
Si buscas un buen sitio para disfrutar de comida mediterránea en Valladolid, Restaurante Santi (El Caballo de Troya) es el lugar que necesitas. La ubicación es inmejorable, justo en el centro, junto a la plaza Mayor, en un precioso edificio del Siglo XVI. Aquí puedes probar una variada carta de platos tradicionales y de temporada que no te dejarán indiferente. Además, cuentan con elegantes comedores y salones privados, perfectos para cualquier ocasión especial, y un servicio que se asegura de que tu experiencia sea memorable.
Pero si te apetece un ambiente un poco más relajado, no te pierdas la taberna que tienen en el lugar, donde puedes disfrutar de tapas al estilo castellano a precios más accesibles. En verano, también tienen una terraza al aire libre que le da un toque especial a la experiencia. Con un menú del día excelente a solo 14 euros y opciones como el delicioso lechazo guisado, Santi se convierte en una opción que vale la pena explorar para disfrutar de buena comida en un ambiente acogedor. ¡No olvides reservar!
Horarios Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| martes | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| miércoles | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| jueves | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| viernes | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| sábado | 12:30–17:00, 20:30–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
Dónde se encuentra el Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
¡Hola, foodie amigos! Si estáis en Valladolid y queréis tener una experiencia gastronómica de primera, tenéis que visitar Restaurante Santi (El Caballo de Troya). Este lugar no solo tiene una comida excelente, sino que también se lleva todas las estrellas con un merecido ¡5 estrellas! La carta de vinos es amplia, y si estáis buscando algo que nunca falla, el Dehesa de los Canónigos es un acierto seguro. ¡De verdad, no os lo podéis perder!
Hablando de comida, tenéis que probar las chuletillas de lechazo con patatas fritas y las carrilleras al vino tinto. ¡Son el sueño hecho realidad! Y no olvidéis dejar espacio para la tarta de queso, que es tan ligera y con un sabor increíble que os hará querer más. El ambiente del restaurante es genial, ideal para una cena con amigos o una ocasión especial. El trato que recibimos de la camarera fue muy correcto y agradable, haciéndonos sentir como en casa.
Una cosa a tener en cuenta es que aparcar puede ser un reto, así que os recomiendo hacerlo en el parking de la plaza mayor. Está a un pasito del restaurante y os evitará un buen dolor de cabeza. Y aunque algunos platos pueden parecer un poco más caros, con precios que rondan entre 60 y 70 € por persona, la experiencia lo vale totalmente. Recuerda, ¡mejor compañía hace que la comida sepa mejor!
Para los que no lo sepan, el Restaurante Santi (El Caballo de Troya) se encuentra en C. Correos, 1, 47001 Valladolid. Así que, si tenéis ganas de disfrutar de unas tapas ️ espectaculares, como esas patatas bravas o el risotto de marisco, este es el lugar ideal. ¡No os olvidéis de mencionarlo la próxima vez que queráis impresionar a alguien con un plan delicioso en la ciudad!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Y, bueno, ¿qué te puedo decir? El Restaurante Santi, también conocido como El Caballo de Troya, es un verdadero tesoro en Valladolid. No sé si has tenido la suerte de probarlo, pero te lo aseguro: ¡es un lugar que está para repetir y no aburrirse nunca! La verdad es que su ambiente tradicional y con encanto te hace sentir de inmediato como en casa. Además, el servicio es simplemente digno de elogio, como si te atendieran los mejores amigos en tu propia casa. He estado allí varias veces y siempre salgo encantado, y eso que la comida puede variar, ¡pero el buen rollo nunca falla!
La comida, ¡amigo! Ahí es donde realmente brillan. Te recomiendo que no dejes de probar las gambas al ajillo y, si te gusta, sus mollejas son insuperables también. Pero, ojo, el atún es la auténtica joya de la corona. Podrías comerlo todos los días y nunca cansarte. Y si tienes espacio para el postre, la tarta de queso es una delicia que no te puedes perder. Además, el precio ronda entre los 40-50 € por persona, que no está nada mal para la calidad que ofrecen.
Eso sí, hay que ser justos. La última vez que fui, noté un par de fallos en el servicio que podrían pulirse. La bienvenida, aunque cálida, fue un poco desorganizada, y si tienes alguna intolerancia alimentaria, es un poco de aventura porque las opciones son limitadas. Así que, si tienes alguna necesidad especial, mejor que vayas preparado. Pero bueno, al final, los platos son lo que realmente importa, ¿verdad?
En resumen, en el Restaurante Santi encontrarás un menú mediterráneo que incluye desde exquisitos mariscos hasta carnes bien preparadas, todo en un ambiente que te abraza y te da la bienvenida como si fueras de la familia. Si estás buscando un lugar donde disfrutar de platos como mollejas, pescados frescos o una buena tarta de queso, definitivamente este es tu sitio. ¡Hay que ir y volver, te lo prometo!
Cuál es la ubicación exacta del restaurante en Valladolid
Y ya hablando de el Restaurante Santi (El Caballo de Troya), definitivamente es uno de esos lugares que debes visitar si andas por Valladolid. Tienen un ambiente super acogedor, y su terraza en el patio interior es ideal para disfrutar de una cena en buena compañía. Te prometo que saldrás encantado. Las raciones son bastante asequibles. Por ejemplo, los callos están a 5€, la ensaladilla por 6€ y las bravas también a 6€. Eso sí, los callos me parecieron un poco escasos, aunque estaban bien logrados; solo que si esperas un toque de picante, no lo vas a encontrar aquí.
Lo que realmente destaca es la relación calidad-precio. Aunque los platos no son gigantes, hay que reconocer que están elaborados con cariño y se nota en el sabor. ¡Nada de ingredientes de paquetes ni latas! Y aunque las patatas fritas son bastante básicas, lo compensan con buenos vinos, aunque, ojo, los precios pueden subir un poco. A mí me parece que el servicio es top, de esos que siempre están atentos a lo que necesites. Si no fuera por los precios en la carta de bebidas, ¡sería un lugar de cinco estrellas!
Ahora, si decides probar el menú en la taberna, por 17€ por persona, tendrás la opción de elegir entre tres primeros, tres segundos y dos postres. La calidad es muy buena, comida casera bien preparada, pero hay que tener paciencia; a veces parece que solo hay una persona para atender todo. Aunque el servicio tiene buena onda, la rapidez se ve un poco limitada. Pero bueno, si no te importa esperar un poco, vale la pena.
En resumen, si buscas sabor, un buen ambiente y un trato excelente, el Restaurante Santi es una apuesta segura. Ah, y si te preguntas dónde lo encuentras, está en C. Correos, 1, 47001 Valladolid, así que no tienes excusa para no probarlo. ¡Nos vemos allí!
Es necesario hacer una reserva para visitar el restaurante
Y, hablando del Restaurante Santi, ¡no sé si ya te he comentado lo bonito que es el lugar! Es un sitio con un patio espectacular que hace que comer allí sea un verdadero placer, especialmente si te gusta disfrutar del aire libre. La decoración es cuidada y el ambiente es muy acogedor, lo que lo convierte en el tipo de lugar donde uno se siente a gusto desde el primer momento. La atención fue de 5 estrellas, con una camarera que estaba pendiente de nosotros sin ser agobiante, justo lo que se necesita para disfrutar de una buena comida.
Los platos que probamos fueron una delicia. Los callos que nos recomendaron están deliciosos, y las bravas con el toque de ajo son simplemente irresistibles. Además, si te das un capricho, no dudes en pedir las trufas caseras y la tarta de queso, ¡un broche de oro para la comida! Aunque no es el restaurante más barato de Valladolid, definitivamente merece la pena pagar un poco más por la calidad de los productos y el servicio.
Se nota que este sitio ha sido bien pensado para que la gente disfrute. Me hizo recordar a ese amigo de Valladolid que nos lo recomendó, y la verdad es que acertó de pleno. Aprovechamos que teníamos reserva para un grupo de 9 y, como no podía ser de otra manera, nos trataron fenomenal. El local, ubicado en un edificio del siglo XVI y muy cerca de la plaza mayor, aporta un toque auténtico que le suma muchos puntos.
Ahora, si estás pensando en visitarlo, te diría que hagas una reserva sí o sí. La experiencia de otros ha demostrado que puede llenarse de gente, y no querrás perderte la oportunidad de disfrutar de su comida y su ambiente encantador. Así que ya sabes, ¡apúntalo en tu lista y no dejes pasar la oportunidad de volver!
Qué tipo de ambiente ofrece la taberna del restaurante
No sé cómo decirlo sin que suene a drama, pero se me ha caído un mito con el Restaurante Santi. Recuerdos de visitas pasadas vienen a mi mente, pero la de este fin de semana fue bastante decepcionante. Ya teníamos la reserva hecha, así que llegamos puntuales y sin problemas. Nos indicaron que subiéramos al salón de arriba, que, en mi opinión, es más tranquilo y acogedor que el de abajo. La decoración es sencilla pero elegante, con esos tonos blancos y grises que hacen que el lugar se sienta moderno. Hay un gran ventanal que da al patio y una pared llena de botellas de vino, que es guay. Perfecto, ¿verdad?
Pero ahí es donde empezamos a encontrarnos con sorpresas. Cuando nos entregan la carta, estaba sucia y pegajosa —un par de minutos en la mesa y ya me sentía un poco incómodo. ¿De verdad que eso es lo que van a ofrecer? Luego vino la camarera a tomar la nota, y no puedo creer que su uniforme estuviera lleno de manchas. Y siendo nuestros primeros minutos en el local, eso ya no prometía nada bueno... En fin, otra camarera tenía una cojera notoria que, honestamente, no creo que sea la mejor condición para alguien que tiene que subir y bajar escaleras todo el tiempo.
Los platos fueron una mezcla también. El pulpo estaba delicioso, no se lo voy a negar, lo que es algo positivo. Pero la guarnición de patatas, que deberían estar calentitas, estaban frías y sin sabor. Y en cuanto a la ensalada de escabeches, ¡cuidado con los dientes! Encontré varios huesos que casi me arruinan la experiencia.
Los segundos platos, el solomillo y el entrecot, no estaban mal, pero el entrecot no tenía el punto adecuado y las patatas fritas parecían más un adorno que otra cosa. El postre, una tarta de queso, estaba bien, pero no vale la pena por todo lo demás. Con un precio de 50-60 € por persona, no puedo recomendarlo. Un lugar precioso, sí, pero la experiencia, lamentablemente, deja mucho que desear.
Y hablando del ambiente... La taberna del restaurante tiene un aire bastante bonito; el salón de arriba que mencioné es tranquilo y acogedor, ideal para una cena romántica, pero una vez te das cuenta de los detalles de servicio y la calidad, esa belleza se queda en un segundo plano. En resumen, el ambiente podría ser espectacular, pero la falta de cuidado en el servicio y en la presentación de los platos, le quita toda su magia.
Cuáles son algunas opciones de platos que se pueden encontrar en el menú
Ya te conté un poco sobre Restaurante Santi y su ambientazo, pero es que el servicio que tienen es realmente digno de 5 estrellas. La verdad es que fuimos en Semana Santa y, a pesar de la multitud, todo salió de maravilla. El trato del personal es excelente; ese camarero de gafas se encargó de que no nos faltara de nada. Es un lugar donde te sientes como en casa, un ambiente cálido y acogedor que no se puede conseguir en cualquier sitio. ¡Volveremos seguro si regresamos a Valladolid!
La taberna que forma parte del Caballo de Troya es otra cosa digna de mencionar. Los menús son variados y, literalmente, por un poco más de 15€, puedes disfrutar de dos platos, pan, vino y postre. ¿Y qué me dices de la tarta de queso? ¡Mmmm! Deliciosa. En mi opinión, es imposible que te vayas sin probarla. Y aunque los precios por persona en una comida normal ronda los 50-60€, la calidad y la experiencia lo valen muy, muy bien.
Hablando del menu, la verdad es que todos los platos que probamos estuvieron para chuparse los dedos. En una ocasión, me zampé un cocido junto a una ensaladilla y unos callos que estaban, para no creerlo, riquísimos. Las porciones son generosas y, sinceramente, con toda esa cantidad, no conseguimos ni probar postre. Pero no importa, porque el trato que recibimos de la camarera fue inmejorable y nos quedamos con ganas de más.
Si tienes curiosidad por lo que ofrece el menú, hay opciones como el potaje, que es un clásico, y otros platos de cuchara tradicionales que cambian día a día. Tanto la taberna como el restaurante tienen esa flexibilidad que hace que siempre encuentres algo nuevo que probar. Así que si te dejas caer por C. Correos, 1, ya sabes que ahí te esperan sabores y un servicio que no te dejarán indiferente. ¡No lo dudes, disfruta!
El restaurante tiene opciones para ocasiones especiales
Y ya sabes, cuando te acerques a Restaurante Santi (El Caballo de Troya), tienes que probar su tarta de queso. Es una de esas cosas que te hacen querer volver una y otra vez, de verdad. La última vez que fui, me dejaron sin palabras con lo suave que estaba el rape, ¡una delicia! Además, el servicio es siempre de 5 estrellas, la camarera que nos atendió fue súper agradable, lo cual siempre suma a la experiencia. En general, la comida es de primera y el ambiente es muy acogedor.
Hablando del ambiente, hay que mencionar que este sitio no es solo un restaurante, sino que también tiene su parte de taberna. Así que dependiendo de lo que busques, puedes disfrutar de un buen menú en un entorno más relajado o lanzarte a la aventura del restaurante con un menú un poco más elaborado. Los precios están bastante bien para lo que ofrecen, con menús rondando los 15 a 25 euros dependiendo del día, ¡y es un buen chollo! Para cenar, cuenta con que te va a costar entre 40 a 50 euros por persona, pero créeme que vale cada céntimo.
Ahora, si decides ir a un fin de semana, mejor que reserves mesa. La última vez que fui un sábado, el local estaba a tope pero el servicio, aún así, fue rápido y eficiente. Aunque se puede notar que, en algunos momentos, el personal tiene que echar una mano entre tanto lío. Así que ya sabes, asegurarte de tener tu mesa sería un acierto.
En cuanto a opciones para ocasiones especiales, Santi se adapta sin problemas. Por ejemplo, si estás pensando en un cumpleaños o una celebración, aquí puedes encontrar menús que se ajustan a tus gustos. ¡Podrías hasta hacer una pequeña fiesta privada! Así que no lo dudes, si buscas un sitio que combine buena comida y un ambiente agradable para esos momentos especiales, este restaurante es sin duda un clave e indispensable en tu visita a Valladolid. No te va a fallar, ya lo verás.
El Restaurante Santi tiene comedores o salones privados
La verdad es que el Restaurante Santi, también conocido como El Caballo de Troya, es uno de esos lugares que te sorprenden para bien. La comida es realmente exquisita y si tienes que probar algo, el pulpo a la plancha con mayonesa de mostaza se lleva la palma. Además, el famoso solomillo a la pimienta está en su punto, con una cocción perfecta que lo hace irresistible. También hay que mencionar sus callos, que son espectaculares, así que si eres fan de esta delicadeza, no te los puedes perder. Un buen vino acompaña todo, aunque, advierto, lo que puede hacer que te suba un poco la cuenta, ¡vale la pena cada euro!
El ambiente del restaurante es súper acogedor. La decoración es bastante bonita y te hace sentir como en casa, perfecto para disfrutar sin prisas. ¿Y qué tal el servicio? Las camareras son atentas y super amables; de verdad que hacen que la experiencia sea aún mejor. No es de extrañar que la mayoría de la gente le dé 5 estrellas al servicio, porque realmente se esfuerzan para que todo esté a tu gusto. Si optas por el menú del día, por solo 15 euros, tendrás varios platos a elegir, y los postres tampoco se quedan atrás. Eso sí, ten en cuenta que la bebida solo incluye un 1/2 litro de agua o 1/4 de vino, así que ¡hazte cargo de eso!
Ah, y si te preocupa el espacio, el Restaurante Santi tiene un ambiente bastante versátil. Hay diferentes áreas, como el patio a dos alturas que es super bonito y perfecto para una comida romántica. En cuanto a los comedores privados, no me consta que tengan algún salón especial, pero el ambiente en general es tranquilo y acogedor. Esto crea un espacio en el que puedes disfrutar de tu comida sin sentirte apurado. La calidad del producto y el trato amable del personal hacen que sea un sitio fácil de recomendar. Así que, si te quedas con ganas de repetir, ya sabes, ¡a volver se ha dicho!
Cuál es el precio del menú del día en el restaurante
Siguiendo con lo que te contaba sobre el Restaurante Santi en Valladolid, no puedo dejar de mencionar lo precioso que es el sitio. La taberna tiene un ambiente acogedor que te da la sensación de estar en casa, mientras que el restaurante tiene un toque más elegante. Si tienes la suerte de ir en un día soleado, ¡no dudes en pedir mesa en ese maravilloso patio! Comer al aire libre en un lugar tan bonito, rodeado de plantas y buena vibra, es una experiencia que no te puedes perder.
Y hablando de comer, ¡vaya aperitivo que disfrutamos! Probamos dos vinos crianza, unas patatas bravas para pica-pica y unos calamares que estaban riquísimos. Todo esto por solo 27€. La verdad es que la relación calidad-precio es bastante buena; no es fácil conseguir comidas tan sabrosas y el servicio es de 5 estrellas. Las camareras fueron muy atentas y simpáticas, aunque hubo un pequeño inconveniente porque, a pesar de tener reserva a las 21:00, hubo que esperar a que abrieran el restaurante. Pero lo bueno es que la comida lo compensa, ¡el chuletón es altamente recomendable!
Si te preocupa la oferta culinaria, estás de suerte. Tienen un menú variado que se adapta a todos, incluyendo opciones para celíacos, con pan y todo. En definitiva, puedes disfrutar de un buen menú del día sin arruinarte. Por lo general, en el Restaurante Santi, el precio del menú del día se mueve en el rango de 10 a 20 € por persona, así que, ya sabes, si buscas un lugar donde comer bien sin dejarte un dineral, este es el sitio ideal. ¡100% recomendado!








