
Si hay un lugar que no puedes dejar de visitar en León, es La Bodega del Húmedo, situada en C. Plegarias, 8. Este restaurante es el alma del Barrio Húmedo y te ofrece una experiencia gastronómica increíble, con platos que te harán salivar. Desde las clásicas mollejas a la plancha hasta los irresistibles huevos rotos con foie, aquí encontrarás una amplia variedad de delicias locales. Y ni hablar del lechazo churro o la cazurrada, ¡cada bocado es un festín!
Además de la comida, el ambiente acogedor del lugar te invita a quedarte un buen rato disfrutando de la compañía. Con una puntuación media de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru y un sinfín de reseñas positivas, no es solo un sitio para comer, sino también un lugar ideal para celebraciones y encuentros. Y si eres un amante de la gastronomía, no te pierdas las jornadas gastronómicas con chefs reconocidos que ofrecen platos fuera de carta. ¡Asegúrate de reservar tu mesa y disfrutar de todo lo que La Bodega del Húmedo tiene para ofrecer!
Horarios La Bodega del Húmedo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
| martes | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
| miércoles | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
| jueves | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
| viernes | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 12:30–16:00, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Bodega del Húmedo
Dónde se encuentra La Bodega del Húmedo
¡Hola, grupo! Si andáis por León y buscáis un lugar chido para comer o tapear, La Bodega del Húmedo es, sin duda, un sitio que debéis visitar. Está en C. Plegarias, 8, 24003 León, en pleno barrio Húmedo, que ya de por sí es un lugar lleno de vida y buen rollo. Esta bodega tiene un ambiente acogedor con decoración interesante, donde destacan sus arcos y bóvedas. La verdad es que, solo con entrar, ya sientes que has hecho una buena elección.
Lo mejor de todo es que tienen entrada por dos calles, ¡así que nunca hay problema para encontrar sitio! Las terrazas son ideales para disfrutar de una tapa y una cerveza cuando el clima acompaña, y si preferís sentaros, el comedor de la parte de abajo es perfecto para disfrutar de una buena comida. La barra es amplia y hay mesas altas y bajas para que elijas lo que más te apetezca.
Y hablemos de la comida, porque eso es lo que realmente importa, ¿verdad? Si hay un plato que destaca, es sin duda su arroz meloso con manitas y pulpo. Suena raro, y puede que la mezcla de ingredientes os tire un poco para atrás, pero os aseguro que es un plato espectacular. También hay que probar la oreja a la gallega, ¡que está divina! Y, por supuesto, no os vayáis sin probar las chuletillas! Ah, y las croquetas, ¡también son un must!
En cuanto al servicio, es súper amable y atento, lo cual siempre se agradece. La relación calidad-precio es muy buena, así que no os preocupéis si pensáis que vais a gastar un dineral; por 20-50€ por persona, coméis y disfrutáis como reyes. Así que ya sabéis, si queréis una experiencia gastronómica top en León, La Bodega del Húmedo es el sitio. ¡No os lo perdáis!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y después de todo esto, llegamos a La Bodega del Húmedo. Bueno, inicialmente pensábamos que sería un buen lugar, pero la experiencia comenzó un poco torcida. Mira, al llegar, ¡empezó a diluviar! Y aunque les pedimos amablemente quedarnos dentro, la encargada nos insistió en que debíamos comer afuera. ¡En medio del agua! Cuando intentamos cancelar nuestro pedido porque todo estaba saliendo mal, nos respondió que no se podía, ya estaba en marcha. ¿En serio? ¿Comida para llevar cuando está lloviendo a cántaros? Un desastre.
En contraste, las camareras hicieron lo que pudieron por salvar la situación, así que ahí va un punto extra para ellas. En especial, quiero mencionar a Nuria, que fue súper amable a pesar del caos que tenían encima. Sin embargo, lo que realmente dolió fue el menú; el entrecot que pedí estaba tan duro que no se podía disfrutar, y cuando se lo mencioné al mesero, su respuesta fue que estaba 'en punto y más queda algo dura'. La hamburguesa, por su parte, llegó mucho más cruda de lo que esperaba. ¡Un desastre total para el precio que pagamos! Al final, salimos corriendo sin postre, y hay que decir que fue una experiencia probablemente para olvidar.
A pesar de la mala experiencia de esa vez, he oído de otros que han tenido un trato fabuloso. Por ejemplo, en las jornadas de bacalao que tuvieron, los que fueron salieron encantados, alabando la atención que recibieron y, claro, ¡la comida! Sin que se olviden de los postres, que también sortean muchas alabanzas. Como ves, la atención de los camareros ¡puede marcar la diferencia! Pero cuando el lugar que eliges no está haciendo su parte, se vuelve complicado.
Así que si decides asomarte a probar este restaurante, ten en cuenta que está en C. Plegarias, 8, 24003 León. Espero que tu experiencia sea mejor que la nuestra; quizás evitemos la lluvia la próxima vez y probemos su famosa limonada y postres. Pero, definitivamente, prefiere sentarte adentro si puedes, ¡suerte!
Qué tipo de cocina ofrece La Bodega del Húmedo
Y bueno, si estás pensando en una buena cena, La Bodega del Húmedo en C. Plegarias, 8, es el lugar ideal. La última vez que fui, ¡me atendió Fran y fue un encanto! Siempre con una sonrisa y pendientes de que todo estuviera perfecto. La atención es de 5 estrellas sin duda. El ambiente es ultra acogedor y, para rematar, la comida es simplemente excelente. Estuve allí con unos amigos y, honestamente, todos coincidimos en que los precios, entre 20 y 40 € por persona, son más que justos para la calidad que ofrecen.
Si te gusta el marisco, tienes que probar las zamburiñas a la plancha. Son un auténtico manjar, y el arroz meloso de pulpo deja a cualquiera sin palabras. Nos quedamos tan encantados que incluso pedimos también manitas de cerdo, que estaban de rechupete. Todo lo que probamos nos pareció riquísimo y, por si fuera poco, el servicio fue súper atento. De verdad, felicidades a todo el equipo, ¡desde el cocinero hasta el personal de sala!
Para los que buscan un plan tranquilo, el lugar está al lado de la catedral y tiene un ambiente que invita a relajarse. Nos sentamos en la terraza, con vistas a la plaza mayor, y fue un acierto. La atención de los camareros sigue siendo de 10, siempre dispuestos a hacerte sentir bien. ¡Y hasta nos invitaron a una consumición por la espera, que fue un detalle! A veces se da eso de que las mesas no están listas, pero el buen trato y la calidad de la comida compensan cualquier espera.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece La Bodega del Húmedo? Vamos, que aquí se hace especial hincapié en una cocina tradicional y de calidad, con un toque moderno. Sus platos son de esos que te hacen volver a la mesa por más, y la variedad no decepciona. Desde marisco fresco hasta arroces suculentos, pasando por las delicias de la carne, realmente hay algo para cada paladar. Así que, si no lo has hecho ya, ¡no dudes en hacer una visita!
Cuáles son algunos de los platos más recomendados del menú
La Bodega del Húmedo tiene ese aire elegante que te hace sentir bien en cuanto entras, pero ay, las expectativas a veces son demasiado altas. La atención es bastante buena; los camareros son amables y están siempre dispuestos a ayudarte, aunque, lamentablemente, lo que llegó a nuestra mesa no fue lo que esperábamos. Las zamburiñas estaban de lujo, ¡insuperables! Pero el pulpo... bueno, digamos que nos costó acabarlo. No sé si fue un mal día en la cocina, pero estaba tan duro que casi necesitamos un hacha para cortarlo, y eso que llegamos con un hambre voraz.
Los garbanzos con setas nos dieron un pequeño respiro, bastante decentes, pero luego vino el entrecot. ¿Pequeño y de poca calidad? Sí, ¡así fue! El precio que pagamos por eso no se justificaba en absoluto. Hablando de precios, ya varies en la cuenta final, entre 50 y 60€ por persona y con una calidad que no se corresponde. Siendo de León, creo que puedo encontrar lugares mucho más satisfactorios y más baratos. Por hoy, La Bodega del Húmedo se lleva un “una y no más” de mi parte.
Ahora, si buscas una experiencia más grata en el mismo barrio húmedo, hay opciones increíbles. Nos topamos con uno donde probamos una cecina cortada a cuchillo que era un verdadero manjar. Las croquetas de cecina también son un must, y si tienes la suerte de comer en su salón con techos en bóveda, no vas a querer irte nunca. Aquí, en cambio, el rango de precios por persona se quedó entre 20 y 30€, realmente una ganga comparado con lo que recibimos en La Bodega.
Por otro lado, si te encanta el arroz, un sitio cercano tiene unos arroces que flipas: el de ibéricos y el de manitas con pulpo, ¡tremendos! Aunque también vale la pena dejar un hueco para las torrijas y la tarta de queso. Si te preguntas por los platos más recomendados de la Bodega, diría que apuestes por las zamburiñas y los garbanzos con setas, pero siempre con la esperanza de que el pulpo sea más amigable la próxima vez. ¡Así que ya sabes, elige con cuidado y buen provecho!
Qué son las mollejas a la plancha y los huevos rotos con foie
Y si hablamos de La Bodega del Húmedo, no podemos dejar de mencionar lo espectacular que son sus platos típicos de León. Imagínate disfrutando de un rabo de toro, que, te lo prometo, está simplemente delicioso. Cada bocado es una fiesta. Si vas con hambre, definitivamente tienes que probar el entrecot; esas raciones son generosas y no te dejarán indiferente. Hablando de generosidad, el ambiente es fantástico: te sientes como en casa, y el servicio siempre está con una sonrisa, así que no te preocupes, aquí te atenderán de maravilla.
A veces, me encuentro con opiniones opuestas sobre este lugar, y es interesante. Algunos dicen que la comida puede ser un poco decepcionante, con platos que no cumplen las expectativas. ¿El pulpo? Lo consideran caro y escaso, y la morcilla, un tanto grasienta. Sin embargo, yo creo que el ambiente vale la pena, aunque bien es cierto que la ubicación puede atraer a un público más turístico. Así que si decides ir, simplemente asegúrate de pedir lo mejor del menú.
Pero volviendo a lo genial, no puedo dejar de mencionar el arroz que hacen. Su arroz caldoso con pato y boletus es todo un acierto. Y si compartes con alguien, una ración es más que suficiente. La atención es estupenda y te sugerirán perfectos acompañantes como una tarta de queso que, honestamente, es de otro nivel. El vino que te recomiendan también es un must; ¡te sorprenderás de la combinación!
Y ya que estamos, ¿qué son las mollejas a la plancha y los huevos rotos con foie? Para que lo tengas claro, las mollejas son entrañas de cordero que se cocinan a la plancha hasta que están tiernas y doradas, ideales para disfrutar con un buen vino. Y lo de los huevos rotos con foie es igualmente un manjar: consisten en unos huevos fritos servidos sobre una base de patatas fritas, con el foie aportando ese toque gourmet que hace a cada bocado una delicia. Si en algún momento te sientes atrevido, ¡tienes que probarlos! No te vas a arrepentir.
Qué es el lechazo churro y por qué es tan popular
Y luego está La Bodega del Húmedo, que está en C. Plegarias, 8, 24003 León. ¡Qué lugar tan acogedor! La primera vez que entré, me recibió ese aroma a comida casera que ya te hace sentir como en casa. Lo que más me encanta es su ambiente; es como si cada rincón tuviera una historia que contar. Además, tiene un aire tradicional, con esas paredes de ladrillo y las mesas de madera que te invitan a quedarte un rato más.
No puedo dejar de mencionar la barra de pinchos. La variedad es impresionante, y cada uno está delicioso. Imagínate disfrutando de un buen vino mientras pruebas unas tostas de morcilla o el clásico queso de cabra al horno. Y si te va más la cosa dulce, no dudes en pedir un flan casero para el postre. Te aseguro que no te vas a arrepentir. La atención del personal también es de 10; son súper amables y siempre están dispuestos a recomendarte algo nuevo que probar.
Y, por supuesto, no puedes irte sin probar el famoso lechazo churro. Este plato es un verdadero clásico en la región. Se trata de cordero lechal que se cocina a baja temperatura, lo que hace que la carne sea tan tierna que se deshace en la boca. La técnica que utilizan en La Bodega del Húmedo resalta todos los sabores, y eso es lo que lo hace tan especial. La popularidad del lechazo churro radica en su sabor, su textura y cómo representa la tradición culinaria de León. Es como un abrazo en forma de comida, algo que definitivamente le da un toque irresistible a tu experiencia gastronómica. Así que ya sabes, ¡no puedes dejar de disfrutarlo en tu próxima visita!








