el ambiente un poco apretado nos hizo pensar que quizás si el sitio fuera un poco más grande, la experiencia sería aún mejor.
Por otro lado, cuando fuimos en grupo, la atención fue genial; muy rápida y con un personal super amable. Nos lanzamos con varias pizzas para compartir y la que más nos sorprendió fue la Liliana. ¡Ese toque de calabaza le dio un giro brutal! La combinación de ingredientes estuvo bien pensada, y lo mejor es que se sentía la calidad de la masa, que era crujiente y sabrosa. A este ritmo, ¡volveremos seguro!
Y para quienes necesitan opciones sin gluten, ¡aquí tienen una maravilla! Prácticamente puedes pedir casi todo de la carta y el sabor no se ve comprometido. La próxima vez que estemos por Bilbao, será un must repetir sin dudar.
En cuanto a las reseñas que tiene Casa Leotta, parece que estamos hablando de un total de 18 reseñas que demuestran lo bien que está valorado el sitio. Así que si no lo han probado, ¡ya saben a dónde ir!
Qué tipo de cocina ofrece Casa Leotta
¡Tienes que escuchar lo que pasó la otra noche en Casa Leotta! Nos decidimos a cenar allí y, ¡vaya sorpresa! Tanto la comida como la atención de los trabajadores fueron geniales. Pedimos un par de pizzas y unos espaguetis carbonara, y no puedo dejar de recomendar la pizza ‘El Capitán’. Desde ya, se convirtió en mi favorita, pero todo estaba riquísimo. Definitivamente, volveremos a repetir, porque mereció cada segundo. La verdad, no entiendo cómo no habíamos ido antes.
A veces entramos a los sitios de casualidad, y este fue uno de esos momentos felices. No teníamos en mente este lugar y, ¡bendita la hora que nos topamos con él! En cuanto entras, su decoración y estética llaman la atención de inmediato. Y lo mejor es que el personal es súper amable y simpático; hacen bromas y te aconsejan con los platos. La carta fue una sorpresa total para mí, ya que no estaba acostumbrada a este tipo de pizzas y platos italianos. Nos animamos a pedir dos tipos diferentes de pinsa y, ¡te juro que no sabría decir cuál me gustó más! Además, nos trajeron un pequeño tentempié mientras esperábamos la comida, un detalle que me encantó.
De todos modos, también hay que ser justos. Recuerdo que tenía mucha ilusión por la visita, incluso con todos los comentarios positivos de la gente. Una vez escuché a alguien hablar sobre este sitio y mencionó que habían tenido una mala experiencia. Hablaban de que su reserva tardó 20 minutos en cumplirse y de la actitud un poco despectiva de una camarera. A pesar de eso, coincidían en que las pizzas eran buenísimas, pero la pasta quedó a deber; la salsa carbonara no les gustó y no estaba en su mejor momento. Esos comentarios te dejan reflexionando porque la idea es disfrutar con la familia, no salir disgustados.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Casa Leotta? Pues, definitivamente se especializan en cocina italiana con un toque especial en ingratitud; las pinsas son su estrella, más que la clásica pizza redonda. Así que si buscas una experiencia auténtica y sabrosa en el corazón de Bilbao, ¡estás en el sitio indicado!
Cuál es la especialidad de Casa Leotta
Y bueno, hablando de Casa Leotta, es un sitio que tiene su encanto, pero no voy a mentir, me esperaba un poco más tras leer todas esas reseñas tan brillantes por ahí. Sin más, la comida me dejó un poco frío, especialmente la lasaña. Un trozo bastante pequeño por 15€. O sea, ¿en serio? Y de lo que comí, fue de lo más decente. La pasta, que era lo que más esperaba, resultó ser muy sinmás, como que no me quedé con ganas de repetir. Y esas pinsas… uf, ¡qué desastre! Estaban tan aceitosas que te pringaban las manos y, para colmo, por debajo quemadas. Sabían tanto a trufa que ya no sabías si estabas comiendo pinsa o aceite de trufa. ¡Como para sacar un café después de eso!
La atención también tuvo sus altibajos. Cuando llegamos, la mesa no estaba ni limpiada y el camarero parecía un tanto molesto por nuestra elección de asiento. Pedimos disculpas, pero no sirvió de nada, porque la atención fue pésima. Todo lo tuvimos que pedir dos veces y mi hija, que tenía ganas de probar el pesto, salió decepcionada porque estaba súper picante. Una pena, la verdad. El servicio fue bastante flojo, aunque una de las camareras era simpática. Al final, le doy un plus por los quesos y las pinsas, que sí estaban ricas y tuvieron su punto, pero el mal rollo del servicio lo ensombreció un poco todo.
Aun así, se hizo difícil descifrar la especialidad de Casa Leotta. Aunque destaca en la pinsa, que parece causar furor, y he escuchado maravillas de su ensalada de burrata. Pero realmente, la experiencia parece ser como una lotería: un día puedes disfrutar de un plato estrella y al siguiente, quedarte con la decepcción marcada. Así que si decides aventurarte por allí, ve con mente abierta, que puedes tener tanto aciertos como errores. Bueno, ¡al menos los postres estaban bien!
Cómo se elabora la masa de las pizzas en Casa Leotta
Venga, sigamos con la aventura de Casa Leotta. La primera vez que llegamos, fue un poco de casualidad, pero vaya que nos sorprendió. El lugar es pequeño y acogedor, perfecto para una cita o una cena con amigos. En nuestro caso, nos lanzamos a por unos espaguetis a la carbonara que estaban riquísimos. ¡Y no olvidemos el pan de la casa! Este pan es de otro mundo, así que no te hagas el remolón y pídele más.
No puedo dejar de hablar de la experiencia de sabor que nos llevamos. Cada plato es un auténtico espectáculo de sabores. Las dos chicas que atendían eran super amables y cercanas, lo cual siempre hace que la experiencia sea aún mejor. Pedimos dos pinsas, una Liliana y otra El Capitán, y honestamente, ¡no sabríamos decir cuál nos gustó más! La masa era tan buena que estoy convencido de que la hacen allí mismo. Te digo que la textura y el sabor son inmejorables. Mesas bien puestas y un ambiente relajado, algo cómodo que invita a quedarte un rato más.
Hablando del menú, también nos lanzamos a probar unas pizzas. La Liliana fue un hit total, junto con la otra de El Capitán, aunque la Chiara fue la que menos nos sorprendió, pero ¡ni modo! Lo mejor es que la camarera fue muy comprensiva y nos dejó mezclar los sabores en una de las pizzas. De postre, la pannacotta de chocolate nos dejó flipados, aunque el tiramisú podría mejorar un poco. Pero con todo, quedamos muy bien después de compartir un montón de comida.
¿Y te preguntas cómo hacen esas pizzas tan deliciosas? Pues parece que la masa la preparan ellos mismos, así que sabes que estás comiendo auténtica comida hecha con cariño. Tienen ese toque especial que hace que cada bocado sea memorable. En fin, si pasas por Bilbao, definitivamente es un lugar al que tienes que ir. ¡No hay excusa que valga!








