Restaurante Posada Casa de la Sal

Restaurante Posada Casa de la Sal

La Posada Casa de la Sal es el lugar perfecto para escapar a Candelario, Salamanca. Con nueve habitaciones y diez cuartos de baño, el ambiente es acogedor y luminoso, gracias a su decoración minimalista rústica. Además de hospedar, cuenta con un restaurante que ofrece deliciosa comida, un animado bar y una terraza desde donde puedes disfrutar de las vistas a la ciudad. Y si te apetece explorar, aquí tienes un montón de posibilidades: desde rutas en bicicleta hasta senderismo y un montón de actividades culturales.

Para que tu estancia sea aún más cómoda, ofrecen servicios de conserjería y un mostrador de información turística, además de wifi gratis en todo el alojamiento. Los visitantes han dejado opiniones muy positivas, con una calificación de 4 sobre 5 en Tripadvisor. En la recepción, no olvides echar un vistazo a la tiendita que tiene productos típicos de la región. Si quieres un plan diferente para tus escapadas, ¡la Casa de la Sal es sin duda una opción a considerar!

Restaurante Posada Casa de la Sal

·Hotel de 3 estrellas
4,7
308Reseñas
Fotos
C. Fuente Perales, 1, 37710 Candelario, Salamanca
670 42 85 21

Mapa Ubicación Restaurante Posada Casa de la Sal

Dónde se encuentra la Posada Casa de la Sal

Si estás pensando en una escapada, tengo que contarte sobre la Posada Casa de la Sal. De verdad, es un lugar que tiene ese rollo acogedor que tanto buscamos. Estuvimos alojados toda la familia ahí durante 4 días, y ha sido un lujo total. Juan y Sergio fueron un par de anfitriones excepcionales, siempre se aseguraron de que estuviéramos cómodos y felices. Te hacen sentir como en casa, ¿no es genial? Y hablemos de las habitaciones: son super acogedoras, con detalles muy bien cuidados. Realmente, es un sitio donde te apetece quedarte.

Ahora, a ver, no todo fue perfecto en nuestra experiencia. Fuimos a comer al restaurante una tarde y, aunque el trato fue muy amable, la comida no nos convenció tanto. Pedimos una ensalada sin sal pero… ¡sorpresa! La trajeron con sal. Nos dio penita devolverla, pero bueno, cosas que pasan. Y lo de los aguacates duros... ¡uf! Si ya sabían que venían así, ¿por qué los ponen en el plato? Aunque, ojo, los pimientos rellenos de calamar no estaban mal, pero fríos hay que evitarlo.

Aun así, no puedo dejar de recomendar la Posada Casa de la Sal por su ambiente y encanto. La cocina es una delicia, con un toque sofisticado y precios muy razonables. O sea, no se puede pedir más, ¿verdad? Por cierto, si te preguntas dónde se encuentra, está en C. Fuente Perales, 1, 37710 Candelario, Salamanca. Si decides ir, ¡prepárate para una experiencia espectacular! ️✨

Cuántas habitaciones tiene la posada

Y después de todo lo que hemos explorado, no puedo dejar de hablar de la Posada Casa de la Sal, que se ha convertido en una de nuestras paradas favoritas en Candelario. Comimos en el restaurante y, sinceramente, fue una experiencia increíble. La rapidez en el servicio, el trato tan cercano del camarero, todo contribuyó a que disfrutáramos de cada bocado. Si alguna vez te atreves a probar la torrija con helado de vainilla, te aseguro que no vas a entender lo deliciosa que es. ¡Es como un abrazo en forma de postre!

El restaurante tiene un ambiente que, a pesar de estar un poco alejado de los puntos más turísticos, merece la pena descubrirlo. Las verdinas con almejas son todo un manjar y la olla ferroviaria deja sin palabras a cualquiera. Aunque tengo que admitir que las carrilleras no fueron lo que esperaba, ya que no le veía mucho sentido que vinieran con arroz basmati. Pero, ¡no te preocupes! La comida en general es un placer para el paladar, y con el ambiente bonito y decorado con gusto, puedes pasar un rato de lo más agradable.

Y sobre el lugar en sí, no mientas si digo que la atención de Juan, el dueño, es un añadido que hace la experiencia aún mejor. Se nota que está siempre dispuesto a adaptarse a las necesidades de los clientes. Además, el desayuno es una delicia, con una buena selección de embutidos y un café que te anima el día. Por cierto, cuidado con los escalones de madera, que son un poco altos, pero forman parte del encanto de este lugar reformado.

Si estás pensando en hacer un viaje por la zona, definitivamente te recomiendo que lo incluyas en tu itinerario. En cuanto al alojamiento, si decides quedarte, el hotel tiene una variedad de habitaciones confortables que te harán sentir como en casa. Si no me equivoco, la posada cuenta con ocho habitaciones, así que hay un ambiente familiar y acogedor que te invita a volver. Es el lugar ideal para desconectar y disfrutar de un finde perfecto.

Cuántos cuartos de baño están disponibles en la Posada Casa de la Sal

Y, bueno, hablemos un poco más de la Posada Casa de la Sal. Fue la base perfecta para nuestra aventura en Candelario. Este hotelcito de 3 estrellas, con su mezcla de encanto antiguo y toques modernos, te hace sentir en casa desde el primer momento. Juan, el dueño, es una de esas personas que hacen que tu estancia sea aún más especial. Se nota que le apasiona lo que hace, y su amabilidad transforma cualquier momento en una experiencia memorable.

La decoración del lugar es super acogedora, con esas vigas antiguas blancas que parecen susurrarte historias del pasado. Además, ¡no puedes dejar de admirar esos clavos donde se colgaban los embutidos en la antigua salina! Cada rincón tiene su propia magia. Y ya que mencionamos la magia, no puedo evitar hablar de la comida. La carta es simplemente exquisita. Desde los crujientes variados con rellenos de rabo de toro y cordero hasta el pulpo a la brasa con su puré de patata, todo está preparado con mucho cariño. La cena por apenas 26 euros por persona, con bebida y postre incluido, ¡es un chollo!

Candelario, el pueblo en sí, es un verdadero tesoro. Sus regaderas, esas pequeñas acequias que cruzan el pueblo, le dan un aire pintoresco que enamora. Y no olvides las batipuertas, que no solo tienen un funtión histórica, sino que también funcionan para evitar que la nieve entre en las casas. En cuanto a la infraestructura del hotel, cuenta con 5 habitaciones y 5 cuartos de baño, lo que significa que no tendrás que hacer largas colas.

Si quieres desconectar y disfrutar de un ambiente tranquilo, Candelario y la Posada Casa de la Sal son el plan perfecto. ¡Los recuerdos que creas aquí son los que llevas contigo para siempre!

Cómo es la decoración de la posada

Después de un fin de semana tan increíble en la Posada Casa de la Sal, la verdad es que me quedé con ganas de más. La atención del personal fue de 10, siempre súper amables y atentos, como si quisieran que nos sintiéramos en casa. La habitación que tuvimos estaba muy cuidada y limpia, con unos muebles preciosos que le daban un toque especial. Además, cada rincón parecía invitar a la relajación, ¡perfecto para desconectar del estrés de la ciudad!

Y no me puedo olvidar del desayuno y la comida. Desde que probamos las torrijas de postre, que vienen con un helado cremoso y un hilo caramelizado, ¡quedamos enganchados! Si estás pensando en ir, te recomiendo que no te saltes ni el desayuno ni la cena; todo era casero y delicioso. Ah, y el servicio, sin duda, fue de lo mejor, gracias a Adriana por ser tan encantadora. Sin duda, salimos del lugar con una gran sonrisa y varios planes de regresar.

La verdad es que esta escapada rural a Candelario fue totalmente la elección correcta. El ambiente es tranquilo y romántico, ideal para disfrutar de una buena compañía. Todo en la posada parece estar pensado cuidadosamente; desde el servicio hasta el menú, todo está bien. Si estás en busca de un lugar para relajarte y desconectar, este es el sitio perfecto.

En cuanto a la decoración de la posada, todo tiene ese aire acogedor que te hace sentir como en casa. Las habitaciones están decoradas con mucho gusto, con detalles que resaltan la calidez del lugar. Es una mezcla de lo rústico y lo elegante, que te invita a quedarte un poco más de lo planeado. En resumen, si buscas un sitio con encanto y un ambiente cálido, la Posada Casa de la Sal es de esas paradas que no te puedes perder.

Qué tipo de comida ofrece el restaurante de la posada

¡Qué puente tan maravilloso pasamos en la Posada Casa de la Sal! Desde el momento en que llegamos, el trato de Juan y Sergio fue de 10. Son esas pequeñas atenciones las que hacen la diferencia, ¿no? Este hotelito, que tiene un encanto especial, se siente como un refugio perfecto en el corazón de Candelario. Las habitaciones son una maravilla: limpias y decoradas con mucho gusto, manteniendo el espíritu de una casa antigua que te transporta a otra época. Y la ubicación, por favor, ¡es ideal! Estás a un paso de todo, pero al mismo tiempo es un remanso de tranquilidad.

Hablemos del desayuno... ¡espectacular! La variedad de productos locales, desde embutidos ibéricos hasta el zumo de naranja natural, te deja satisfecho para toda la mañana. Y ni se diga del bizcocho casero y el café, que en su justa medida, es un abrazo para el alma. Tras un buen día explorando el pueblo, decidimos quedarnos a cenar, y ahí es donde realmente nos sorprendieron con los platillos. La presentación de todo era de nivel gourmet, y además, el menú incluye varios clásicos de la zona. Sin lugar a dudas, un hotel familiar que se gana tu corazón y que desearás volver a visitar.

El restaurante, a propósito, es el mejor de Candelario. Fuimos con familia y amigos a probar los aperitivos, y no puedo dejar de mencionar el tartar de salmón y la pluma con patatas. ¡Qué excelencia! Todo muy fresco, sabroso y con una creatividad que se nota en cada plato. Y los postres... ay, la torrija con helado de vainilla es sencillamente inolvidable. La atención de Adriana y su equipo, como Estefanía, es otro de esos detalles que marcan la diferencia; se sienten como en casa desde el primer momento. Así que, si te preguntas qué tipo de comida ofrece el restaurante de la posada, puedo decirte que aquí disfrutarás de una mezcla de platos típicos de Salamanca y opciones más originales, siempre bien presentadas y con los ingredientes más frescos. Un lugar para repetir mil veces, ¿verdad?

La Posada Casa de la Sal tiene un bar

Y si no has escuchado hablar de la Posada Casa de la Sal, déjame contarte que está situada en un rincón precioso del pueblo de Candelario, justo en un callejón encantador donde se encuentra la famosa fuente de Perales. Es un hotel rural muy acogedor, con una decoración en tonos tierra que te hace sentir como que estás en casa. Además, el propietario, Juan, es un auténtico encanto, siempre dispuesto a hacer que tu estancia sea súper agradable. No sé si lo mencioné, pero el desayuno es extraordinario; comienzas el día con energía gracias a la variedad y calidad que ofrecen.

Hablando de comidas, la cena que tuvimos allí fue espectacular. La tabla de ibéricos fue un acierto total y ni te cuento de los canelones de espinacas y de carrillera: ¡riquísimos! Todo estaba tan bien preparado que te hace sentir que definitivamente vale la pena la visita, y si estás en un grupo, ¡habrá algo para todos los gustos! La amabilidad del camarero, que además creo que es el jefe, realmente marca la diferencia. Te hacen sentir como parte de la familia, y eso es algo que no se encuentra en todos lados.

La limpieza y la atención en la posada son de primera. Te aseguro que si asignamos puntuaciones, un 10 se quedaría corto; todo fue magnífico. Las habitaciones tienen un estilo rústico muy encantador y están perfectamente ordenadas, lo que suma puntos para que te sientas en un lugar especial. Puedes aprovechar para hacer paseos por el pueblo, que te dejarán impregnado de su historia. La tranquilidad del lugar es otra de esas cosas que se aprecian mucho, ideal para desconectarte del estrés.

Y para responder a la pregunta que te estás haciendo, sí, la Posada Casa de la Sal tiene un bar. Aunque el enfoque está más en la comida casera y el buen servicio, siempre puedes disfrutar de una bebida para relajarte después de un día explorando el pueblo. La combinación de su ambiente acogedor, la buena comida y el trato excepcional hacen de este lugar un sitio que, sin duda, querrás repetir.

Es posible disfrutar de vistas a la ciudad desde la terraza de la posada

Y bueno, si estás buscando un lugar donde desconectar, la Posada Casa de la Sal es ese sitio mágico que no sabías que necesitabas. Caímos de casualidad en nuestra ruta hacia Cádiz, y, sinceramente, fue todo un descubrimiento, tanto el pueblo de Candelario como el hotelito. Juan, el anfitrión, nos recibió de maravilla; un tío genial que hace que te sientas como en casa. Desde el momento que entramos, nos encantó todo: las habitaciones, el comedor, ¡y el desayuno! Súper completo, con detalles que lo hacen perfecto. Sin duda, volveremos.

El desayuno, la comida y la cena que tuvimos, especialmente durante la Navidad y Nochebuena, fueron fenomenales. De verdad, no sabes lo que es comer bien hasta que pruebas sus platos. El día 24, tras una visita a Hervás, regresamos al hotel y, de fondo, sonaba una música que prometía una velada perfecta. Todo estaba tan bien preparado, que cada bocado era un festival de sabores. Me acuerdo de los garbanzos con espinacas, la ensalada de la casa y, por supuesto, las torrijas con helado que te dejan con ganas de más.

Y aunque en la habitación, a veces, se pasaba un poco de calor durante el día, no era nada comparado con el encanto del lugar. La decoración es maravillosa y el servicio es de 10. La amabilidad de todo el personal es impresionante, y la carta es tan variada que hay algo para todos los gustos. Si vas con amigos, familia o en pareja, es un planazo. ¡Definitivamente lo recomendaría al 100%!

Ahora, si estás pensando en las vistas, debo decir que desde la terraza de la posada puedes disfrutar de un paisaje que te deja sin palabras. Es perfecto para relajarte un rato y, sobre todo, disfrutar de la tranquilidad que se respira en el aire. Así que, ya sabes, si te animas a visitarlo, ¡prepara la cámara!

Fotografías Restaurante Posada Casa de la Sal

Artículos relacionados