El Asador de Van Dyck

El Asador de Van Dyck

Si estás por Salamanca y te apetece un buen tapeo, El Asador de Van Dyck es el sitio que no puedes dejar pasar. Aquí puedes olvidarte del menú y dejarte llevar por la carta de tapas, donde los montaditos son la estrella. Te cuento que probé el montadito Pinto y estaba tan delicioso que terminé pidiendo otro, esta vez el de jamón asado. Por unos 10 euros, quedé más que satisfecho. Además, el servicio es super amable, algo que siempre se agradece.

Ubicado en la Calle Van Dyck, 33, este bar está justo al lado de los cines y cerca de la plaza de toros, en pleno corazón de la zona de pinchos más famosa de Salamanca. La oferta es variada, con tostas y raciones que te dejarán deseando más. No puedes irte sin probar su famoso jamón, que es un must para cualquier amante de la buena comida. Si buscas un buen recuerdo de tu visita, ya sabes dónde ir.

El Asador de Van Dyck

Bar de tapas
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Fotos
C. de Van Dyck, 33, 37005 Salamanca
923 25 47 12

Horarios El Asador de Van Dyck

DíaHora
lunes13:00–17:00, 19:00–24:00
martes13:00–17:00, 19:00–1:00
miércoles13:00–17:00, 19:00–1:00
jueves13:00–17:00, 19:00–1:00
viernes13:00–17:00, 19:00–1:00
sábado13:00–17:00, 19:00–1:00
domingo13:00–17:00, 19:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Asador de Van Dyck

Cuál es el nombre del restaurante recomendado en Salamanca

¡Hey, compis! ¿Habéis escuchado ya hablar del Asador de Van Dyck? Este bar de tapas, ubicado en C. de Van Dyck, 33 en Salamanca, se está convirtiendo en uno de esos lugares que no te puedes perder si eres amante de la buena comida. Con 4 estrellas de puntuación, muchos ya están alabando sus ricas tapas y el trato amable del personal. ¡Y vaya que se nota!

La forma en que pides la comida es súper cómoda. Puedes ir a tu rollo, sin complicaciones. La atención ha sido, por ahora, excelente. Y mira, sé que llama la atención ver a alguien con pelo rosa en un bar que no es tan común, pero ¿quién se preocupa por eso cuando tienes unas patatas fritas con dos salsas esperando? ¡Es todo un espectáculo! Hablando de las bebidas, son muy ricas y, sorpresa, ¡hay una basurita original en el lugar!

Otra cosa que me ha sorprendido de este sitio son los baños. Están bastante bien y huelen a ambientador acogedor, algo que siempre se agradece. Ah, y un pequeño recordatorio: ¡solo aceptan efectivo! Perfecto para disfrutar sin complicaciones, porque te puedes gastar entre 10 y 20 € por persona y salir satisfecho. Algunos de los platos que no te puedes perder son el montado de pollo y lomo, los montaditos variados y, por supuesto, esas patatas con buenísimas salsas.

Si te preocupa el aparcamiento, te aviso que puede ser un poco complicado encontrar sitio. Hay opciones como el aparcamientos de pago en la calle, pero ¡vaya que vale la pena la caminata! En resumen, este lugar es un bar sencillo pero con buena calidad, donde la relación calidad-precio te deja sin palabras. Así que, la próxima vez que estés por Salamanca, no dudes en pasarte por el Asador de Van Dyck. ¡Seguro que repetirás!

Qué tipo de comida se puede disfrutar en El Asador de Van Dyck

Y ya que estamos, ¿qué tal si hablamos del Asador de Van Dyck? Este bar es un lugar de obligada visita cuando estás por Salamanca, sobre todo si te gusta tapear. Lo he disfrutado a tope y tengo que decir que para un bar de tapas, tiene una calificación de 5 estrellas. ¡Eso no es un chollo! Aquí los pinchos son de esos de batalla, ¿sabes? Consistentes y a buen precio, ideales para cuando vas con amigos y quieres probar un poco de todo sin quedarte en la ruina. Aunque el pincho va a parte de la consumición, los precios son tan razonables que la cuenta al final nunca te deja con mal sabor de boca. Puedes calcular entre 10-20 € por persona y salir bien satisfecho.

A mí particularmente me encantaron los montaditos y tostas que tienen. La calidad-precio está realmente bien; te atreverías a decir que es incluso correcta. Aunque el trato del servicio podría mejorar un poquito, la verdad es que tienen unos lavabos limpios y eso cuenta, ¿no? Aún así, hay quienes no les gustó el toque de la bandera española colgando del techo; al final, cada uno tiene su opinión, pero en este caso, lo que importa es la comida.

Dicho eso, también hay opiniones mixtas. He escuchado a algunos que se han llevado un chasco grande. Un amigo mencionó que el montadito de jamón asado que pedían era un desastre; dicen que estaba tan empapado en salsa que el pan se deshacía. Imagínate el desastre. Aunque lo bueno es que hay muchas otras opciones. Si buscas algo más seguro, los clásicos como patatas bravas o bocaditos de pollo nunca fallan. Y sé que, aunque el bar se llena los fines de semana, los camareros suelen ser muy amables y eso ayuda un montón a que la experiencia sea más llevadera.

En resumen, si te preguntas ¿qué tipo de comida se puede disfrutar en El Asador de Van Dyck?, la respuesta es clara: ahí puedes encontrar desde pinchos clásicos como el lomo y el pollo hasta algo más contundente como los montaditos, además de las típicas patatas bravas que nunca pueden faltar. Definitivamente hay opciones para todos los gustos, ¡solo hay que elegir bien!

Cuáles son las tapas más destacadas del menú

Y hablando de El Asador de Van Dyck, ¡qué buena opción es para una salida con amigos! La primera vez que fuimos anoche, el lugar estaba lleno, tanto por dentro como en la terraza. La vibra era genial y la energía contagiosa. Cenamos una mezcla de tostas, montaitos y unas patatas para dipear. ¡Todo llegó súper rápido! Lo mejor fue cuando nos trajeron una caja repleta de salsas para que nos sirviéramos a nuestro gusto. Las carnes estaban estupendas y las patatas, aunque eran de las congeladas, me encantaron para un buen salseo. ¡Claro que sí!

Nos decantamos por una sidra natural, y el camarero vino con un escanciador que le dio un toque especial a la experiencia. Y aunque el precio es mega amigable —1.60 por cada tosta o montaito y 4.50 la botella—, sí que hay un par de detallitos a mejorar: el aire acondicionado estaba súper fuerte y nos daba en la cara, y un poquito de exceso de sal en los platos. Las patatas partían un poco de lo sabrosas que eran, pero había que sacudirlas para quitar un poco de sal. Pero, a pesar de esas dos pegas, nos gustó tanto que repetiremos. ¡Totalmente lo recomiendo!

Si buscas un lugar para disfrutar de algo rápido, hay pinchos, montaditos y tortas sabrosas, especialmente el de chorizo. Los precios siguen siendo asequibles, aunque te sorprenden con un cargo de 0.2€ por sentarte y 0.1€ por cada pincho que te traen a la mesa. Oye, debe ser que la bandeja pesa un montón, ¿no? Pero al final, el balance es bueno y lo que he probado ha sido delicioso.

En resumen, las tapas más destacadas del menú incluyen unos pinchos morunos, el montadito de chorizo, la parrillada que no te puedes perder, y no olvidemos las patatas con alioli. Todo está muy bien servido y con una atención rápida y amable. ¡Así que ya saben, no duden en hacer una parada en El Asador de Van Dyck la próxima vez que estén en Salamanca!

Cuál es el precio aproximado de las tapas en El Asador de Van Dyck

Lo que más me gustó de El Asador de Van Dyck fue la terraza. No entramos al local porque había un ambiente perfecto afuera, con el buen tiempo. Pedimos unas cervezas y, la verdad, el servicio fue rápido y eficiente, lo cual siempre es un plus. Y las bebidas estaban frescas, ¡nada como una caña helada en una tarde soleada! El precio de la caña junto con la tapa estaba alrededor de tres euros, lo cual se siente bastante justo para la calidad que recibes.

Tienen una carta muy variada, y todo lo que vimos por ahí estaba bien presentado y tenía una pinta espectacular. De hecho, si vas, no te puedes perder el jamón asado. Ese iba a ser nuestro plato estrella, y realmente no decepcionó. Una tapa que definitivamente recomendaría. A veces no sabes qué esperar de un bar de tapas, pero en este, hasta las arepas y la parrillada que pedimos, estaban riquísimas y a un precio razonable. Salimos a unos 20€ por persona, incluyendo las consumiciones. ¡Todo un chollo!

El ambiente es bastante animado, y aunque suele estar lleno, sobre todo los sábados, vale la pena. Tienes que buscar un poco para encontrar sitio, pero eso es parte del encanto, ¿no? La experiencia es divertida y el menú incluye tostas y pinchos a 2,2€ cada uno, así que definitivamente puedes pinchar y comer sin romper el banco. A partir de unos 10€ hasta 20€ por persona en total, dependiendo de cuánto te animes a comer.

Así que si decides visitarlo, puedes esperar un ambiente cómodo y una comida a buen precio. Ojo, que algunas tapas pueden ser un poco menos populares que otras, pero en general, el lugar se lleva muy buenas opiniones. ¡No olvides probar esas tostas de solomillo y los montados de jamón asado y bacon con queso! ¡Estás segura de que quedarás satisfecho!

Dónde se encuentra ubicado El Asador de Van Dyck

Y ya que estás en Salamanca, no puedes perderte el Asador de Van Dyck. La verdad es que es un buen sitio para tapear barato, y si te gusta la cerveza bien fría, aquí la sirven perfecta. Con tapas que te van a sorprender por su variedad y precio, ¡estás en el lugar indicado! Las tostadas y montaditos están a 1,70€, ¡imagínate! La calidad-precio es increíble. Todo está tan limpio y cuidado que te sientes muy a gusto.

Si buscas un sitio donde la comida sea buenísima y barata, este bar te va a encantar. La atención del personal es otro punto a favor, siempre amable y dispuesta a ayudarte. No es de extrañar que lo recomienden 100%. Además, es un sitio bastante tranquilo, ideal para disfrutar de una comida casera sin prisas. Tómate tu tiempo y déjate llevar por la experiencia.

Los pinchos están que flipas, sobre todo si te gustan los sabores intensos. Aunque si el bar se llena, ten en cuenta que la bebida llega volando, mientras que la comida puede tardar un poco más, así que paciencia. Lo bueno es que por un precio por persona de entre 10 y 20€, sales más que satisfecho. No olvides probar las patatas fritas con sus salsas, el montadito de jamón asado y no le hagas asco a las tostas, porque son enormes y deliciosas.

Ah, y si te preguntas dónde se encuentra ubicado el Asador de Van Dyck, es super fácil: en C. de Van Dyck, 33, 37005 Salamanca. Así que ya lo sabes, la próxima vez que quieras tapear y pasar un buen rato, no dudes en visitarlo. ¡Te va a gustar!

Qué lugares de interés se encuentran cerca del restaurante

Y ya que estamos hablando del Asador de Van Dyck, no puedo dejar de mencionar lo bien que está el ambiente. Tienen aire acondicionado, así que en esos días de calor puedes disfrutar de tus tapas sin morirte de calor. La comida es un punto fuerte, sobre todo las tohcas y bocadillitos. Te recomiendo la tosta de pollo; aunque lleva una salsa de mostaza que no siempre se indica, es una explosión de sabor. Sin embargo, ojo con los peques porque puede que no les encante. Por otro lado, el bocadillito de chorizo es realmente un acierto, ¡de 10! Ah, y las patatas también están para chuparse los dedos, de verdad.

Hablando de precios, suelen andar entre 10 y 20 € por persona, lo que no está nada mal para la calidad que ofrecen. Las tapitas están a unos 2,5 € y si estás pensando en unas cañas con pinchos, te saldrá por unos 5-6 € por cabeza. Ed cuanto a los platos recomendados, definitivamente no te puedes perder el montadito de salmón y el de jamón asado, ¡son puro amor! Y si tienes peques contigo, no hay problema, fuimos con niños de varias edades y todo fue genial. Eso sí, no vimos tronas, así que si vas con un bebé, tenlo en cuenta.

Por otro lado, si estás pensando en disfrutar del exterior, te cuento que los precios en terraza suelen ser un pelín más caros. Pero, ¿quién no quiere disfrutar de una buena comida al aire libre? Aunque también es cierto que un par de amigos mencionaron que se sintieron un poco “estafados” cuando pidieron y se encontraron con el extra en la terraza, así que es mejor leer la letra pequeña al hacer el pedido.

Cerca del Asador, tienes varios lugares de interés. Por ejemplo, puedes pasear por la zona de Van Dyck, que siempre tiene un ambiente animado. Además, no está muy lejos de otros bares y restaurantes donde puedes seguir la ruta de pinchos, así que es una buena manera de continuar con la noche. Y si quieres algo más cultural, la Universidad de Salamanca no está a muy lejos, así que puedes combinar tus tapas con un poco de historia. ¡Es todo un plan!

Es imprescindible probar el jamón en este lugar

Y hablando del Asador de Van Dyck, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es el lugar. Si entras, te recibirán con esos aromas que te hacen sentir como si estuvieras en casa, pero con un toque de magia que solo un buen bar de tapas puede ofrecer. La decoración tiene ese toque rústico y auténtico que solo le dan los años; cada rincón parece contar una historia, ¡y muchas de ellas seguro que son sobre el buen comer!

Ahora, ¡las tapas! Tienen una variedad impresionante que va desde los clásicos hasta algunas sorpresas que no te esperas. No puedes irte sin probar las croquetas de jamón, que son cremosas y, sinceramente, están para llorar de la emoción. Y si eres fan de los mariscos, sus gambas al ajillo son casi un deber —te van a dejar con ganas de repetir. Para los más valientes, también tienen algunas tapas más innovadoras que son una mezcla deliciosa de sabores que te harán replantearte lo que conocías de la cocina española.

Y si hablo de los precios, ¡ni te cuento! La relación calidad-precio en el Asador de Van Dyck es realmente estupenda. Puedes ir un día que quieras disfrutar con amigos sin que te duela en el bolsillo. Es el tipo de lugar donde se puede comer bien y divertir en un ambiente relajado, porque, seamos sinceros, la comida llega a ser mejor cuando la disfrutas con buena compañía.

Y ya que lo mencionamos, ¿es imprescindible probar el jamón en este lugar? La respuesta es un rotundo sí. En este bar, el jamón es toda una institución. Lo sirven con ese aire de respeto que solo tienen los que saben lo que hacen. Cada loncha te transporta a un mundo de sabor que no querrás perderte. Así que ya sabes, si decides hacer una visita (y deberías), no te vayas sin probar esa joya. Te aclaro, salir de ahí sin un buen plato de jamón sería como ir a un concierto sin escuchar a la banda principal. ¡Tienes que probarlo!

Fotografías El Asador de Van Dyck

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