Hotel Lisboa

Hotel Lisboa

Si estás buscando un lugar acogedor para alojarte, el Hotel Lisboa en Castrillo de la Guareña puede ser justo lo que necesitas. Con sus 3 estrellas y 16 habitaciones, este hotel es perfecto para una escapada tranquila, a solo 5 minutos a pie del centro del pueblo. Además, contarás con restaurante, bar y wifi gratis para que estés siempre conectado. Y si te gusta explorar, ¡Béjar está a solo 75 minutos en coche!

Lo mejor de todo es que el Hotel Lisboa también ofrece parking gratuito, así que no tendrás que preocuparte por dónde dejar el coche. Las habitaciones son cómodas, equipadas con dos camas individuales, calefacción y bañera, y el desayuno está incluido en el precio. Si te apetece hacer una pequeña excursión, estás a un tiro de piedra de la Reserva natural de las Riberas de Castronuño-Vega del Duero y varias iglesias locales. Sin duda, un buen plan para disfrutar de la zona.

Hotel Lisboa

3,5
1.171Reseñas
Fotos
A-62, 195, 49419 Castrillo de la Guareña, Zamora
980 60 54 21

Mapa Ubicación Hotel Lisboa

Dónde se encuentra el Hotel Lisboa

¡Hola, amigos! Hoy les quiero contar sobre nuestra experiencia en el Hotel Lisboa en Castrillo de la Guareña, un lugar que encontramos en medio de nuestro viaje. Prometía ser un buen sitio para parar a comer, sobre todo porque la cocina está abierta todo el día. Pero la cosa se complicó un poco, sobre todo porque íbamos con tres niños muy pequeños y la comida tardó 45 minutos en llegar. Cuando preguntaba por el estado de nuestro pedido, me decían que estaban llenos (¡y solo había cuatro mesas ocupadas!). Así que ya imaginan, un servicio horrible que no ayuda en nada. Al menos, y esto es un punto a favor, la comida estaba rica, aunque la barra estaba llena de platos y vasos sucios. ¡Un verdadero caos!

Y no solo eso, el restaurante daba un poco de grimilla. Las tazas del desayuno acumuladas a un lado de la barra, y en lugar de atender a los clientes, el personal estaba más ocupado barriendo. ¡Era un descontrol! Los baños... uf, no se puede hablar de ellos sin un poco de asco. Sin papel higiénico y con una tapa del WC rota tirada en el suelo. Honestamente, parece que no entran a limpiar desde hace un buen rato. Con más de 100 personas al día, tendrían que tener al menos un poco más de cuidado. Es frustrante, porque uno espera más cuando se detiene a comer en un sitio así.

Sin embargo, no todo fue tan negativo. En una segunda parada, pedimos tres menús y todo fue bastante bien. Desde ensalada de primero hasta un secreto con patatas de segundo y mousse de chocolate de postre. ¡Todo correcto y servicio rápido! Además, el restaurante y los baños estaban super limpios esta vez. Así que no entiendo del todo las reseñas negativas. Tal vez solo fue un mal día en mi primera visita.

Ahora, para los que se preguntan, ¿dónde se encuentra el Hotel Lisboa? les cuento que está en la A-62, 195, 49419 Castrillo de la Guareña, Zamora. Así que si alguna vez pasan por allí, ¡ya saben, vean qué tal les va! Pero con la advertencia de estar preparados para lo que les espera.

Cuántas estrellas tiene el Hotel Lisboa

Pero qué experiencia tan lamentable la que tuvimos en el Hotel Lisboa. La verdad, nos hemos encontrado con un sitio que lo único que parece ofrecer es una mezcla de mal servicio y un menú que no invita para nada a estar ahí. Para empezar, el café que pedimos—café con leche—tenía un sabor entre ácido y agrio, y la leche daba la impresión de no estar en su mejor momento. Y ni hablemos de esa napolitana que parecía haber evolucionado en algo que ni los ratones querrían. Un mordisco, y parecía más dura que el cemento. Al comentárselo a la camarera, se limitó a cobrarlo y tirarlo a la basura, sin ofrecer ni un perdón ni un nuevo intento. Con ese comienzo, ya podrías imaginar el tipo de día que nos esperaba.

Luego de que me alzaran la voz en un grito tan "amable" como un tirón de orejas, decidimos que mejor dejamos la comida para otro momento. La atención que recibimos realmente dejaba mucho que desear, y si es el caso, agradezco que no nos regalara un insulto del dueño. Una experiencia en grupo que, sinceramente, no se lo deseo a nadie. ¡Qué falta de respeto!

En cuanto a las habitaciones, ni te cuento. Sucias, con un polvo que eras capaz de escribir tu nombre y encima un aire acondicionado que parecía una escultura de piedra. La tele ni sonaba, y si al menos hubiera sido por las vacas que pastaban cerca, algunas risas hubiéramos sacado del asunto. En vez de descansar, parece que debimos preocuparnos por no molestar a los vecinos, que ya se quejaban.

A pesar de todo, la chincheta de Google Maps nos indicó un camino alternativo que, por fortuna, nos guió hacia el hotel. Un pequeño rayo de esperanza en medio de tanta negrura. ¿La atención ahí? Sí, buena, pero ¿qué importa si la suerte de hospedarte en un lugar así no se pierde en un buen trato? Así que, después de todas estas experiencias mixtas, terminaría por decir que darle una estrella al Hotel Lisboa se siente generoso. Si tuviera que adjudicarle estrellas, diría que tiene 1 estrella, y porque no se puede poner menos. ¿Y qué más se puede hacer? ¡Suerte a quienes piensen pasar por allí!

Cuántas habitaciones hay en el Hotel Lisboa

La verdad es que el Hotel Lisboa, en Castrillo de la Guareña, ha resultado ser una grata sorpresa. Si estás buscando un sitio para comer y hacer una pausa, este es definitivamente el lugar. Lo mejor de todo es que el parking es enorme, así que no tienes que preocuparte por dónde dejar el coche, ¡ideal si vas en grupo o con niños! La relación calidad-precio también es bastante buena; aquí la mayoría del personal es muy amable y bien educado, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable.

Cuando estuvimos allí, hicimos un alto para tomar algo ligero y, ¡vaya!, quedamos encantados. La camarera que nos atendió fue un encanto, especialmente con mis hijas. Además, los baños estaban limpios, lo cual siempre es un plus en cualquier lugar que visites. Lo único que podría decirse en contra es que, al salir, había un olor a vaquería que no era muy agradable, pero eso es un problema administrativo más que del lugar en sí.

Y no puedo dejar de mencionar lo bien que está todo mantenido. La área de servicio tiene un ambiente tranquilo y presenta una variedad gastronómica que se adapta a cada necesidad, desde opciones rápidas hasta platos más elaborados. También hay zonas de descanso, tiendas y hasta puntos de carga para vehículos eléctricos, lo que le suma puntos al lugar. El personal, siempre dispuesto a ayudar, realmente se esfuerza por hacer que la parada sea cómoda y agradable.

Ahora, en cuanto a las habitaciones, parece que hay algunas que dejan bastante que desear, y si bien en general hay buena atención, puede que algunos huéspedes hayan tenido experiencias diferentes. Por lo que se menciona, a pesar de que el servicio puede ser variable, las instalaciones están bien. En términos de cuántas habitaciones hay, no tengo esa información exacta, pero parece que el Hotel Lisboa tiene varias opciones que van desde habitaciones más simples a otras más completas. Así que si alguna vez decides hacer una parada, ya sabes dónde ir. ¡No dudes en contarme cómo fue tu experiencia!

Está el hotel cerca del centro del pueblo

Y, bueno, después de leer tantas reseñas, uno no sabe si reír o llorar. El Hotel Lisboa parece ser un lugar en el que la experiencia varía bastante, y no siempre para bien. La verdad, hay quienes comentan que la comida tarda una eternidad en llegar. ¡45 minutos para un plato combinado! Imagínate, ¿no? Si estás de viaje, eso es un mundo. Y, encima, ¡parece que no vale la pena esperar! La última vez que paré en un sitio de carretera, me prometí no volver si pasaba algo similar, y aquí parece que hay el riesgo de que te pase lo mismo.

Sí, algunos cuentan que la experiencia de desayuno fue un auténtico caos. ¿Media hora para un pincho de tortilla y un café? Una barbaridad. Por lo que parece, aunque la tortilla no se cayó al suelo, el tenedor sí tuvo su momento de protagonismo... ¡Todo mojado cuando llegó! A veces, uno solo busca un lugar donde tomar algo rápido en ruta, y no acabas de imaginarte que se convertiría en una aventura de otra índole. Lo que impresiona bastante es que, a pesar de esto, hay quienes se atreven a decir que, con un poco de suerte, el sitio es aceptable si bajas tus expectativas.

Pero, no todo son malas noticias. Aunque la situación del personal puede ser un poco tensa, parece que dentro del hotel se puede estar a gusto. El olor a granja es real, y algunos dicen que el lugar necesita una manita de pintura, pero entre amigos, las hamburguesas especiales y los sándwiches se llevan buenas críticas. Por 40 euros la doble, no parece tan mal si solo lo usas de paso. Lo cierto es que yo, personalmente, no lo haría mi base de operaciones, pero para un stop rápido está bastante bien.

Y respecto a la ubicación, ¡esa es toda una historia! Cerca de la autopista sí, pero el centro del pueblo… ¡no tan cerca! Si esperabas un paseíto rápido para conocer el entorno, creo que tendrás que buscar alternativas. En resumen, si llegas al Hotel Lisboa, prepara tus expectativas y una buena dosis de paciencia.

Qué servicios ofrece el Hotel Lisboa

¿Sabes? Decidí hacer una parada en el Hotel Lisboa en A-62, 195, y, honestamente, creo que el consejo más útil que puedo darte es que corres y no mires atrás. No es ni siquiera una reseña, es una advertencia. Las cosas allí estaban desastrosas: botellas rotas en el suelo, moscas revoloteando por todas partes y una camarera que tocaba la comida con las manos desnudas. La verdad, lo más higiénico era el alcantarillado de la calle. Te juro que siempre llevo alcohol en el coche para desinfectarme las manos y hasta un mechero por si acaso tengo que quemar algo. Hablando de higiene, les diría que, en vez de responderme a mí, lo hagan a sanidad.

Luego, la comida, ¡madre mía! Pedimos el menú diario que parecía un festival de pena, tan solo un remanente de lo que uno puede encontrar en Mercadona. Los filetes estaban mal hechos, el jamón parecía de la era medieval y las rabas tenían la textura de un corcho. Lo único rescatable es que permiten pasar a tus mascotas, pero para qué si ni el ambiente vale la pena. Y los baños... apestaban tanto a orín que creo que me puedo olvidar del aroma de un buen café por un par de semanas. Si piensas en comer ahí, te recomiendo que te des un paseo hasta la gasolinera al lado; al menos tienen aire acondicionado y un poco más de higiene.

Por si fuera poco, la atención fue un auténtico desastre. La cocina era impresionantemente lenta; no había prácticamente clientes y tuvimos que esperar más de 40 minutos para que, al fin, nos sirvieran unos bocatas que estaban tan fríos que podrías usarlos de peso si estuvieras en una competición de levantamiento. Los baños, como ya mencioné, eran un horror y cuando estuvimos allí, la camarera estaba discutiendo con su compañera a gritos, haciendo la experiencia aún más desagradable. ¿La cereza del pastel? Otros clientes estaban pidiendo la hoja de reclamaciones mientras yo estaba al borde de un ataque de risa nerviosa. En resumen, evitar detenerte aquí es una decisión más que inteligente.

Y para responder a la gran pregunta sobre qué servicios ofrece el Hotel Lisboa, la verdad, no hay mucho que alardear. Las habitaciones y el servicio dejan bastante que desear, así que si estás buscando una experiencia agradable, sería mejor seguir tu camino y buscar otro lugar donde descansar. ¡No te arriesgues a vivir esta pesadilla gastronómica!

El Hotel Lisboa cuenta con conexión a internet

¡Así que te cuento un poco más sobre el Hotel Lisboa en Castrillo de la Guareña, que, sinceramente, es una experiencia en sí misma! La ubicación no está nada mal, justo al lado de la A-62, así que no hay excusas para perderse si estás de paso. Pero aquí viene la parte interesante: el restaurante del hotel...uff, lo que nos tocó vivir ahí. La camarera parecía más preocupada por el reloj que por atender a los clientes. Serios problemas de atención al cliente, te lo aseguro. Esperamos más de 30 minutos solo para tres pinchos de tortilla, que lamentablemente estaban tan frías que parecían haber estado en el congelador.

Y ya que hablamos de la comida, déjame decirte que este lugar es definitivamente de "batalla". Ideal para aquellos aventureros que andan de paso, pero no esperes mucho más allá de eso. La calidad es bastante media-baja, y está lleno de camioneros, sobre todo portugueses. Si estás buscando un bocado rápido y tienes una paciencia de santo, pues quizás valga la pena. Pero en cuanto al servicio, ¡bueno, eso es otra historia! Es como si la camarera tuviera que repartir su tiempo entre 15 mesas y no diera abasto. La última vez que fui, casi opté por irme a la barra y servirme yo mismo.

Hablando de lo que no se debe hacer, el trato que recibimos fue un espectáculo. La única necesidad que parecía tener la señora de la barra era ignorarnos, y cuando finalmente conseguimos que nos atendiera, su actitud no era la más amigable. Imagínate estar allí, pidiendo el café y sintiendo que eras el último en la fila, incluso después de haber estado en la barra esperando. Al final, no sé si es porque está al lado de la autovía, pero definitivamente sería un lugar para pasar de largo la próxima vez.

Ahora, respecto a tu pregunta sobre si el Hotel Lisboa cuenta con conexión a internet, no he encontrado referencias específicas, pero con un servicio como el que viví, dudo que sea uno de sus fuertes. Si tienes que estar conectado, quizás deberías planear cómo conseguir eso antes de llegar. Al menos el paisaje mientras esperas es agradable, ¿no?

A qué distancia se encuentra Béjar del hotel

Vamos por partes, como dijo Jack el destripador. La ubicación del Hotel Lisboa se lleva un 5 estrellas sin duda. Es que, se nota que en sus tiempos de gloria fue un club de alterne, ya que han sabido ponerlo justo al lado de la carretera A-62, lo que lo convierte en un punto de parada ideal para los que van de paso. Pero bueno, eso es lo único rescatable, porque lo demás... ¡Ay, Dios!

Primero, hablemos del servicio. Sinceramente, parece que el personal ha olvidado qué significa aquello de “sonreír al cliente”. Hay una señora que te devuelve el saludo con una cara de mala uva que asusta, y una muchacha que camina como si la vida le pesara. Y si decides quedarte a comer algo, prepárate para aguantar casi 40 minutos por un sándwich mixto, que te lo traen frío y con la lechuga en un estado que preferirías no ver. La espera podría ser más larga si el restaurante estuviera lleno, pero sorpresa: ¡estaba casi vacío!

Y de las habitaciones ni hablemos. Puedes disfrutar de una sinfonía de flatulencias que no son precisamente de las vacas del campo, lo cual también tiene su gracia, ¡aunque un poco perturbadora! Los colchones parecen traídos de una guerra, y no, no me refiero a una guerra de almohadas. La insonorización brilla por su ausencia: no sé si te cuento eso para que lo te prepares o para que lleves tapones de oído. Ah, y cuando quise pedir la hoja de reclamaciones, no solo se negaron, sino que casi me miran con desdén. Al menos la Guardia Civil se encontraba en la gasolinera al salir y les comenté lo sucedido, y su respuesta fue que cada vez más gente estaba quejándose.

Por cierto, si pensabas hacer una escapada a Béjar, el hotel está a unos 50 km de distancia. Así que, si decides arriesgarte con el Lisboa, al menos puedes aprovechar que está cerquita de esta otra ciudad para salir corriendo y olvidarte de la experiencia. ¡Espero que tu próxima parada sea más afortunada que la mía! ¡Saludos!

El Hotel Lisboa ofrece servicios de aparcamiento

Vaya, lo de parar en el Hotel Lisboa fue una experiencia que dejó más que desear, la verdad. Estuvimos en el coche durante horas y cuando al fin decidimos hacer una parada para comer, fue una pesadilla. La comida tardó tanto que pensé que estaba en una película de terror. Es que, ¡había que tener una paciencia infinita! La comida llegó fría y parecía que teníamos que hacer un esfuerzo considerable para que alguien nos atendiera. Sin duda, no compensa parar aquí para comer. Kon una atención así, parece más un mal sueño que un lugar de descanso.

Pero no todo fue negativo, porque también escuché que hubo gente que tuvo experiencias más positivas. Un conocido me comentó que se paró y se sorprendió gratamente. Dijo que recibió un trato excepcional por parte del personal, lo que parece un milagro después de lo que yo viví. ¡Se comió bocadillos enormes y generosos! Y aunque alrededor había un poco de mal olor por una granja, eso no le impidió disfrutar de su parada. La historia de que "hay que volver solo por el trato" es una nota curiosa, pero, sinceramente, me deja con dudas sobre si volvería.

Ahora, lo que es innegable es que el lugar tiene su atractivo por lo grande y limpio que es. Muchos mencionan que la ducha bien cuidada (aunque no todos aquí se enfocaron en sus bondades) puede ser un buen punto para una parada rápida. Sin embargo, la terraza es otra historia: ¡las moscas hacían su fiesta! Al final, parece que es un lugar que podría darte una aceptable experiencia si tienes suerte con el servicio.

Y si te preguntas, ¿el Hotel Lisboa ofrece servicios de aparcamiento?, parece que sí, pero no esperes una área bien organizada. La verdad, la atención general podría dejarte preguntándote si, con tanto lío en el interior, el estacionamiento es algo en lo que se han puesto a trabajar. En fin, si tienes que parar allí, ¡prepárate para lo inesperado!

El aparcamiento en el Hotel Lisboa tiene algún costo

Si ya has oído hablar del Hotel Lisboa, seguro que te habrás dado cuenta de las distintas opiniones que hay por ahí. Léete algunos comentarios y verás que hay mucha gente soltando bulos. Yo, como camionero que soy, llevo más de 10 años parando allí junto a mis colegas, y en general, nosotros estamos muy contentos. El hotel tiene un empresarial rating de 3.5 sobre 5, lo cual está más que bien, sobre todo si lo comparas con otros sitios de la A-62. Además, un hotel que recibe más de 1000 reseñas tiene que tener algo bueno, ¿no?

Hablando de la comida, el menú del restaurante es una joya. Platos combinados, bocadillos y un menú diario a buen precio que nunca decepciona. Aunque a mí no me han tocado las habitaciones aún, mis compañeros han dicho que están bastante decentes. Y no se puede olvidar el parking: grande, perfecto para camiones, y lo mejor es que están construyendo una gasolinera Repsol justo al lado, así que todo son ventajas. Aunque a veces leo comentarios negativos sobre la higiene, lo que hemos visto nosotros no da ninguna señal de eso.

Eso sí, hay unos comentarios que hacen que me eche a reír. Algunas reseñas son claramente de alguien que no tiene idea de lo que habla. He visto críticas sobre el servicio y, francamente, no las comparto. El servicio aquí es rápido y atento, y el lugar siempre está limpio cuando paramos. Por eso te digo: si buscas un sitio donde puedes relajarte y comer bien, este es el tuyo.

Y para tu pregunta sobre el aparcamiento: no tiene costo. Así que solo llegas, aparcas y disfrutas de un buen descanso. ¿Qué más se puede pedir en una larga ruta? No dudes en hacer una parada aquí la próxima vez que estés cruzando por esta zona, ¡te va a gustar!

Cómo son las habitaciones del Hotel Lisboa

Y después de todo lo que se ha dicho, no puedo evitar pensar en el Hotel Lisboa como una especie de lotería, pero de las peores. Entra directamente en mi top 3 de peores hoteles que he estado. Primero, el servicio es un auténtico desastre. Entraron a nuestra habitación, revolvieron todo como si fueran a buscar un tesoro, y ni siquiera tomaron la molestia de limpiar o cambiar las sábanas. La sensación de invasión es algo que no se puede perdonar. Según Booking tiene 3 estrellas, pero yo creo que la realidad es más cercana a -100. Abajo en la puerta hay un par de estrellas, y son las más vergonzosas que he visto.

Luego está el bar, que parece haber sido olvidado en los años 80. Patético es un buen adjetivo para describirlo, con moscas zumbando a nuestro alrededor y una señora que se quejaba de que solo había tenido tres horas para abrir. ¡Y encima se atrevía a decir que no podía servir comida caliente por falta de tiempo! No tenía lo básico, como leche sin lactosa, pero tenía un letrero gigante de opciones HALAL. Esos pequeños detalles deberían de importar más. ¿Te imaginas? Te sacan un menú en una libreta, escrita a lápiz, entre platos limpios. Eso es justo lo que llamamos contaminación cruzada, señores.

A pesar de todo, hay gente que parece que ha tenido una experiencia distinta. Hubo quienes se sintieron cómodos, asegurando que el lugar estaba abierto las 24 horas y que se comía bien. Dicen que el ruido de los camiones no es molesto, e incluso afirman que el olor de la ganadería de enfrente no es tan desagradable, lo cual me hace dudar. Si te puedes acostumbrar al aroma del metro de Madrid, tal vez esto no sea tan malo después de todo. No obstante, lamento informar que las habitaciones son otra historia.

En general, las habitaciones del Hotel Lisboa son viejas y sucias, y la verdad es que se escucha todo. No han puesto un duro en la infraestructura. Te escuchas hablando con las vacas de enfrente en vez de disfrutar de un descanso. La cama está más sucia que el suelo de la vaquería. Si me das a elegir, dormiría mejor en la paja con las vacas antes que en este hotel. Desde luego, no entiendo cómo este lugar sigue en pie, y en vez de aprender de las críticas, su dueño se dedica a insultar. Una situación bastante triste, ¿no crees?

Qué tipo de camas hay en las habitaciones

Y bueno, si pensabas que lo de pagar sin ver la habitación era raro, eso es solo la punta del iceberg. Me parece que el Hotel Lisboa debería cambiar de nombre a "Pocilga Insalubre". Entra en tu habitación y lo primero que notas es que no ha visto una escoba en siglos. Me encontré con una sábana tirada en la cama y una colcha que, seamos sinceros, ni en un museo de horror querrías tocar. Y para rematar la faena, el WC era un espectáculo por sí mismo: una manopla sucia en la bañera y un lavamanos lleno de jabón reseco del inquilino anterior. Vamos, que no sé de qué se extrañaba la gente del pueblo, si ya lo habían avisado.

La limpieza, amigo, es de lo peor. Desde que pones un pie en el lugar, el olor a aceite de freidora te sigue como una sombra. Pienso que más que fregar, deben de repasar el suelo con un trapo que ha visto mejores días. Y si hablas de la ventilación, ni hablemos. Si no cierras la puerta del baño, te haría falta una máscara de gas para sobrevivir a esos olores putrefactos que parecen salir de los desagües. En fin, todo un espectáculo de viaje donde, por cierto, el personal no parece tener mucha idea de lo que pasa. Es una pena, porque las habitaciones son amplias y podrían ser un lugar agradable si al menos se les diera un poco de cariño.

Por lo que respecta a las camas, pues mira, mejor que no te lo imagines. Según lo que vi, no tienen un tipo de colchonaza así como cómoda y acogedora. La verdad es que mirando el estado del restado de la habitación, dudo que el colchón sea mejor que la madre de toda la suciedad que nos rodeaba. Al final, las camas podrían ser decentemente cómodas, pero con la impresión que te llevas, te arruinan la experiencia ya desde el primer momento. Sin duda, yo terminaría escogiéndolas como lo peor de mi estancia.

Así que, si algún día te topas con este hotel, ¡ni lo dudes! Mejor busca otro sitio, a menos que quieras llevarte una historia surrealista de esas que contarás entre risas (o llantos) en cualquier reunión.

El desayuno está incluido en la tarifa de la habitación

Y bueno, si estás pensando en quedarte en el Hotel Lisboa, hay algunas cosas que deberías tener en cuenta. Para ser un hotel de 3 estrellas, la verdad es que puede ser un poco justo. Está bien para una noche de emergencia si no tienes más opciones a la mano. Pero, te advierto, no esperes lujos. Una de las cosas más peculiares es que está justo al lado de una vaquería, lo que significa que hay un cierto, digamos, *aroma natural* en el aire. Si de repente te encuentras con el olor de las vacas dentro de tu habitación, no te sorprendas.

Además, me contaron que en algunas habitaciones puede que tengas problemas con el ruido. Imagínate, un camión refrigerante aparcado cerca y, si la ventana está un poco rota y no cierra bien, estás condenado a escuchar el motor rugiendo de madrugada. Así que, si eres de los que necesita dormir a pierna suelta, quizás quieras pensar en otro lugar. Lo de que el personal a veces no admite los errores, pues solo agrava la experiencia. La atención al cliente debería ser un tema prioritario, ¿no crees? Ser un poco más respetuoso puede hacer maravillas.

Ahora, volviendo al tema de la ubicación, hay que darle su mérito. Estar en Castrillo de la Guareña tiene su encanto y está muy bien situado. Si decides salir a explorar, hay cositas interesantes en los alrededores. Pero, ¿el desayuno está incluido en la tarifa de la habitación? La verdad es que no. Tendrás que buscar algo por ahí si quieres iniciar el día con energía. Así que, si lo tuyo son los desayunos copiosos, asegúrate de poner eso en tu lista de cosas a considerar. ¡Y no olvides llevar tu cazadora, por si acaso!

Fotografías Hotel Lisboa

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