
Si andas por Traspinedo, no puedes perderte el Mesón Molinero, un bar restaurante que se lleva el título de ser uno de los mejores de la zona. Ubicado en C. Mayor, 2, este lugar es famoso por sus pinchos de lechazo; y no cualquier lechazo, ¡sino de raza churra castellana! Lo que significa que tendrás el sello de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.) en tu plato, garantizando calidad top. Aquí, todo está pensado para disfrutar: combina el lechazo a la brasa con una ensalada fresca y, por favor, no olvides dejar espacio para el famoso postre de tarta de piñón.
Calificado con un 4.5 de 5 en Restaurant Guru y con más de 1700 reseñas, el Mesón Molinero es un destino gastronómico que siempre dejará a sus visitantes satisfechos. Los platos son elaborados con cariño y una buena dosis de sabor, desde croquetas bien artesanales hasta una sabrosa sopa castellana. Sin duda, es un lugar donde quieres estar, ya que se siente como la casa de una abuela que cocina los mejores sabores tradicionales. Así que, ¡prepárate para repetir!
Mesón Molinero
Horarios Mesón Molinero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–17:30, 20:30–23:00 |
| miércoles | 13:00–17:30, 20:30–23:00 |
| jueves | 13:00–17:30, 20:30–23:00 |
| viernes | 13:00–17:30, 20:30–23:00 |
| sábado | 12:30–17:30, 20:30–24:00 |
| domingo | 12:30–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Molinero
Dónde se encuentra el Mesón Molinero
¡Hola, gente! Si estáis buscando un sitio para disfrutar de buena comida en un ambiente acogedor, debéis probar el Mesón Molinero en C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, Valladolid. Este lugar se ha ganado unas impresionantes 4 estrellas por su comida de verdad. Hablando de la comida, el pincho de lechazo es todo un espectáculo, ¡es increíble! También tenéis que probar las croquetas, que están para chuparse los dedos, y la sopa castellana de ajo, que no he comido una tan buena en ages.
Ahora, no todo fue perfecto. Aunque la comida estuvo a la altura, el servicio dejó un poco que desear. Nos acomodaron en una mesa que luego le dieron a otros, ¡menuda faena! Aun así, gracias a una camarera que nos atendió con mucha profesionalidad, la experiencia mejoró bastante. A veces se nota que hay varios camareros gestionando, pero se ponían a hablar entre ellos mientras nosotros esperábamos. El ambiente es 5 estrellas, lo cual ayuda a compensar esos pequeños inconvenientes. ¡No os olvidéis de pedir los chupitos de pacharán para rematar la comida!
En cuanto a precios, podrías estar gastando entre 50 y 60 € por persona si decides probar varias opciones, pero he oído que para grupos de 3-4 personas el precio puede ser más accesible, rondando los 10-20 €. Las recomendaciones son claras: sopas de ajo, pincho de lechazo churro, y si os queda hueco, no dejéis de lado los postres como la tarta de piñones o el mousse de limón.
Así que ya sabéis, si queréis un lugar excepcional en Valladolid y alrededores, el Mesón Molinero es sin duda una buena elección. Para llegar ahí, simplemente dirígete a C. Mayor, 2, en Traspinedo, y deja que el buen comer y el ambiente acogedor hagan el resto. ¿Quién se apunta?
Qué tipo de cocina ofrece el Mesón Molinero
Y bueno, si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida en Traspinedo, el Mesón Molinero es, sin duda, una opción que no te puedes perder. Este bar restaurante, situado en C. Mayor, 2, ha ganado mi corazón con su ambiente casual y acogedor. Las meseras son super cordiales y hacen que te sientas como en casa desde el primer momento. Tiene un estilo de caserío elegante y cómodo; ideal para un almuerzo con familia o amigos. Por cierto, ¡no te olvides de reservar mesa, especialmente si vas un domingo! La demanda es alta, y no querrás quedarte sin tu sitio.
Y hablando de la comida, lo mejor que puedes pedir aquí es, sin lugar a dudas, el lechazo. Aunque la variedad no es muy extensa, yo diría que con esa especialidad ya tienes suficiente. Para abrir el apetito, nos ofrecieron entre croquetas o chorizo, y elegimos las croquetas, que estaban deliciosas.
Una vez llegué a la estrella del plato, el lechazo, me di cuenta de que era una de esas comidas que se quedan en la memoria: estaba muy bueno y, aunque al ordenarlo no te lo dicen, viene acompañado de una ensalada (que se paga a parte). Pero no te preocupes, vale la pena. De postre, tienen varias opciones, pero la tarta de piñones es sencillamente espectacular. ¡No te la puedes perder!
El precio por persona ronda entre 30-40 €, lo que me parece bastante razonable considerando la calidad de la comida y el nivel de servicio. Y hablando de servicio, ¡wow! Los camareros son super simpáticos y siempre están dispuestos a hacerte sentir especial. Si buscas un ambiente familiar y acogedor, este es tu sitio.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece el Mesón Molinero? Pues, en resumen, una cocina castellana que brilla con sus pinchos de lechazo y otros platos típicos de la región, como la sopa castellana y raciones de chorizo al vino. Sin duda, un lugar que captura la esencia de la gastronomía local y que promete una experiencia auténtica. No te lo pienses más y ¡anímate a visitarlo!
Cuáles son los platos más destacados del menú
Y hablando de Mesón Molinero, ¡cómo me alegra poder recomendarlo! Si estás buscando un lugar donde la comida esté buena y el ambiente sea acogedor, este es tu sitio. Lo primero que te va a sorprender son los pinchos de lechazo, son de otro mundo. De verdad, no hay mejor forma de disfrutarlo que así, ¡te lo prometo! Además, el chorizo y las croquetas son otro nivel, aunque debo ser honesto, las croquetas son más normales, pero cumplen su cometido. Eso sí, deja un huequecito para el postre porque la tarta de piñones es, sin duda, uno de los puntos fuertes del menú. Deberías probarla.
Sobre el personal, son de los que te hacen sentir como en casa. Siempre amables y muy atentos, no te dejan esperar ni cinco minutos para que te atiendan. Y si tienes peques, tranquilo, que tienen platos especiales para ellos, como el filete empanado con patatas y las croquetas de jamón que seguro les encantarán. Además, el local es muy accesible, así que no hay problema si vas con carrito o si alguien necesita un poco más de espacio.
Ah, y no te preocupes por el coche; siempre hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas cerca, así que no tendrás que dar mil vueltas por el barrio. La atmósfera es agradable y espaciosa, perfecta para una comida en grupo o una cenita más tranquila. ¿Y qué hay del vino? El de la casa está riquísimo, servido en jarras de barro que le dan un toque genial. Teniendo en cuenta la calidad de la comida, el precio es más que razonable, ¡te vas a ir muy satisfecho!
Ahora, en cuanto a los platos más destacados del menú, definitivamente no te puedes perder el pincho de lechazo y, por supuesto, la tarta de piñones. También hay que mencionar las croquetas, que aunque son más normales, son parte del encanto del lugar. Y si buscas algo diferente, prueba las ensaladas, que tienen un aliño espectacular. La sopa y el queso de la tierra también merecen ser mencionados por su gran sabor. En general, cualquier elección que hagas allí será un acierto. ¡Definitivamente es una cita obligada en tus visitas a Valladolid!
Qué es el lechazo y por qué es especial en este restaurante
Y, ¿qué tal la experiencia allí? La verdad es que el Mesón Molinero se ha ganado sus cuatro estrellas a pulso. Empezamos el festín con un par de entrantes que son casi un must: el chorizo frito estaba para chuparse los dedos y las croquetas… ¡ni te cuento! Puedes sentir que están hechas con cariño y que no escatiman en ingredientes. Pero lo que realmente destaca es, sin duda, el pincho de lechazo. Abundante y jugoso, te deja con ganas de más. Si decides pedir varios, recuerda avisar, porque te los irán sirviendo uno a uno. Y si ya estamos en esto, no te olvides de dejar espacio para la tarta de piñones, que es otro de los grandes protagonistas de la carta.
Hablando del ambiente, es todo lo que necesitas para una buena comida en compañía. La atención del servicio es cinco estrellas; la camarera fue super atenta y nos ayudó a elegir lo mejor de la carta. Entre risas y buena conversación, disfrutamos de una comida que ronda los 30-40 € por persona, pero créeme, cada euro vale la pena por la calidad que ofrecen. La ensalada de la casa también es un buen acompañante para equilibrar la intensidad de los sabores del lechazo.
Vale, y aquí viene la parte interesante: ¿qué es exactamente el lechazo y por qué es la estrella de la casa? El lechazo es un cordero lechal asado, tierno y sabroso, que se cocina de manera tradicional en horno de leña, lo que realza su sabor. En el Mesón Molinero, lo preparan al sarmiento, dándole ese toque crujiente por fuera y ¡tierna como un susurro por dentro! Es la especialidad que todos hablan y que tú no te puedes perder. Así que la próxima vez que andes por Traspinedo, ya sabes, ¡haz una parada aquí y disfruta de un auténtico festín!
Qué significa que el lechazo tenga el sello de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.)
Después de varias visitas al Mesón Molinero en Traspinedo, tengo que decir que es un lugar que no decepciona. La carta es bastante básica, pero lo que realmente importa es que todo lo que hemos probado ha estado rico, rico. Especialmente el pincho de lechazo, que es su especialidad, ¡vaya delicia! Si te gustan los sabores auténticos, este pincho es una obligación. Y por supuesto, no te vayas sin probar la tarta de piñones, que está para chuparse los dedos. La de queso también es una buena elección, pero la de piñones, uff... ¡espectacular!
Hablando del ambiente, es bastante acogedor, con un toque de mesón que te hace sentir como en casa. El servicio es estupendo; el personal es amable y siempre tiene un buen detalle, como esos chupitos de licor de café que ofrecen al final de la cena. Y si vas con niños, no te preocupes, que tienen un cambiador de bebés. Perfecto para una comida en familia, aunque un pequeño aviso: aparcar puede ser un poco complicado, pero hay opciones de aparcamiento en la calle que, por suerte, son gratuitas.
Las raciones son abundantes, así que a veces pedimos un pincho para compartir, ¡y queda perfecto! Sobre el precio, no lo considero caro teniendo en cuenta la calidad de la comida. Normalmente, salimos de allí con la cuenta entre 20 y 30 euros por persona, lo cual es razonable para lo que ofrecen. Sin duda, lo recomendaría a cualquiera que busque un buen sitio para comer.
Ah, y para los curiosos sobre el lechazo que tiene el sello de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.), significa que es carne de lechazo que cumple con estrictos estándares de calidad y origen. Es un reconocimiento que garantiza que estás disfrutando de un producto auténtico y de primera clase, así que cuando lo pidas aquí, sabes que estás probando algo realmente especial. ¡Vale la pena!
Qué otros platos típicos se pueden encontrar en el Mesón Molinero
Sigue siendo de esas experiencias que recuerdas con una sonrisa, ¿no? Ese día, buscamos el Mesón Molinero por recomendación de un amigo. ¡Y qué acierto! La estrella indiscutible allí son los pinchos de lechazo. Si nunca has probado uno, prepárate para un sabor que te va a dejar con ganas de más. Lo acompañamos con un entrante de queso y una ensalada, que estaban bastante bien, aunque, si soy sincero, el pincho se lleva todas las palmas.
Ya sabes que a veces lo más simple es lo que mejor resulta. Con un menú reducido, pero con platos que son muy buenos, el ambiente del mesón te envuelve con esa energía especial: un rebumbio propio de un lugar donde todos están disfrutando de su buena comida. Eso sí, he de decir que me pareció que el pincho estaba un poco salado para mi gusto, pero vaya, ¡tampoco es un drama! Y la famosa tarta de piñón... ¡eso es otra historia! Aunque, bueno, un pelín cara, pero vale la pena cada bocado. El servicio fue correcto; nada extraordinario, pero tampoco ninguna queja.
La segunda vez que fui, me sorprendí a mí mismo pensando que el lechal solo podía ser asado... hasta que lo probé en forma de pincho. ¡Madre mía, qué descubrimiento! Un 5 estrellas en comida, sin duda. El ambiente estaba un poco animado, pero eso solo suma a la experiencia. Y sí, insisto, no te olvides de preguntar por los vinos de la casa, porque te pueden recomendar joyas que acompañan a la perfección esa deliciosa comida.
Si te preguntas qué otros platos típicos se pueden encontrar en el Mesón Molinero, la oferta se extiende más allá del lechazo. Los churros a la brasa de sarmiento son otra delicia que no te puedes perder. Entonces, si decides visitar Traspinedo, asegúrate de hacer una parada aquí. No te arrepentirás, ya te lo digo. ¡A disfrutar!
Cuál es la calificación del Mesón Molinero en Restaurant Guru
Y, ¡vaya descubrimiento hicimos en Traspinedo! El Mesón Molinero estaba ahí, en la C. Mayor, 2, 47330, como un pequeño tesoro escondido. Al llegar, nos dimos cuenta de que íbamos a pasar un buen rato. El ambiente es acogedor y te sientes como en casa desde el primer momento. Y, ni hablar de la amabilidad del personal, que te recibe con una sonrisa y te hace sentir parte de la familia. ¡5 estrellas por su atención!
La comida, ¡otro nivel! Nos lanzamos por sus pinchos de lechazo, y déjame decirte que estaban buenísimos. Tienen esa magia de ser simplemente caseros y típicos, lo que les da un sabor único. No olvides pedir también la ensalada LTC, que es refrescante y complementa perfectamente todo lo que prepares. La combinación de un pincho por persona, junto con una ensalada, va de maravilla. Y si tienes un poco más de hambre, el postre y un café para rematar son la guinda del pastel. Así que, prepárate para una buena comilona que te va a dejar satisfecho, pero sin romper la hucha, ya que el precio por persona ronda entre 20-30 €.
Y, si creías que ya habíamos terminado, ¡que va! La experiencia fue tan genial que estábamos pensando en volver de inmediato. El trato y las instalaciones son excepcionales, por lo que, después de nuestra visita, no podemos más que recomendarlo. Es justo el tipo de lugar donde quieres llevar a tus amigos y recomendarlo a todos. ¡Sin duda volvemos!
Por cierto, si estás buscando más información, el Mesón Molinero tiene una calificación de 4 estrellas en Restaurant Guru. ¿A qué esperas para visitarlo? ¡Te va a encantar!








