Hotel Restaurante San Roque

Hotel Restaurante San Roque

El Hotel Restaurante San Roque es tu destino ideal en Medina del Campo, un encantador hotel de 3 estrellas que cuenta con 60 habitaciones cómodas, perfectas para relajarte después de un día explorando la zona. Ubicado en la Carretera Madrid-Coruña Km 156, estás a solo 25 minutos a pie del Castillo de La Mota y a unos 10 minutos en coche de la Plaza de Toros. ¿Tienes coche? No te preocupes, aquí puedes aparcar fácilmente.

Además de las habitaciones, el hotel ofrece un fabuloso restaurante donde puedes disfrutar de platos típicos de la región y una buena selección de vinos. Tienen servicio de desayuno, almuerzo y cena, así que siempre tendrás algo delicioso a mano. Si estás pensando en celebraciones, ¡también es un lugar ideal para bodas y eventos! Con su ambiente acogedor y espacios elegantes, cualquier evento aquí será especial.

Hotel Restaurante San Roque

·Hotel de 3 estrellas
⭐3,5
2.358Reseñas
Fotos
Carretera Madrid Coruña Km 156, 47400 Medina del Campo, Valladolid
983 80 06 12

Mapa Ubicación Hotel Restaurante San Roque

Dónde se encuentra el Hotel Restaurante San Roque

¡Hola, grupo! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en el Hotel Restaurante San Roque, que está en la Carretera Madrid-Coruña Km 156, 47400 Medina del Campo, Valladolid. Fui con mi familia y tengo que decir que, aunque esperábamos algo interesante, no fue todo lo que imaginábamos. Llegamos a las 14:00 y, aunque pedimos unos primeros bastante variados, la verdad es que la comida no fue gran cosa... esparragos rellenos, revueltos que dejaban mucho que desear y una ensaladilla que, bueno, estaba ahí. Y lo peor, ¡una espera de 45 minutos para los segundos! Mientras tanto, vimos cómo atendían a mesas que llegaron después de nosotros. Un poco frustrante, ¿no?

Por otro lado, el lugar tiene su cosilla. Está un poco alejado del pueblo y, claro, no hay nada alrededor, así que hay que tener eso en cuenta. ¡Pero al menos hay un aparcamientos generosos en la puerta! El comedor tiene unas vistas bastante chulas gracias a los grandes ventanales, y el trato de los camareros fue correcto. Nos acomodaron en un momento, y las raciones son bien generosas. Si optas por el menú de fin de semana a 25€, hay un montón de opciones para elegir. ¡Al menos eso no estuvo mal!

Lo que me dejó un poco desilusionado fue el bar, que a las 9:00 estaba vacío. Las mesas estaban llenas de restos del desayuno anterior y no se molestaron en limpiarlas... así que tuvimos que hacerlo nosotros. Y ya ni hablemos de los desayunos: los donuts estaban más duros que una piedra y el pan de la tostada, rancio. Me impresionó el estado del baño, que tenía un olor horrible y estaba bastante sucio. Eso sí, el camarero que nos atendió era rápido, al menos.

Para compensar un poco, tengo que reconocer que celebraron un bautizo allí y me dijeron que fue todo un acierto. Nos atendió César, el jefe de cocina, que fue un encanto y estaba súper atento. La comida estuvo mucho mejor en esa ocasión, y el lugar estaba muy bien preparado. Al final, parece que a veces la experiencia depende de qué día vayas, ¿verdad?

Entonces, te preguntarás, ¿dónde se encuentra el Hotel Restaurante San Roque? Pues está en la Carretera Madrid-Coruña Km 156, en Medina del Campo, Valladolid. Si decides pasarte, espero que tengas más suerte que nosotros, ¡nos vemos en la próxima!

Qué tipo de alojamiento ofrece el hotel

En fin, permíteme contarte sobre mi experiencia en el Hotel Restaurante San Roque, porque, sinceramente, no puedo dejar pasar lo que viví. Al llegar, el primer golpe de realidad fue el mal olor en el lobby; te juro que casi me echo para atrás. Las habitaciones dan un aire de haber sido decoradas en otro siglo. El baño estaba en condiciones deplorables, con restos de óxido aquí y allá. Y esos días de frío gélido en Medina del Campo no ayudan. Imagínate, teníamos que quedarnos con el abrigo puesto en la cena, ¡una imagen digna de una película de horror!

Hablando de la cena, vamos a ser sinceros, era todo un fiasco. Te cobran 30 euros por un menú normalito y ya ni hablemos de lo que nos sirvieron. Podrías pensar que al menos el servicio sería un punto a favor, pero el camarero que nos atendió parecía que se había peleado con alguien antes de llegar al trabajo. Desagradable y grosero, desde pedirnos que llegaramos todos a la vez hasta su actitud general. Preferiría haber cenado en un parque al aire libre que pasar por eso de nuevo.

Y sí, la calidad de las habitaciones es otra historia. Cuando entramos, a la 1 de la mañana, el frío era indescriptible. Ni hablar de la calefacción individual que no existía. La ventana estaba tan mal que entraba frío como si estuviera abierta. Y justo cuando pensábamos que no podía empeorar, el baño olía fatal y la cisterna estaba rota. Dormir se hizo una tarea difícil, ya que nos encontramos con dos camas de noventa y una manta pequeña para dos, ¡un verdadero chiste! Al final, te despiertas con dolor de espalda, sin poder ver la tele porque el mando no funcionaba y los canales eran una ruina.

Entonces, si te preguntas qué tipo de alojamiento ofrece el hotel, la verdad es que es mejor buscar otra opción. Habitaciones viejas, mal trato al cliente y un ambiente frío que hace que tu estancia se convierta en una mala experiencia. Recomendación seria: si no es imprescindible, trata de evitarlo. Es una lástima que le hayan otorgado tres estrellas; no se merecen ni una.

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Restaurante San Roque

Y luego, cuando llegamos al Hotel Restaurante San Roque, fue otro rollo. O sea, entramos y la habitación estaba, para ser claros, de pena. No sé si se olvidaron de limpiar, o qué pasó, pero era una mezcla de polvo, cortinas rotas y un baño que preferí no usar. ¡Cero estrellas! El dueño, por lo visto, no se lleva bien con la palabra “atención”, a menos que cuentes al camarero que nos atendió en la comida, que, por cierto, era bastante majo. Pero eso no quita lo escandaloso de lo que encontramos. Te digo que no volveré en mi vida, y no se lo recomendaría ni a mi peor enemigo.

Unos días después, cuando pasamos a desayunar, creímos que esto no podía seguir así. “Vamos a darle otra oportunidad”, pensé. ¡Error! La tortilla venía salada como el mar, y cuando pedimos un cambio por un croissant y una tostada con jamón, el camarero amablemente accedió. Pero, madre mía, el susto fue abrir los pechuga bocaditos y ver que las pechugas estaban medio crudas. ¡Qué decepción! Mi mujer había confiado en las reseñas, pero aquello no tenía nada que ver.

Y ¿qué me dices del baño? Cuando entré, tuve que contener la respiración. Ni una limpieza en meses. Un urinario precintado y un mal olor que te dejaba sin aliento. Las mesas estaban vacías, pero todas con las tazas usadas de los anteriores comensales. ¡Desastre total! Vamos, que en el desayuno se notó que los donuts llevaban una semana en la vitrina.

A pesar de todo esto, me alegra saber que algunos parecen haber tenido una experiencia mejor. Un grupo de amigos comentó que durante una comida de camiones clásicos, el entrecot salió de lujo y que el filete del menú infantil estaba decente. Eso sí, las croquetas deberían ser de otro tipo porque el huevo cocido no es lo que más se busca en un menú para peques. Al final, parece que, a pesar de todo lo malo, hay algo de esperanza en el restaurantillo, aunque hasta ahora no lo veo.

Ah, por cierto, según tengo entendido, el Hotel Restaurante San Roque tiene un total de 26 habitaciones, puedes imaginar lo apretados que pueden ir si se llena. En fin, si decides volver a pasarte por allí, ¡mucha suerte!

Cuál es la distancia del hotel al Castillo de La Mota

Y bien, hablando del Hotel Restaurante San Roque, la verdad es que la experiencia puede ser muy variada. Por un lado, algunos visitantes se encuentran con un sitio que, a pesar de tener un acceso fácil desde la A6, ha visto mejores días. La atención del personal es un punto que también genera opiniones dispares; hay quienes dicen que recibieron un trato bastante desagradable, y no me extrañaría que eso te haga dudar un poco de quedarte allí. Parece que la calidad del servicio ha bajado, y como algunos comentan, eso deja mucho que desear cuando esperas pasar un buen rato en un hotel.

Sobre la comida, hay críticas que son un verdadero *batacazo*. Imagínate pedir un menú para Año Nuevo y que llegues a encontrar arroz duro y un cachopo que parece nadie se molesta en cuidar. Y lo del postre servido en un vaso de plástico de Nestlé… pues eso es un poco de risa, ¿no? Si uno busca un lugar donde disfrutar de una buena comida, definitivamente este no debería estar en la lista. Los precios tampoco ayudan, ya que muchos consideran que son desorbitados para lo que ofrecen. ¡Mala combinación!

Y ya ni hablemos de las habitaciones. Algunos visitantes han tenido problemas serios con la calefacción y el agua caliente, lo cual es inaceptable, especialmente en esas temperaturas de 2 grados. Si no puedes dormir por el frío, eso es para salir corriendo, y también sería bueno que en recepción mostraran un poquito más de cortesía. Entiendo que los hoteles pueden tener momentos difíciles, pero podrían esforzarse más en el trato al cliente.

Ahora, si estás pensando en las cercanías del hotel, como el famoso Castillo de La Mota, no te preocupes. Está a solo unos 5 minutos en coche, así que, si decides hacer el esfuerzo de quedarte allí por alguna razón, al menos tendrás la oportunidad de explorar ese lugar icónico. Aunque, con todo lo que hemos hablado, no estoy tan seguro de que valga la pena el viaje. ¡Piensa bien dónde decides quedarte!

Cuánto se tarda en llegar a la Plaza de Toros desde el hotel

Y bueno, no puedo dejar de mencionar la experiencia del 15 de febrero en el Hotel Restaurante San Roque. La comida, para ser sinceros, dejaba mucho que desear. Por lo que pagamos, esperábamos algo decente pero, ¡aguanta! Por 17 euros nos sirvieron un menú que ni los perros se atreverían a probar. En serio, esto fue una especie de camuflaje de combate gastronómico. Y para colmo, el DJ que tenía que animar la noche tuvo un set más patético que un karaoke en un cumpleaños. No sé cómo arruinaron la gran noche, pero ahí estaba, tratando de bailar con una música que hasta me hizo cuestionar mis decisiones de vida.

Por otro lado, la limpieza del hotel brillaba por su ausencia. Las cortinas de los baños estaban en un estado lamentable, las habitaciones daban un aire de estar en mitad de una guerra, y las puertas… ¡madre mía! Parecían reliquias de un museo de la prehistoria. Cada rincón tenía esa sensación de que no había visto una escoba desde su inauguración. Si buscas un lugar donde sentirte a gusto, te aseguro que aquí no vas a encontrar ni un rayo de limpieza.

Después de una mala experiencia con la comida, decidimos pedir una ensaladilla rusa y una Coca-Cola, y de nuevo, la factura fue un tema de conversación. Cuando vi 9 euros por eso, me quedé bombardeado. Y para colmo, el camarero solo se limitó a encogerse de hombros y decir que era un error de otro. La transparencia en los precios brillaba por su ausencia, como el servicio en general. ¿Listas de precios? Mejor ni preguntar. Nos sentimos un poco engañados, la verdad.

Entonces, si te preguntas cuánto tardarás en llegar a la Plaza de Toros desde el hotel, te ahorras el dilema porque te vas a necesitar un mapa y un poco de paciencia. Aunque no sé si vale la pena, ya que con la calidad de la comida y la limpieza del lugar, podría ser más interesante quedarte en tu habitación y hacerte un picnic con lo que traigas. En fin, ¡quien iba a pensar que un hotel fuera a dar tanto de qué hablar!

El hotel dispone de aparcamiento para los huéspedes

Y mira, hablando del Hotel Restaurante San Roque, la verdad es que es un lugar al que hay que llamar a reservar, especialmente si vas en grupo como nosotros, porque había bastante gente cuando llegamos. A pesar de haber un menú del día por unos 30€ que prometía, la calidad fue un poco de decepción. La paella tenía un grano durito y un sabor algo quemadito, y el cachopo estaba seco. La única opción de postre era una tarta helada industrial que, sinceramente, no pasó la prueba. Pero, no todo fue malo; los camareros, a pesar de estar claramente desbordados, fueron amables, aunque se les veía un poco resignados por no poder hacer mucho más.

Pasemos a los aspectos buenos. Al parecer, los domingos tienen un menú que incluye vino, pan y postre, y la verdad es que ese menú parece haber tenido buenas críticas. Más de uno lo disfrutó, especialmente la ensalada templada de langostinos. La atención al cliente con los más pequeños también fue destacada, así que si vas con niños, ¡estás cubierto! La rapidez del servicio fue un punto positivo, a pesar de que la comida no salió tan caliente como esperábamos.

En cuanto a la ubicación, ¡wow! Es bastante fácil aparcar, así que eso es un alivio. Y sí, el hotel dispone de aparcamiento para los huéspedes, lo que siempre es un plus, sobre todo si estás pensando en desviarte un poco hacia Medina del Campo en tus viajes. De verdad, si decides ir, intenta probar esos menús que han tenido tan buena acogida, y cruza los dedos para que tu experiencia sea más positiva que la nuestra. En resumen, hay cositas que mejorar, pero también tiene su encanto.

Qué tipos de comidas se sirven en el restaurante del hotel

Y bueno, después de esa experiencia un tanto desastrosa, no puedo evitar recordar mis dos visitas al Hotel Restaurante San Roque. Está bien ubicado en la ruta Madrid - Galicia, así que es un sitio bastante popular para viajeros y grupos. Pero, sinceramente, aunque está en una buena ubicación, parece que han tenido dificultades para gestionar el volumen de clientes, especialmente cuando los autobuses hacen su parada. Las dos veces que estuve allí, vi a los camareros desbordados, y eso se notaba en el servicio. Un par de veces, me encontré con malas respuestas de ellos hacia los clientes, lo cual no tiene sentido en un lugar que espera atender bien.

Hablando de la comida, mi experiencia fue un poco mixta. Me pasaron al restaurante y me ofrecieron un menú de fin de semana por 30€, que suena bien en papel: cinco primeros y cinco segundos para elegir. Pero, amigo, cuando llegó la comida, ¡vaya sorpresa! Recibí una paella que sabía a quemado y con un grano durísimo que era casi imposible de comer. Los segundos no estaban mejor, y cuando lo comenté con el camarero, me soltó que el chef estaba de vacaciones. No puedo creer que esa sea una excusa válida para servir comidas de esa calidad. Al final, salí de allí sin comer y con más indignación que hambre.

Por otro lado, hay quienes han tenido buenas experiencias, especialmente en celebraciones como bodas y comuniones. Me han dicho que el trato puede ser realmente bueno si hay menos gente, y que hay camareros como Virginia que son amables y se esfuerzan por hacer sentir a todos bienvenidos. A veces parece que la clave está en qué día y hora decides parar allí. Si estás pensando en ir a comer, recuerda que el restaurante suele ofrecer un menú que llega a inflarse en días festivos, así que mejor confirma el precio al hacer la reserva para que no te lleves sorpresas, como me pasó a mí.

En cuanto a la variedad de comidas que mencionas, el restaurante ofrece un menú que incluye platos típicos como la paella y otros segundos que, según la suerte del día, pueden variar bastante. Sin embargo, la calidad de esos platos parece ser un punto débil. Así que si decides darte una vuelta por ahí, ve preparado para esperar y, tal vez, ajustar tus expectativas sobre lo que vas a comer. A veces, lo mejor es ser flexibles y estar listos para adaptarse a lo que venga. ¡Suerte con tu visita!

El hotel ofrece servicio de desayuno

Y mira que tenía buenas expectativas al llegar al Hotel Restaurante San Roque, ubicado en la Carretera Madrid-Coruña Km 156. Es un establecimiento de 3 estrellas que parece perfecto para una parada en el camino. Sin embargo, la habitación no estaba del todo bien aislada y, para ser sincero, entraba un frío un poco incómodo. Lo bueno es que la habitación era muy espaciosa, y las chicas de recepción fueron super amables. Hicieron todo lo que pudieron para ayudarme, hasta me facilitaron un poco de cinta aislante que terminé usando para sellar una persiana. Aunque, claro, casi perdí una hora solo en eso, y después de conducir tanto, lo único que quería era descansar y cenar algo.

Hablando de la cena, tengo que decir que el restaurante fue un poco decepcionante. Se siente como un lugar típico de carretera, y en las horas de mayor afluencia, parece que se pone un poco caótico, sobre todo cuando hay excursiones. Piensa en un montón de gente llegando y, la verdad, es un poco complicado encontrar un rincón tranquilo. La comida, pues, no diría que fue terrible, pero tampoco pasará a la historia. Si vas en verano, ¡prepárate para el calor! Las habitaciones, aunque pasables para una noche, parecen convertirse en auténticos hornos. Y la cama… bueno, eso ya es un tema. A mí me resultó demasiado blanda, así que no esperes un descanso reparador si eres de los que prefieren un buen colchón firme.

Puede que la ubicación sea uno de sus fuertes, porque es bastante accesible, pero la verdad es que otros aspectos dejan que desear. En cuanto a celebraciones, veo que han pasado algunos momentos desastrosos. Un comentario que leí decía que su experiencia con un bautizo allí fue horrible: mal servicio, comida cara y decepcionante, y hasta problemas con las bebidas. Entonces, ni siquiera puedo imaginar lo incómodo que debe ser eso, sobre todo si vienen invitados de fuera. Un poco de limpieza y remodelación no le vendría nada mal, eso seguro.

Y ya que hablamos de servicios, la pregunta del millón: ¿el hotel ofrece servicio de desayuno? Bueno, no queda muy claro en lo que me contaron, pero parece que tampoco es un aspecto destacado del hotel. Así que a lo mejor es mejor acudir a un café cercano si quieres empezar el día con buen pie. A veces, una buena taza de café y un desayuno decente son lo que realmente marcan la diferencia en un viaje, ¿verdad?

Se pueden celebrar eventos como bodas en el Hotel Restaurante San Roque

La verdad es que el Hotel Restaurante San Roque se ha ganado una fama que no es precisamente buena entre los que viajan en autobús por la zona. La experiencia que ofrecen a esos grupos es, digamos, bastante decepcionante. Te llevan como a un rebaño de corderos y, claro, como ya tienen la clientela hecha, no se esfuerzan en absoluto en brindar un buen servicio. Camareros maleducados y un gerente que parece que ni se inmuta ante las quejas… no es lo que esperas cuando paras para comer. Y ni hablemos de la comida; la paella que nos sirvieron estaba más cerca de un arroz con leche con colorante que de un buen plato mediterráneo. ¡De vergüenza!

Y no es que la limpieza esté a la altura. Los baños se quedan sin agua y los encontramos más sucios de lo que uno podría aceptar en un lugar que se supone tiene un mínimo de estándares. Una experiencia que deja mucho que desear, sin duda. Y lo más frustrante es que, al parecer, esto ocurre por la falta de vigilancia de sanidad y la connivencia de las agencias que solo piensan en el dinero. Lamentable.

Sin embargo, he escuchado que, aunque a veces hay retrasos en el servicio, cuando la situación es un poco más tranquila, el restaurante puede ofrecer platos que merecen la pena. Al final, la variedad de tapas y bocadillos grandes es lo que puede rescatar un poco la experiencia. Además, el personal, al menos en esos días en los que no hay un grupo masivo, suele ser súper amable y atento, lo que puede hacer que te sientas más a gusto. ¡Pero ten a mano las toallitas! Porque, por desgracia, el estado de los baños sigue siendo un punto negro que necesitan mejorar.

Ahora, si estás pensando en celebrar un evento especial como una boda, podría ser un poco arriesgado, dado lo que hemos oído. Es posible que en un ambiente más controlado puedan ofrecer un servicio decente, pero dadas las experiencias de otros, yo sería cauteloso. Aunque algunos mencionan un buen domingo con un menú aceptable, la inconsistencia es un tema recurrente, así que asegúrate de investigar bien y tal vez buscar algunas alternativas. Definitivamente, no querrás que tu gran día quede marcado por una comida de la que te arrepientas.

Qué tipo de platos se pueden disfrutar en el restaurante

Así que, volviendo al tema del Hotel Restaurante San Roque, te cuento que, a pesar de los años que llevamos yendo, este último encuentro fue... complicado. ¡El día de Reyes nos reunimos nada menos que con 21 personas más! Esperábamos una comida deliciosa como siempre, pero lamentablemente, en esta ocasión, los menús no estaban a la altura. Solo el plato de espárragos se salvó, el resto, la verdad, fue un desastre. Quiero decir, ese edulcorante plato de carrilleras nadando en agua con un montón de patatas... ¡vaya tela! No sé qué les pasó en la cocina, pero deberían tener una buena charla con los responsables. La atención del personal, eso sí, estuvo mejor. Por lo menos no se puede decir que la amabilidad faltó.

Hablando del lugar, no puedo evitar mencionar cómo se ve el exterior. La fachada necesita urgentemente un arreglo, y el parking está en un estado deplorable. Sin embargo, la terraza exterior es una gran opción para disfrutar del aire libre, con un montón de mesas para sentarse. El estilo de los salones no se puede negar que ha visto tiempos mejores, sobre todo las sillas que ya están bastante desgastadas. Eso sí, la comida en general estaba bien, bastante generosa en porciones. Aunque, les diría que conviene estar pendiente de cómo organize el servicio, porque parece un poco descontrolado a veces. ¡Estábamos todos en un solo salón para una cantidad masiva de autobuses!

Ya sabes cómo son estas cosas de los grandes grupos, ¿no? Un poco de caos en los comedores y lo que parece ser un descontrol entre el personal. En general, quedan muchas dudas por responder, pero hay que reconocer que el servicio fue correcto, aunque dependía del camarero, ¡algunos muy simpáticos y otros... bueno, eso es otra historia!

Respecto a los platos, aunque la experiencia de este año no fue la mejor, en otras ocasiones hemos podido disfrutar de platos contundentes y sabrosos. Desde raciones generosas de carnes a la parrilla hasta alguna que otra opción de pescado muy rica, aunque este último encuentro dejó mucho que desear. En resumen, si decides pasar por allí, asegúrate de estar atento a los platos que pides, porque parece que la calidad puede variar.

Fotografías Hotel Restaurante San Roque

Artículos relacionados