
Si buscas una auténtica experiencia gastronómica en Valladolid, deberías apuntar el Restaurante Asador El Figón de Recoletos en tu lista. Este lugar no solo es famoso por su lechazo asado en horno de leña, sino que también destaca por su dedicación a la cocina castellana, utilizando siempre productos regionales y de temporada. Desde el primer bocado, te sentirás envuelto en una tradiciónque han perfeccionado a lo largo de los años, y con el mimo que ponen sus maestros asadores, ¡tu paladar te lo agradecerá!
Ubicado en C. Acera de Recoletos, 3, este restaurante abre sus puertas de martes a domingo a las 10:00h, ¡perfecto para cualquier tipo de ocasión! Ya sea que quieras disfrutar de un lechazo al horno, cochinillo asado o alguno de sus sabrosos guisos y postres, está claro que aquí te espera un festín digno de los mejores manjares. Además, con un ambiente acogedor frente al parque de Campogrande, es un plan ideal para compartir con amigos o en familia.
Horarios Restaurante asador El Figón de Recoletos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante asador El Figón de Recoletos
Dónde se encuentra el Restaurante Asador El Figón de Recoletos
Si buscas un lugar chido para comer en Valladolid, déjame recomendarte el Restaurante Asador El Figón de Recoletos. Está en C. Acera de Recoletos, 3, 47004 Valladolid, justo en el centro de la ciudad, así que es perfecto si andas por la zona. ¡Lo mejor de todo? Aquí puedes probar el famoso lechazo al horno de leña que está para chuparse los dedos. La última vez que fui, me quedé impresionado con lo jugoso y sabroso que estaba. ¡Es una experiencia que no te puedes perder!
El lugar es bastante grande, pero sorprendentemente siempre está lleno. Eso sí, te recomendaría que hagas una reserva, especialmente si planeas ir en fin de semana o durante puentes. El servicio es realmente amable; los camareros son súper atentos, aunque me he dado cuenta de que son un poco insistentes con sumar cosas a la cuenta. Pero bueno, eso es lo de menos cuando la comida es tan buena.
Hablando de la comida, no olvides probar la ensalada mixta especial como entrante. ¡Espectacular! Y ya después, lánzate de lleno al lechazo, que es lo que realmente viene a buscar la gente aquí. Ah, y si tienes un poco más de espacio para el postre —que es difícil después de tanta comida—, ¡no puedes dejar de probar la tarta de hojaldre y crema de la casa o el flan! Este último tiene el equilibrio perfecto; no tan dulce. De hecho, también me obsequiaron con un licor de la casa y unas mini rosquillas de azúcar. ¡Un detalle que me encantó!
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante Asador El Figón de Recoletos?, solo tienes que dirigirte a C. Acera de Recoletos, 3, 47004 Valladolid. En serio, no te arrepentirás, ¡toda la experiencia fue única y deliciosa!
Cuáles son los horarios de apertura del restaurante
Si alguna vez estás en Valladolid, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar El Figón de Recoletos, un auténtico asador que te va a dejar con ganas de repetir. Yo estuve ahí recientemente, y la verdad, salió todo de maravilla. La especialidad de la casa es el lechazo asado, que está de rechupete y, como buen castellano, viene con entrantes que son pura delicatessen. La morcilla, el chorizo y esos pimientos asados que tienen son un auténtico 10. Te juro que la textura y el sabor son algo que tienes que experimentar.
Y ni hablar de los postres. El flan que pedí me recordó al que me hacía mi madre, ¡una delicia! Solo hay un pero, y es que el café… bueno, es café de puchero, no es lo mío. Pero vamos, que con todo lo que comí, te aseguro que el café no me iba a arruinar la experiencia. Y seamos sinceros, si vuelvo a Valladolid, El Figón es visita obligada.
Quedé encantado también con la atención. Desde el momento en que entras, el servicio es excepcional. El lugar tiene un ambiente que te transporta a hace 40 años, todo súper bien cuidado y pulido. Desde los baños, que están impecables, hasta la acogedora decoración. De entrante, definitivamente pide la sopa de ajo, que, aunque parece bastante fuerte, te lo aseguro, no es nada invasiva. El lechazo lo traen con un toque de espectáculo: primero te lo muestran entero, y luego, ¡al plato!
Sobre los horarios, el restaurante abre de lunes a domingo de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:00. Así que ya sabes, si pasas por allí no dudes ni un segundo, ¡te aseguro que no te arrepentirás! Si eres como yo y disfrutas de una buena comida, este es un sitio que no puedes dejar pasar. ¡Ya estoy pensando en volver!
Qué días de la semana está abierto el restaurante
Y, si te estás preguntando por un lugar donde disfrutar de cocina castellana de primera, no busques más. El Restaurante Asador El Figón de Recoletos es toda una joyita en Valladolid. La otra noche, el ambiente estaba genial, con ese toque acogedor que tiene el local, perfecto para marcar una buena velada con amigos. Y si te digo que el servicio es de 10, es porque Rafael, nuestro camarero, se lleva la medalla de oro por su atención. La amabilidad y profesionalidad se notan, así que no te sentirás como un extraño, ¡aquí todos son bienvenidos!
Para que te hagas una idea, pedimos el menú del día y salimos rodando. Desde el momento en que llegas, te envuelves en ese aroma irresistible de los asados. El lechazo, en particular, es simplemente pectacular. Tierno y sabroso, se deshace en la boca; te prometo que no vas a querer repetir el mismo en otro sitio. Y no te olvides del postre, la torrija es el toque dulce perfecto que no puedes dejar pasar. Aunque tenía un poco de miedo a que repitiera, ¡qué va! No hay rastro del sabor después, todo suave y delicioso.
Cada plato es como un abrazo para el paladar. Los pimientos al horno y la morcilla de Burgos son otra cosa que me enseñaron que la cocina tradicional aún tiene mucho que ofrecer. Y para terminar la cena, te regalan unas rosquillitas y un chupito de anís con hierbas que es una excelente forma de despedir la velada. El ambiente se siente vivo y siempre hay gente, así que no es raro tener que esperar un rato en el salón de madera, pero vale la pena.
Por cierto, si quieres ir, el Figón de Recoletos está abierto de miércoles a sábado, y también atienden el domingo. Así que, elige un día, llévalos a pasar un buen rato y disfruta de la comida rica en este lugar que guardarás en tu memoria culinaria. ¡Asegúrate de reservar, porque llenar las mesas parece su deporte preferido!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Figón de Recoletos
Ya te digo que si te decides a visitar El Figón de Recoletos, no te vas a arrepentir. Este lugar tiene un ambiente que grita tradición. La fachada es una de esas que te hace parar a sacar una foto, y cuando entras, te encuentras con un espacio amplio y varios comedores, perfectos para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. A pesar de la gran cantidad de comensales que suelen tener, el servicio no pierde ritmo; son súper atentos y con una rapidez que sorprende, así que la comida llega a mesa sin esperas eternas.
Yo siempre que voy, no puedo resistirme a pedir el lechazo al horno. Si eres amante de la carne, este plato es un must. Las raciones son generosas y, francamente, el sabor es para morirse. También tienen un menú de lechazo que puedes encargar para llevar, que viene muy bien si quieres disfrutar de su comida en casa. Eso sí, te recomiendo reservar con tiempo porque se llena bastante. Siempre me han tratado genial, y el ambiente es de esos que invitan a charlar y pasarlo bien.
Por otro lado, hay quienes han tenido críticas más mixtas. Algunos han comentado que la ración de torreznos les pareció pequeña o que las croquetas no dieron la talla, incluso mencionando que parecían de supermercado, ¡vaya faena! Pero, a ver, si el lechazo se mantiene como su plato estrella, eso tiene que contar, ¿no? Ah, y no te olvides de dejar un hueco para postre; la tarta de queso se lleva muchos halagos, y la leche frita tiene su aquel. Eso sí, los que se quedaron sin torrijas para el primer turno se llevaron un chasco, y creo que deberían estar más preparados sabiendo que son tan populares.
Entonces, si te preguntas, ¿qué tipo de cocina se ofrece en El Figón de Recoletos? La respuesta es clara: una deliciosa y auténtica cocina castellana, con platos que reflejan la tradición y el sabor de la región. No hay duda, si quieres probar comida bien hecha y disfrutar de un ambiente acogedor, este es tu sitio. ¡Hasta me dan ganas de volver ahora mismo!
Qué platos son los más destacados del menú
¡Y qué te digo del restaurante asador El Figón de Recoletos! Es un lugar donde la cocina castellana brilla con luz propia. Apenas pones un pie en el recinto, ya sientes que has hecho una elección acertada. La decoración a la antigua usanza le da un aire auténtico y acogedor, perfecto para disfrutar de una comida con amigos o familiares. La amabilidad de los camareros es otro punto a favor; ellos realmente saben cómo hacerte sentir como en casa. ¡Les doy un 10!
Ahora, hablemos de lo más importante: ¡la comida! El lechazo asado es, sin duda, la estrella del lugar. Si no lo pruebas, te pierdes una joya de la gastronomía vallisoletana. Tónate una ensalada fresca como acompañamiento y verás cómo se eleva la experiencia. Los que han tenido el placer de probarlo dicen que está en su punto perfecto y lleno de sabor. Y no solo eso, las mollejas y los torreznos son igualmente sabrosos; un verdadero festín para el paladar. La dedicación en la cocina realmente se nota, y el ambiente te empuja a quedarte un rato más.
Por supuesto, el precio está más que justificado con la calidad que ofrecen. Solamente piénsalo: puedes salir satisfecha por unos 40-50€ por persona, y eso incluye un gran festín y un servicio impecable. Es un acierto seguro si buscas una comida que deje huella. Y en cuanto a la vajilla de La Cartuja de Sevilla, ¡eso es gourmet en sí mismo! Comer en esos platos es un placer adicional.
Si te preguntas qué platos son los más destacados del menú, la respuesta es fácil: el lechazo asado, que hay que pedir sí o sí, pero no te olvides de probar también la ensalada de puerros, el cordero asado y las irresistibles mollejas. Ah, y si aún queda un hueco, ¡la tarta de queso es un cierre perfecto para una comida inolvidable! Te juro que saldrás con una sonrisa y el estómago bien lleno.
El restaurante utiliza ingredientes locales y de temporada
Y ya que estamos hablando del Restaurante Asador El Figón de Recoletos, ¡tienes que saber que es un lugar que no nos podemos perder en Valladolid! Si lo que buscas es un ambiente acogedor y auténtico, este sitio tiene esa esencia castellana que tanto apreciamos. La comida es espectacular y, como no podía ser de otra forma, el lechazo asado al horno es su estrella indiscutible. En serio, es una maravilla; cada bocado es pura gloria. Y lo mejor de todo, la atención del personal es simplemente perfecta. Se nota que saben lo que hacen y están ahí para que te sientas como en casa.
Cuando yo fui, por cierto, no podía resistirme a la sopa castellana como entrante. ¡Qué bien me vino en ese día frío! Su sabor intenso reconforta de una forma única. Y si piensas que eso es todo, te cuento que hacen un cierre genial con unas rosquillas de azúcar acompañadas de un chupito de licor de anís al final de la cena, que es toda una delicia. Esos pequeños detalles marcan la diferencia, ¿no crees?
En cuanto a los postres, bueno, podría decirse que son un poco el talón de Aquiles del lugar. No están malos, ¡para nada! Pero la tarta de queso definitivamente se lleva la palma, y la acompañan con unas mini rosquillas y una lengua de gato de chocolate blanco. Un verdadero lujo, la verdad. En cuanto a los precios, puedes esperar desembolsar entre 20 y 50 euros dependiendo de lo que pidas, pero te aseguro que vale cada céntimo.
Y sí, para aquellos que se preocupan por los ingredientes, lo que me han dicho es que El Figón de Recoletos hace un esfuerzo por utilizar productos locales y de temporada, lo cual siempre es un gran plus. Así que no solo te vas a llevar un buen sabor de boca, sino que también estás apoyando a los productores de la zona. ¡Definitivamente un sitio súper recomendado!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante
Entonces, siguiendo con el tema de los restaurantes, me acuerdo de la vez que intentamos comer en El Figón de Recoletos y, ¡vaya que no fue nuestra mejor experiencia! La verdad, el plan era perfecto: disfrutar de una buena comida castellana en su terraza. Al final, entre el camarero y la camarera, parecía que teníamos más posibilidades de ganar la lotería que de conseguir una mesa. Nos dijeron que todo estaba lleno y, aunque intentamos explicarles que venía nuestra mascotita de cuatro kilos, solo obtuvimos excusas y más excusas. Y, sinceramente, el Maitre no se dignó a presentarse. En resumen, una atención al cliente muy por debajo de lo que uno esperaría, lo cual es una pena, porque tenía muchas ganas de probar esa carne asada.
Pero, lo bueno de este mundo gastrónomo es que siempre hay alternativas, ¿no? Así que, sin pensarlo dos veces, nos fuimos a un lugar llamado Miguel Ángel, y les digo que fue todo un acierto. El trato fue de diez, y la calidad de la comida ni se diga. Terminé en un ambiente elegante, casi como de una cena especial, pero sin tanta formalidad. Realmente, te dejaban sentir como en casa, así que antes de que me diera cuenta, ¡ya estaba disfrutando de una comida increíble y de un servicio amable!
Por cierto, hablando de comida, si alguna vez te animas a ir a El Figón, asegúrate de pedir el lechazo, aunque un medio cuarto puede ser más que suficiente, porque, la verdad, ¡se puede hacer bastante pesado! Eso sí, tiene un sabor espectacular que no te puedes perder. Y aunque los torreznos de Soria me dejaron muy buen sabor de boca, la experiencia se vio un poco opacada por un servicio que, en lugar de aconsejar, parecía sermonear. No sé tú, pero a mí me gusta que me recomienden, no que me digan qué tengo que pedir.
En cuanto al ambiente del Restaurante El Figón de Recoletos, se puede esperar un toque castellano que combina lo rústico con lo tradicional. La decoración, aunque yo no la disfruté demasiado, tiene ese aire acogedor y familiar que muchos buscan al comer en un asador. La atención puede ser irregular, pero siempre hay esperanza de disfrutar de un buen rato con buena compañía. Así que, si decides probarlo, ¡espero que tu experiencia sea mejor que la mía!








