
La Posada de Candelario es una hermosa antigua casa chacinera del siglo XIX, ahora convertida en un acogedor hotel rural. Situada en uno de los pueblos más bonitos de España, Candelario, este hotel de 3 estrellas te ofrece un ambiente cálido y lleno de encanto. Con un salón común y una terraza donde relajarte, también puedes disfrutar de wifi gratis en todo el alojamiento. Algunas habitaciones cuentan con patios con vistas a la montaña o balcones que te permitirán empaparte de la belleza del entorno.
Si buscas una escapada rural, este lugar es ideal. A tan solo 10 minutos en coche de la Estación de Esquí Sierra de Béjar La Covatilla y cercano al Casino Obrero de Béjar, la Posada de Candelario es perfecta para desconectar. Además, cuenta con una puntuación de 4 sobre 5 en Tripadvisor y excelentes opiniones de los visitantes. Imagínate disfrutando de una copa de vino frente a la chimenea en su acogedor salón después de un día de aventuras. ¡Es el plan ideal para cualquier amante de la naturaleza y el buen vino!
Posada de Candelario
Mapa Ubicación Posada de Candelario
Dónde se encuentra la Posada de Candelario
¡Hola, amigos! Si estáis pensando en hacer una escapada a Candelario, tenéis que conocer la Posada de Candelario. Es un lugar súper acogedor y regentado por una pareja encantadora, ¡Ana y Esteban! Ellos son la definición de hospitalidad. Desde el primer momento, te hacen sentir como en casa. Además, el edificio tiene un encanto increíble, y las habitaciones son amplias y decoradas con ese estilo rústico que enamora a cualquiera.
Lo mejor de todo, sin duda, son los desayunos que ofrecen. Empezar el día con todo lo que necesitas para estar listo para explorar el pueblo es un lujo. Ah, y si decís que queréis comer o cenar, el restaurante es una opción bien rica, donde la calidad-precio es excelente. En cuanto a la comida, no os podéis perder la crema de puerros con peras y queso azul. ¡Espectacular! Y no olvidéis dejar un espacio para los postres caseros, porque son la pera.
La ubicación también es un punto fuerte. La Posada se encuentra en C. Enrique Fraile, 31, Candelario, Salamanca, y es perfecta para disfrutar de las buenas vistas y el ambiente tranquilo del pueblo. Así que, ya sea que estés planeando un viaje en grupo, te vayas solo/a, o simplemente te apetezca una escapada romántica, este lugar tiene todo lo que necesitas para desconectar y disfrutar.
Sin embargo, he oído que no a todos les ha ido tan bien en la posada. Algunos han tenido experiencias inesperadas con limpieza y aislamiento acústico, lo que suena un poco complicado. Así que, si decides ir, asegúrate de comunicarte con Ana y Esteban si algo no está a tu gusto; estoy seguro de que querrán ayudarte. Al final del día, lo más importante es que disfrutes de tu estancia y de todo lo que Candelario tiene para ofrecer. ¡Espero que os animéis a visitarlo!
Qué tipo de establecimiento es la Posada de Candelario
Y bueno, si me preguntas por nuestra experiencia en la Posada de Candelario, tengo que decirte que fue una maravilla. Pasamos la nochevieja allí, y no podría haber sido más acogedora. Desde que llegamos, el trato fue tan agradable y familiar que casi parecía que estábamos de visita en casa de unos amigos. Además, para que no me quedara con hambre, me prepararon un menú vegetariano absolutamente delicioso, hecho con un montón de cariño. ¡Y qué decir de las habitaciones! Son una preciosidad, con ese estilo rústico que te hace sentir como si estuvieras en una casita antigua, muy bonita y perfectamente conservada.
En cuanto a los dueños, son un encanto total. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento, y eso siempre se agradece, ¿verdad? La cama en nuestra habitación era comodísima, y si decides ir en invierno, no te preocupes, porque allí dentro no pasas nada de frío. Ah, y si te gusta hacer un poco de turismo por las tiendas, tienen una de artesanía donde puedes encontrar recuerdos únicos del pueblo, que es un detalle que siempre disfruto.
Lo mejor es que la Posada de Candelario está pegada a la estación de esquí de la Covatilla, así que si te va el esquí o el snowboard, no puedes elegir mejor lugar. El entorno es espectacular y el pueblo tiene un encanto que te atrapa en cada esquina. La atención al cliente es de 10, y el restaurante también está fantástico, la comida allí es para chuparse los dedos. Al final, si buscas un lugar tranquilo, con buenas vistas y un buen precio, este hotel es perfecto.
En resumen, la Posada de Candelario es un hotel con encanto y mucho carácter, un lugar donde puedes disfrutar de la tranquilidad y las vistas impresionantes que te ofrece. Perfecto para vacaciones, ya sea con amigos, en pareja o con la familia, y siempre con un servicio excepcional. ¡Definitivamente volveremos!
En qué siglo fue construida la casa original
La Posada de Candelario es simplemente un lugar encantador para pasar unos días, especialmente si llevas a tu perrito contigo. Desde el momento en que llegamos, el personal fue súper amable, lo que siempre hace que te sientas bienvenido, ¿no? La habitación era muy cómoda, con esa mezcla de vigas de madera que le da un toque rústico, y la cama grande era perfecta para relajarte después de un día explorando. El desayuno fue un gran acierto, con un bufet completo que te deja listo para comenzar el día. ¡Nuestro perro también estaba encantado! ❤️
No puedo dejar de mencionar el restaurante. La parrillada mixta fue una de las mejores que he probado; ¡cada bocado estaba espectacular! Y para rematar, esa tarta de queso es un pecado, pero un pecado que definitivamente quieres cometer. La calidad de la comida junto con el servicio excelente que recibimos hizo que la experiencia valiera cada euro. Y si decides quedarte tanto como nosotros, te vas a sentir en casa, con la tranquilidad que ofrece el pueblito.
Otra cosa que vale la pena mencionar es la ubicación de la posada. Está en la parte alta de Candelario, así que, aunque hay un pequeño paseo hasta el aparcamiento (que no está lejos, solo a unos 3 minutos), realmente te da la oportunidad de disfrutar del encanto de este pintoresco lugar. La atención fue excepcional en todo momento, desde la recepción hasta el restaurante. De verdad, ya estoy deseando volver y perderme por esas callejuelas de nuevo.
Por cierto, hablando de historia, la casa original de la Posada fue construida en el siglo XVIII, lo que le da un aire aún más especial y auténtico. Así que, si buscas un sitio para desconectar y disfrutar de una buena comida con un ambiente agradable, este lugar es perfecto. ¡No te lo pienses más!
Cuántas estrellas tiene la Posada de Candelario
Y bueno, si estás buscando un lugar donde relajarte y disfrutar de buena comida, la Posada de Candelario es definitivamente una elección genial. Estuvimos allí una noche y la experiencia fue excelente. Para empezar, la habitación era súper limpia y acogedora, ideal para descansar después de un día explorando este pintoresco pueblo. Y no hablemos del desayuno, que estuvo perfecto, un verdadero placer para arrancar el día. Solo una pequeña pega: se oía un poco los ruidos de la habitación de al lado, pero nada que arruinara la experiencia. Además, los propietarios son un encanto, amables y siempre dispuestos a ayudar.
La cena fue una de las mejores partes. Degustamos un revuelto de boletus que estaba extraordinario y realmente te deja con ganas de repetir. Sin mencionar la tabla de chacinas y la parrillada de carne que compartimos, que estaban de otro mundo. Si realmente quieres comer bien, este es EL lugar. Todo es muy casero y bien elaborado, perfecto para disfrutar con amigos o familia. Nos sentimos como en casa, gracias a la cercanía del equipo, ¡un auténtico lujo!
Y si todavía no estás convencido, debo decir que este sitio también tiene un patio pequeño y encantador, ideal para disfrutar de una comida al aire libre. Estábamos allí, en un ambiente súper acogedor, disfrutando de la temperatura agradable y del excelente servicio. Los postres son otro punto a destacar: el tiramisú es para volver a por más.
En resumen, si estás pensando en escaparte a Candelario, la Posada está más que recomendada. Y para que no se te olvide, tiene 3 estrellas, así que ya sabes que te espera un buen servicio y hospitalidad. ¡No dudes en apuntarla en tus favoritos porque seguro que volverás!
Qué tipo de ambiente ofrece la Posada de Candelario
Y, hablando de la Posada de Candelario, ¡no puedo dejar de mencionar lo atenta que es la gente que la lleva! Ana, en particular, es de esas personas que hace que te sientas como en casa desde el primer momento. Además, ¡fue genial poder llevar a nuestra perrita sin problemas! Aunque, entre nos, nuestra habitación no era lo que esperábamos. En la web había unas habitaciones súper bonitas y amplias, y nosotros nos quedamos con una un poco más ruidosa, ya que se escuchaba bastante a los vecinos. Pero, hey, eso es parte de la experiencia, ¿verdad?
Lo que sí fue un verdadero acierto fue la comida. La parrillada mixta que sirven es simplemente increíble. Si puedes, intenta reservar para comer a las 2, porque el comedor es muy acogedor y la atención es de 10. ¡Nosotros prácticamente éramos los únicos en ese momento y la disfrutamos a lo grande! De verdad, el servicio es impecable, se lo merecen todas las estrellas.
En términos de ubicación, la posada está en la parte alta del pueblo, lo que le da un toque auténtico y encantador. El aparcamiento público, El Chorrillo, está a solo 150 metros, aunque el GPS puede volverse un poco loco con las calles estrechas y empedradas. A veces llega a ser un poco complicado, pero ¡valdrá la pena cuando llegues y veas la belleza de los alrededores!
En cuanto a las instalaciones, son preciosas y muy cuidadas. Las habitaciones son amplias, con camas super cómodas, y tienes un baño decentemente equipado. Si tienes suerte, incluso puedes obtener una habitación con balcón y vistas a la sierra. Todo está muy limpio, y creo que lo mejor de todo es que el ambiente que se respira en la Posada de Candelario es totalmente acogedor y familiar. Un sitio perfecto tanto para una escapada en pareja o para disfrutar con amigos. Así que, si te preguntas qué tipo de ambiente ofrece, definitivamente es uno de esos lugares donde te sientes bienvenido y donde puedes desconectar y relajarte. ¡No te lo pierdas!
Qué servicios gratuitos están disponibles en el hotel
Y ya que hablamos de la Posada de Candelario, ¡no puedo dejar de contar la cena que tuvimos allí el otro día! Éramos ocho personas y la verdad es que todo estaba espectacular. Empezamos con unas alcachofas confitadas que volaban de la mesa, seguidas de un salpicón y un revuelto de boletus que estaba para chuparse los dedos. Pero lo mejor llegó con una parrillada de carne morucha que nos dejó más que satisfechos, acompañada de verduras a la brasa: tomate, calabacín, cebolla, ¡y hasta manzana! Y, por si fuera poco, los postres son muy, muy buenos, especialmente la tarta de queso casera que devoramos. Definitivamente, ¡volveremos!
Hablando de volver, la calidez de los dueños, Ana y Esteban, hace que te sientas como en casa. El trato que recibimos fue excepcional y eso se nota en cada detalle del lugar. La terraza exterior es otro punto fuerte; desde allí, puedes disfrutar de un ambiente muy acogedor, rodeado de plantas y con sombra, ideal para esos días calurosos. Comimos en el patio y fue una experiencia súper agradable. La ubicación en el casco antiguo no podía ser mejor, permitiéndonos explorar el encanto de Candelario con un simple paseo.
Nos quedamos dos noches y todas las habitaciones son espaciosas, limpias y muy cómodas. ¡Esa cama! Te aseguro que es de lo más acogedora. Y tienes que probar el desayuno completo que sirve el hotel: ¡por solo 4,5€ es un buffet que no te puedes perder! Lo mejor de todo: la Posada acepta mascotas, así que puedes llevarte a tu peludo amigo sin preocupaciones.
Ah, y no te olvides de los servicios gratuitos disponibles, que son un gran plus. Tienes acceso a Wi-Fi, un aparcamiento que facilita mucho las cosas, y el desayuno buffet, que como ya te conté, ¡es una maravilla! Todo esto junto a un fondo sonoro relajante del agua corriendo por las calles, hace de este lugar un pequeño oasis al que definitivamente querrás volver.
Qué tipo de vistas ofrecen algunas habitaciones
Y lo mejor de todo es que la Posada de Candelario tiene una historia detrás que la hace aún más especial. Se trata de una antigua casa chacinera de la zona, así que ya desde que entras, sientes esa autenticidad que la rodea. La limpieza es extrema, lo que te deja muy tranquilo, y la cama es de esas que te hacen querer quedarte todo el día en la habitación. Después de un día explorando Candelario, un buen descanso es fundamental.
Hablando de días, no te pierdas el desayuno. Aunque es sencillo, es super completo: aquí puedes disfrutar de fruta fresca, zumo de naranja natural y ese buen pan que hace que todo sepa mejor. ¡Y el café! Perfecto para empezar el día con energía. Pero espera, hay más. El restaurante es otro de los puntos fuertes; cenamos unas alcachofas increíbles y un solomillo de vaca morucha que no olvidaré. Ana y Esteban son unos anfitriones de lujo, siempre atentos a cualquier cosa que necesites.
La experiencia en la posada es ideal si deseas desconectar y relajarte. Las habitaciones son súper acogedoras y, en nuestro caso, nos dieron una que estaba en la bohardilla. Desde allí, las vistas a la sierra de Béjar eran simplemente espectaculares. Con esos paisajes de montaña, es un lugar perfecto para una escapada romántica o un viaje en grupo. Ana tiene un montón de recomendaciones sobre qué hacer en la zona, así que no dudes en pedirle los mejores sitios para visitar.
Y para quienes tienen dudas sobre las vistas, algunas habitaciones ofrecen vistas chulísimas a la sierra de Béjar, lo que le da un toque aún más mágico a tu estancia. Con un parking gratuito muy cerca y un ambiente tranquilo, no hay excusa para no saber cuándo volver. Así que ya sabes, si buscas un sitio con encanto para desconectar, la Posada de Candelario es tu mejor opción. ¡No te arrepentirás!
A qué distancia se encuentra la Posada de Candelario de la Estación de Esquí Sierra de Béjar La Covatilla
Y bueno, si estás buscando un lugar con encanto para desconectar, la Posada de Candelario es el sitio perfecto. Desde que llegas, te sientes transportado al pasado, y la atención que reciben todos los detalles hace que cada rincón sea especial. Honestamente, creo que el factor 'cuidado' en la decoración y el ambiente de este hotel de 3 estrellas está en otro nivel. ¡Te encantaría!
Una de las cosas que más disfruté fue comer en el patio. De verdad, el sitio es una delicia; fresco y limpio, con plantas y flores que le dan un toque único. La comida también estuvo genial, sabrosa y con precios bastante razonables. Aunque ojo, la mesa que nos tocó era un poco pequeña —la típica de terraza con pie de forja y platos de postre— así que si sois un grupo grande, os puede resultar un poco incómodo. Pero, ¡hey! El lugar merece un 10 en general.
Las habitaciones son otra joya; sigamos hablando de ellas. Son limpias, tranquilas y con unas vistas fantásticas. Te vas a sentir tan a gusto que no querrás salir de la cama. Las camas son super cómodas y todo huele a limpio, lo que ya es un gran plus. Además, se nota que los propietarios son súper atentos, siempre dispuestos a ayudarte con lo que necesites. Y no olvides probar las alcachofas y la parrillada, ¡los postres también están de rechupete!
Si te preguntas cuán lejos está la Posada de Candelario de la estación de esquí Sierra de Béjar La Covatilla, debo decirte que está a solo unos 20 minutos en coche. Así que después de un día en las pistas, nada mejor que regresar a este lugar tranquilo y acogedor para relajarte y disfrutar de una buena cena. Sin duda, si vuelvo a este precioso pueblo, no dudaría en repetir.








