Restaurante Medieval Fermoselle

Restaurante Medieval Fermoselle

El Restaurante Medieval Fermoselle se encuentra en el corazón de la hermosa Plaza Mayor de Fermoselle y ofrece una experiencia gastronómica única que mezcla encanto y buena comida. Con una cafetería a pie de calle, es el lugar ideal para disfrutar de deliciosas tapas frías y calientes mientras te relajas en la barra o en una de sus mesas. Si buscas algo más sustancial, en la planta primera podrás deleitarte con platos destacados como el cardo con salsa de almendras o un chuletón de ternera que, ¡aviso! es suficiente para compartir.

Este rincón culinario no solo cuenta con un equipo de personal amable y eficaz, sino que también ha sabido aprovechar su espacio, adaptando los diferentes comedores para brindarte una experiencia íntima y acogedora. Con una nota de 3.8 sobre 5 en Restaurant Guru y un ambiente perfecto para familias o amigos, no te queda más que explorar su menú y hacer una reserva para disfrutar de una comida inolvidable en un entorno histórico.

Restaurante Medieval Fermoselle

Restaurante
3,9
546Reseñas
Fotos
Pl. Mayor, 8, 49220 Fermoselle, Zamora
658 29 69 23

Horarios Restaurante Medieval Fermoselle

DíaHora
lunes10:00–24:00
martes10:00–24:00
miércoles10:00–24:00
jueves10:00–24:00
viernes10:00–24:00
sábado10:00–24:00
domingo10:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Medieval Fermoselle

Dónde se encuentra el Restaurante Medieval Fermoselle

¡Hola, gente! Hoy quiero hablarles de una experiencia en el Restaurante Medieval Fermoselle que, la verdad, no fue del todo lo que esperábamos. Está en Pl. Mayor, 8, 49220 Fermoselle, Zamora, justo en el corazón del pueblo. Desde el exterior, el lugar tiene un aire acogedor y medieval, pero ya saben cómo es: las apariencias a veces engañan.

Empezamos con unas patatas meneadas, que tenían buen sabor, pero, sinceramente, no sé qué les pasó con los torreznos. Eran de bolsa y estaban tan duros que parecían auténticas piedras. Luego, el churrasco de segundo... bueno, ya sé que no es la parte más tierna de la ternera, pero estaba tan pasado y duro que ni lo pude disfrutar. Y aunque la tarta de queso "casera" estaba buena, no puedo ayudarlo, ¡me dio la impresión de que no era casera! Para ser sinceros, había opciones industriales que se notan mejor. El precio, de 20 a 30 € por persona, tampoco se puede quejar, pero la comida y el servicio dejaron mucho que desear. Comida: 1, Servicio: 3.

Hemos ido un par de veces, y cada vez parecía un caos total. A pesar de tener reserva, nos sentaron en una salita lateral y después de 20 minutos nos llegó una ensalada. Cuando finalmente preguntamos qué pasaba, nos traen los segundos, pero tras ¡45 minutos! No es que no tuviéramos hambre, es que salir a las 17:00 después de la comida no es lo ideal. Una pena, porque la comida no estaba mal en sí. Así que, una estrella por el servicio y 2 por el ambiente.

Pero no todo fue malo. En otro momento, pasé casi 15 días en el restaurante y, déjenme decirles, ¡la comida estaba muy buena! Además, la relación calidad-precio era genial, y el personal fue súper atento. La vista a la Plaza Mayor es de esas que te hacen sentir en un cuento. Comida y ambiente, todo top. Para repetir, sin dudarlo.

Para finalizar, ya saben cómo es. Si quieren probar un lugar en el que disfrutar de un ambiente medieval y vistas impresionantes, el Restaurante Medieval Fermoselle en Pl. Mayor, 8, 49220 Fermoselle, Zamora, se lo pueden pensar… o mejor, ¡vayan preparados para una experiencia variada! ¡Espero que les sirva!

Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece el restaurante

Y bueno, si hablas de una experiencia que te deja con ganas de más, definitivamente el Restaurante Medieval Fermoselle es uno de esos lugares que debes visitar. La comida es espectacular, todo está riquísimo, en serio. Aunque fuimos sin reserva, el equipo nos atendió sin problema y fueron súper amables, lo cual siempre suma puntos. Recuerdo que nos disculparon por comer en la cafetería, pero, oye, si la comida es buena, a mí no me importa en absoluto. La verdad, muy recomendable para cualquier plan, ya sea con amigos o en pareja.

Les cuento que ha sido la segunda vez que venimos y, nuevamente, ¡no decepcionó! La atención fue genial y comimos de todo un poco: embutidos, solomillo, chuletinas de lechazo (que son una maravilla), y ¡no puedo olvidar la sopa de cardo y el postre que nos pedimos! Todo eso con bebida y cafés, y por tres personas nos salió a 85€ en total. O sea, entre 20-30€ por persona para esa calidad, no está nada mal, ¿verdad?

En otras ocasiones he oído que algunos han tenido un par de inconvenientes, como pasar frío en el comedor o que el servicio puede ser un poco desorganizado. Pero si te preguntas si vale la pena ir, la respuesta es un rotundo . El ambiente tiene esa decoración medieval que te transporta, y aunque puede haber algunas pegas, la calidad de la comida lo compensa todo. Ten en cuenta que el comedor es un poco pequeño, así que es mejor ir en grupos reducidos si no quieres esperar demasiado. La ensalada mixta, por ejemplo, es muy variada y está rica, aunque yo prefiero que no venga aliñada desde cocina.

En resumen, el Restaurante Medieval Fermoselle te ofrece una experiencia gastronómica que combina calidad, variedad y rapidez en la atención, todo en un ambiente acogedor y peculiar. Ah, y no olvides probar el pudding con crema y melocotón; te juro que es el cierre perfecto para una buena comida. ¡Sin duda, un lugar que se queda en la lista de favoritos!

Cuál es la ubicación específica dentro de Fermoselle

Y hablando del Restaurante Medieval en Fermoselle, es un lugar que, aunque tiene sus altibajos, me ha dejado gratos recuerdos. La comida es de diez; su lema no es en vano, y realmente dan muy bien de comer y cenar. Si alguna vez te encuentras por ahí, no te puedes perder su ensalada de Tomate del lugar, ¡es una maravilla! Cuando lo pruebas, te transporta a esos veranos de infancia donde un buen tomate tenía un sabor auténtico. Y, por supuesto, la paletilla de lechazo al horno es todo un clásico que siempre deja huella.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el servicio puede ser un poco extraño a veces. En mi última visita, noté que había que situarse bien en la zona de pedidos si no querías que te hicieran el vacío. De todas formas, si le das la vuelta a eso, resulta que el ambiente es agradable y muy amplio, así que es ideal para grupos grandes. Por ejemplo, el sábado pasado, un grupo de 14 personas disfrutamos de una buena comida, y aunque uno de mis amigos estaba en silla de ruedas, no hubo ningún problema con la organización.

Ahora, bien, no quiero ser yo quien tire tierra sobre el lugar porque, aunque he escuchado críticas de que el trato no siempre es el mejor para los forasteros, mi experiencia fue bastante positiva. Al menos eso fue lo que viví yo. Así que puedo decir con seguridad que es un sitio que puedes considerar si tienes ganas de disfrutar. Recuerda, está en pleno centro, en la Plaza Mayor, 8, 49220 Fermoselle, Zamora. Así que, ¿qué esperas? ¡Anímate y ve a disfrutar de su oferta!

Qué tipo de comida se puede encontrar en la cafetería a pie de calle

Seguro que has oído hablar del Restaurante Medieval Fermoselle en la Plaza Mayor, 8. Es un lugar que provoca opiniones bien variadas, pero lo que destaca siempre es la fusión entre tradición y un ambiente acogedor. Te cuento que el propietario tiene un toque especial; hace que te sientas en casa y eso se nota. Por cierto, si van de caza de cordero lechal, este es sin duda su plato fuerte. Ahora, a pesar de que la comida tiene su encanto, no te voy a mentir, también hay anécdotas de días no tan perfectos.

Recuerdo una vez que fuimos un grupo grande, y vaya lío... reservamos mesa para el interior y acabamos en la terraza, ¡y el marido de una amiga tiene alergia a las avispas! Imagínate la cara del pobre hombre. La tabla de embutidos estaba de rechupete, pero ¡ay! no había Coca-Cola Zero y de las siete personas que éramos, tuvimos que cambiar de plato un par de veces porque lo que queríamos no estaba disponible. Eso sí, luego el detalle de que nos regalaran un par de botellas de vino ayudó a calmar las penas.

Ah, y no te olvides de las recomendaciones de Teresa, la camarera más simpática que he visto. Nos orientó a explorar la zona y su conocimiento de los platillos era impresionante. Si te va el dulce, tienes que probar ese coulant con helado de chocolate; es un orgasmo para el paladar. La verdad es que hay un buen rollo en el ambiente, y se siente como un lugar donde realmente puedes disfrutar.

Pero te preguntarás, ¿qué hay de la cafetería a pie de calle? ¡Ah! En la cafetería encuentras una selección de platos tradicionales típicos de la región. Imagina unas patatas revolconas o, si eres amante de la tarta de queso, también la tienen en un formato irresistible. Y aunque ha habido quejas sobre el pan que sirven, lo cierto es que si llegas con ganas de probar comidas locales, aquí puedes hacerte un festín sin romper el banco. La relación calidad-precio es bastante buena, y si tienes suerte, hasta te invitan a un café o un chupito después de comer. Así que, al final, aunque hay altibajos, siempre hay algo que rescatar en este rincón medieval.

Cuáles son algunas de las especialidades del menú del restaurante

Te cuento que una de las mejores experiencias que hemos tenido en Fermoselle fue sin duda nuestro paso por el Restaurante Medieval Fermoselle. El lugar está en plena Plaza Mayor, 8, y lo más genial es que al viajarmos con nuestro perrete, nos dejaron entrar con él a la sala. ¡Un gran detalle, la verdad! La atención fue tan buena que solo puedo darles 5 estrellas; el servicio, el ambiente y la comida fueron de 10. ¡Literalmente! Comimos como reyes, y eso que el precio por persona se mueve entre 10 y 20€. Ya te digo que volveremos.

La terraza interior tiene un rollo chulísimo. Además, en la planta de abajo hay un espacio con billar y futbolines, perfecto si vas en grupo porque cuando somos más de 9 personas, asegura que la pasas genial. Y lo mejor es que, aunque había un par de mesas ocupadas, no tuvimos que esperar más de 10 minutos para ser atendidos. La experiencia del servicio es rapidísima y, créeme, eso suma un montón.

La última vez probamos un chuleton y una paletilla, y venga, los acompañamos con un buen vino del pueblo. Si dices que ya no vuelves a Fermoselle después de eso, yo te aconsejo que pienses dos veces. Este restaurante se ha convertido en un lugar obligado para nosotros, no solo por la comida, sino por la atención tan personalizada que recibimos. No dudes en dejarte aconsejar por el personal; ¡simplemente sigue sus recomendaciones a ciegas! Por cierto, los postres caseros son tan irresistibles que te dan ganas de secuestrar a la cocinera. ¡Ja, ja!

Sobre el menú, si te gusta la cocina tradicional, no puedes dejar de probar su famosa sopa castellana y las patatas meneás. También el carpaccio de ternera y la ensalada mixta son increíbles, sobre todo con ingredientes frescos de la huerta. Así que si entras en el restaurante y no sabes qué elegir, estas delicias son sin duda lo mejor. En resumen, el Restaurante Medieval Fermoselle es una maravilla y no te lo puedes perder en tu próxima visita. ¡Anímate!

Se pueden compartir los platos en el Restaurante Medieval Fermoselle

Y bueno, después de haber hablado de la comida, volvamos a ese Restaurante Medieval Fermoselle que es un sitio que definitivamente merece mención. Está en la Pl. Mayor, 8 en Fermoselle y, aunque hay algunas opiniones divididas, la mayoría coincide en que el ambiente es acogedor. Tienen dos comedores bastante amplios y eso lo hace genial si vas en grupo o con familia. La verdad que los precios son bastante razonables, así que no te sorprendas si sales con una cuenta de 20 a 30 € por persona.

Hablando de platos, ¡no podemos olvidar esa tarta de queso espectacular! La gente no para de recomendarla, y no me extraña. Los camareros también suelen ser bastante amables, aunque a veces parece que el servicio puede ser un poco lento, especialmente si el lugar está a tope. Pero bueno, eso es parte del encanto de un sitio que tiene tanto movimiento, ¿no? Y si te gusta el vino, la selección siempre es buena y combina bien con casi todo.

Ahora, no todo es perfecto. Por ejemplo, en alguna visita, una paletilla que pedí no me convenció. Me pareció un poco escasa, casi del tamaño de una perdiz. ¿Y el arroz con leche? Pasado de tiempo, así que lo dejé entero. Pero, ¡oye! El flan que me trajeron como sustituto estaba buenísimo. El melón de postre también fue un gran hallazgo. Así que, aunque hay altos y bajos, el trato de la camarera siempre ha sido de diez, lo que definitivamente mejora la experiencia.

Si estabas pensando en compartir platos, te cuento que la mayoría de los clientes a menudo optan por hacerlo. Hay mucha variedad, y algunos de los platos, como la parrillada de verduras o el chuletón, son perfectos para compartir. Así que, si te animas a ir con amigos, ¡trae esa buena energía y prepárate para disfrutar de varios platillos juntos!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante

Y, hablando del Restaurante Medieval Fermoselle, hay que decir que no todo es perfecto. La verdad es que cuando fui, a pesar de que no había mucha clientela, la atención fue un caos. Nos tocó una camarera que, créeme, parecía que apenas entendía lo que le decíamos en castellano. Era un poco frustrante, especialmente porque habíamos esperado un rato y no parecía que las cosas se movieran. No éramos los únicos, la verdad; el descontrol se notó en varias mesas a nuestro alrededor. ¿Te imaginas? Una pena, porque la ubicación es clave y se puede hacer algo más de magia con el servicio.

Igualmente, el ambiente tiene su encanto. Estaba recorriendo los arribes del Duero en bicicleta y decidí parar allí. En la terraza, tienes la típica pantalla gigante con fútbol, lo cual a muchos les encanta. Pero, si eres como yo y te molesta un poco, puede que no sea el mejor lugar para disfrutar de unas cervezas tranquilas. Lo bueno es que hay varios espacios, así que podrías encontrar un rincón más adecuado para ti. Después de unas cervezas, pedí un entrecot y, la verdad, no estuvo mal. Pero me quedé con la sensación de que si me hubiera sentado en el comedor, podría haber encontrado una mayor variedad en la carta.

De todas formas, no todo fue negativo. Tengo que agradecer a Tere por su simpatía, porque uno de los compañeros era vegetariano y, aunque tienen opciones, se ofreció a adaptar algunas cosas. Comimos de maravilla a un precio muy bueno, así que algo de luz había. Si te gusta la carne, no te pierdas el lechazo, que parece ser espectacular. No tengo ninguna duda de que si repito, eso va fijo en mi menú.

Ahora, respecto al tipo de ambiente que puedes esperar, es un poco de todo. Hay un espacio exterior animado, perfecto para grupos que quieren disfrutar del fútbol y unas birras, pero a la vez, puedes encontrar rincones más tranquilos y acogedores en el interior. La atención puede ser variable, pero si te toca un buen día, puedes disfrutar de la gastronomía local en un ambiente que mezcla lo medieval con un toque moderno. Eso sí, prepara un poco de paciencia, especialmente si te toca en uno de esos días locos que, por lo visto, no son tan infrecuentes. Y, por cierto, si buscas aparcamiento, ¡olvídate! Hay que dejar el coche en los alrededores, así que mejor llega caminando si puedes.

Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru

Y bueno, si estás pensando en visitar el Restaurante Medieval Fermoselle, prepárate para una experiencia un poco… agridulce. Te cuento que en nuestra última visita, el servicio fue de los más lentos que he visto. Nos sentamos a las 14:00 y el primer plato llegó una hora después. Imagina la espera, ¿verdad? Cuando finalmente llegó la comida, debo admitir que me decepcionó un poco. La chuleta estaba dura, como si fueran suelas de zapatilla, y lo que cobran no justifica la calidad. La verdad es que el ambiente no ayudaba y el precio por persona se fue a los 60-70 €, que para lo que se ofrece, ya es bastante.

Pero, no todo fue negativo. En otra ocasión disfrutamos de una experiencia mucho mejor. El trato fue excepcional, y parece que habían mejorado en el tema de los platos. La comida estaba deliciosa; me quedó grabado el carpaccio de ternera y la tarta de queso que, si tienes que probar algo, ¡definitivamente es esto! Además, el ambiente era genial, perfecto para pasar un rato agradable con amigos. En esta ocasión, el precio se mantuvo más accesible, rondando los 20-30 € por persona, lo que hace que sea un plan más que recomendable.

Así que, si te preguntas, ¿cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru? Te diría que no está tan mal, alrededor de 4 estrellas. Pero claro, eso depende de cuándo y cómo te toque experimentar el lugar. ¡Anímate a ir, pero ve preparado por si acaso!

Fotografías Restaurante Medieval Fermoselle

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