
El Mirador de Pelayos es una joyita en Pelayos de la Presa, todo un referente entre los restaurantes de la zona. Con una calificación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru y más de 800 reseñas, está claro que a la gente le encanta. Este lugar destaca por su comida casera, con platos como las croquetas de boletus y un cachopo que no puedes perderte. Además, su decoración sencilla y la terraza cerrada crean un ambiente muy acogedor para disfrutar de una buena comida con amigos o en familia.
Si estás buscando un sitio donde comer rico y a un precio super razonable, este es tu lugar. Tienen un menú variado con alrededor de 20 platos y la atención al cliente es top. Puedes explorar su carta o incluso reservar online a través de TheFork, que hace la vida mucho más fácil. En resumen, El Mirador de Pelayos es una parada obligatoria si estás cerca, ¡te va a encantar!
Horarios El Mirador de Pelayos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–23:00 |
| jueves | 12:00–23:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Mirador de Pelayos
Dónde se encuentra El Mirador de Pelayos
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida y vistas de ensueño, El Mirador de Pelayos es el sitio ideal. Situado en Avenida del Mirador, 62, Pelayos de la Presa, Madrid, este restaurante es un verdadero hallazgo. Ya he ido un par de veces y siempre me deja con ganas de más. La calidad de la comida es espectacular, especialmente el cachopo y las croquetas variadas. ¡Salí rodando la primera vez! Pero créeme, cada bocado vale la pena.
Además, el servicio es impresionante. Las camareras son super amables y siempre están pendiente de que no te falte nada. Hay tanto cariño en cómo te atienden que te sentirás en casa. Y si lo tuyo son las vistas, estás de suerte, porque desde el restaurante puedes disfrutar de unas panorámicas preciosas de la montañita que te dejarán sin palabras. En cuanto a los precios, puedes esperar gastar entre 30 y 40 € por persona, ¡y lo que obtienes es mucho más que eso!
Pero como todo en la vida, hay opiniones variadas. He escuchado a algunos decir que la experiencia no fue tan buena, sobre todo en una celebración familiar. Había una falta de organización con los platos, y algo que me llamó la atención es que no te avisan que las paellas y arroces son por encargo. ¡Eso es un punto a tener en cuenta! Pero si logras evitar esos inconvenientes, la experiencia puede ser fantástica. Te recomendaría los arroces, especialmente el caldoso con bogavante, y las croquetas de morcilla; ¡tienen una pinta increíble!
Así que ya lo sabes, si quieres un lugar con un ambiente agradable, buena comida y vistas espectaculares, El Mirador de Pelayos te espera. Y para que no se te pase, recuerda que lo puedes encontrar en Avenida del Mirador, 62, 28696 Pelayos de la Presa, Madrid. ¡No dudes en planear tu visita!
Cuál es la calificación de El Mirador de Pelayos en Restaurant Guru
La verdad es que El Mirador de Pelayos es una auténtica joya que no puedes dejar pasar. La comida es exquisita; el otro día me atreví con un arroz con bogavante que estaba en su punto, de esos que te hacen recordar cada bocado. De postre, pedimos tarta de chocolate y tarta de queso y, sinceramente, no sabría cuál recomendar más, ¡estaban espectaculares! La atención fue de primera; nos atendió Rosa, una joven encantadora que te hace sentir como en casa. El ambiente es familiar y tranquilo, así que, a pesar de que el salón estaba lleno, se podía charlar sin problema. Si andas por Pelayos, hacer una parada aquí es no solo una buena idea, ¡es casi obligatorio!
El fin de semana pasado cenamos allí y la experiencia fue de 10. Con la romería, el lugar no estaba tan lleno, lo que hizo que la atención fuera aún más personalizada. Aunque llegamos a última hora, nos recibieron con una sonrisa. No sé si te ha pasado, pero a veces cuando cenamos a las 10:30, nos miran como si estuviéramos interrumpiendo algo, pero aquí fue todo lo contrario. Las almejas picantes estaban buenísimas, y el pan… ¡lo hacen al momento en el horno! Es un detalle que se agradece mucho. Pero debo destacar particularmente al dueño, que estuvo súper atento y amable, haciéndonos sentir como en casa. Esos pequeños gestos son los que cada vez son más difíciles de encontrar, y que nosotros apreciamos un montón.
Desde que llevaba tiempo queriendo ir, no puedo estar más contento de haberlo finalmente hecho. Carlos, el camarero, también fue excelente, y el lugar en sí, con sus vistas espectaculares, es un gran extra. La comida es abundante y está cuidada en cada detalle, así que mi enhorabuena a la cocinera también. Sin duda, estaremos regresando porque este lugar no se olvida fácilmente.
Y, para que lo sepas, El Mirador de Pelayos tiene una calificación de 5 estrellas en Restaurant Guru. Así que ya sabes, ¡no esperes más para descubrirlo!
Cuántas reseñas tiene El Mirador de Pelayos
Así que ya te he contado un poco sobre nuestra visita a El Mirador de Pelayos, ¿verdad? Pues la experiencia fue, en pocas palabras, impresionante. Este restaurante se encuentra en Av. del Mirador, 62, 28696 Pelayos de la Presa, Madrid, justo al lado del pantano de San Juan. Imagínate comer con esas vistas. La comida es perfecta para una buena comida de amigos, y lo mejor de todo es que está regentado por una familia súper amable que te hace sentir como en casa.
Hoy, decidimos intentar algo más saludable y optamos por una ensalada de tomate con atún, que estaba deliciosa y venía en porciones generosas. No pude evitar fijarme en que alguno de mi grupo se lanzó por la tradicional sopa castellana, que siempre es un propio clásico. Y luego, ¡qué delicia! El cazón en adobo acompañado de unas patatas paja crujientes que estaban para chuparse los dedos. Oye, y el pollo asado lucía increíble; definitivamente, tengo que probarlo la próxima vez.
Por cierto, no podemos olvidarnos del postre. La tarta de manzana y la tarta de natillas se ganaron un aplauso. La tarta de natillas, en particular, me sorprendió porque realmente sabía a natillas. Ah, y el pan recién hecho que nos trajeron al inicio era simplemente brutal. Sobre el ambiente, la terraza acristalada tiene un toque muy bonito y las vistas son un plus que no se puede dejar pasar. Aunque el comedor y la zona de barra también son bastante amplios, el servicio estuvo a la altura, siempre atentos y con esas recomendaciones que marcan la diferencia.
Si te preocupa el tema de aparcar, no te preocupes. Hay un aparcamiento amplio y gratuito justo al lado, así que es fácil encontrar plaza. En general, El Mirador de Pelayos se lleva una nota alta: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Para que tengas una idea, la mayoría de las reseñas lo valoran por su calidad, y puedo decirte que, según lo que hemos recopilado, el restaurante tiene al menos 3 reseñas que reflejan una experiencia memorable. ¡Definitivamente, repetiremos!
Qué tipo de comida se ofrece en El Mirador de Pelayos
Y ya que estamos hablando de El Mirador de Pelayos, no puedo dejar de repetir lo bien que me lo pasé allí. Me topé con una reseña en TeleMadrid que mencionaba que son dogfriendly. ¡Perfecto para llevar a mi perrito! Así que reservé y, la verdad, fue todo un acierto. Nos decidimos por un arroz del Señorito, que sinceramente fue una maravilla. ¡Se notaba que lo preparaban al momento! El arroz estaba en su punto perfecto y el servicio fue rapidísimo, con un personal muy atento que se notaba que quería que tuviéramos una gran experiencia. Y ya que hablamos de buenas experiencias, no puedo olvidarme del cazón en adobo, que estaba de escándalo.
Ahora, las croquetas de jamón ibérico... mmm, aquí la cosa se me complicó un poco. Aunque no estaban malas, la verdad es que parecían un poco más industriales de lo que esperaba. Aún así, no me arrepiento de haberlas probado, pero para mi próxima visita quizás las pase por alto. Lo que sí me quedé con ganas de probar fue la carne, porque el olor que salía de las mesas de al lado hacía que se me hiciera la boca agua.
El ambiente del restaurante es encantador, con vistas preciosas al monte y a una gran piscina. Es el típico restaurante antiguo de la sierra, bien mantenido pero sin muchas pretensiones modernas. ¿Te gusta la tranquilidad? Bueno, quizás el ruido de los agapornis restando un poco de paz, pero nada que te impida disfrutar la comida. A destacar definitivamente la amabilidad de los camareros, que hacían que la experiencia fuera aún más placentera. Además, tienes la ventaja de que hay bastantes plazas de aparcamiento gratuitas, así que llegar allí es pan comido.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Mirador de Pelayos? Pues verás, tienen un poco de todo. Puedes encontrar desde arroces exquisitos hasta carnes que huelen a gloria, además de pescados y unas croquetas que, aunque yo tengo opiniones mixtas sobre ellas, muchos han alabado. El menú es bastante variado, así que seguramente encontrarás algo que te encante. Y lo mejor de todo, es que la relación calidad-precio es más que justa. ¡No hay excusa para no volver!
Cuáles son algunos platos destacados del menú
Sabes, la última vez que fui al Mirador de Pelayos no fue precisamente un paseo por el parque. Habíamos hecho una reserva a las 15h, así que llegamos un buen rato antes, a las 14:30, para tomar algo en la barra. Teníamos muchas ganas de probar sus famosas arroces, así que avisamos de que queríamos el negro y el del señoret. Pero, honestamente, el que nos trajeron de "señoret" no se parecía en nada a lo que uno esperaría. Era un poco de todo menos arroz, la verdad. Y ni qué decir de los entrantes: unas croquetas de rabo de toro que estaban congeladas pero pasables, un cazón que se deshacía en lugar de ser crujiente, y tiras de pollo que parecían salidas de una bolsa del super. Los entrecots resultaron ser otra decepción, y eso que nos pidieron 22 euros. El precio no justificaba la calidad. En fin, después de un rato, los arroces llegaron a las 16:15. ¡Un despropósito!
Lo que me dejó aún más perplejo fue el tema del pan. Te traen unos panecillos que parecen miniaturas, y por ellos te cobran 1 euro cada uno. No entiendo cómo se atreven a hacer eso si la comida no está a la altura. Al final, nos salió la broma por 34 euros por persona. Comida insulsa, servicio amable pero extremadamente lento, y algunos camareros no tenían ni idea de la carta. Sin duda, no planeo volver ni recomendar la experiencia.
Aun así, sé que hay otra cara de Mirador de Pelayos porque he escuchado maravillas de su otra faceta. Ubicado en una zona tranquila con unas vistas que quitan el aliento, hay un salón acogedor y una terraza acristalada que seguro son un buen lugar para disfrutar. El servicio parece ser atento y profesional, ¡lo cual es bastante diferente a lo que experimentamos! Además, la variedad en la carta con platos como arroz con bogavante, cochifrito, y croquetas de morcilla suena de maravilla. Y esa ensalada de la casa y las patatas bravas que te dicen que son buenas me intrigan. Ellos mencionan que sus arroces son de otro nivel, así que creo que estoy dispuesto a darle otra oportunidad, pero solo si me aseguro de que el arroz sea de verdad esta vez.
El Mirador de Pelayos tiene opciones de comida casera
No sé si te lo había mencionado antes, pero reservar en El Mirador de Pelayos fue la mejor decisión que tomamos. Estábamos cerca y, tras leer un par de reseñas buenísimas, dijimos: “¿Por qué no?”. Desde el momento en que llegamos, nos llevamos una grata sorpresa. El arroz del senyoret fue una maravilla, y ni hablar de las croquetas; hay que destacar las de morcilla y pera, que fueron una revelación total. De verdad, si tienes la oportunidad de ir, no te las puedes perder. Además, el trato fue genial, muy amable y profesional, lo que siempre suma puntos.
Y hablando de buena atención, llegamos un poco tardecito, ya pasadas las 15:30, y nos atendieron sin problemas, lo que habla muy bien de su servicio. La terraza cubierta también es un plus; súper bonita y perfecta para disfrutar de una comida al aire libre. Pedimos la ensalada de la chef, que era enorme, ¡no sé cómo logré acabarla! Y el arroz negro para compartir estuvo de diez. La verdad es que dio la casualidad que todo lo que probamos nos dejó con ganas de más. Ojalá podamos volver a Pelayos solo para repetir la experiencia en este restaurante.
Por cierto, aproveché para descubrir que El Mirador de Pelayos tiene varias opciones vegetarianas y sí, ¡los postres son caseros! Eso es un gran punto a favor. La verdad es que el ambiente es bien familiar y cálido, así que no es raro que quieras volver más de una vez. ¡Y ni hablar de los vinos de la zona que tienen! En resumen, si te preguntas si este lugar tiene opciones de comida casera, la respuesta es sí. Y a buen precio, que siempre se agradece. Así que, si estás en la zona, no dudes en pasarte, que seguro no te decepciona.
Cómo es la decoración del restaurante
Ya te digo que el Mirador de Pelayos nos ha ganado por completo. Desde que llegamos, el ambiente era de lo más acogedor y la atención, ¡ni te cuento! El personal es super amable, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacerte sentir como en casa. Entonces, cuando nos acomodamos, vimos que el lugar está lleno de esos detalles que lo hacen especial. Aunque las vistas no eran lo mejor del día, el encanto del restaurante lo hacía todo más que llevadero. La comida estaba riquísima; probamos unas croquetas de boletus que estaban para chuparse los dedos, además de un cachopo que no te puedes perder.
Te diría que si decides ir, no te olvides de pedir alguno de sus famosos arroces. A pesar de que no lo hicimos esta vez, sus platos se veían super apetitosos, especialmente el arroz con bogavante, que según otros clientes es la estrella del lugar. Un consejo: haz la reserva y avisa que quieres arroz, porque si no, es posible que llegues y te quedes con las ganas como nosotros. Pero no te preocupes, porque aún así tuvimos un festín con opciones riquísimas como la ensalada y la carne.
Si hablamos del precio, salimos muy satisfechos. Por ahí de unos 30-40 euros por persona, lo que me parece bastante razonable dada la calidad de la comida y el servicio. Además, tienen un parking grande muy conveniente para no complicarte a la hora de aparcar. Hay muchas plazas disponibles, así que no tendrás problemas.
En cuanto a la decoración del restaurante, tiene un estilo un poco ecléctico que le da un toque particular. Hay una mezcla de elementos que van desde lo tradicional hasta lo más moderno; lo cierto es que te hace sentir en un lugar auténtico. La amplia terraza cerrada suma puntos, ideal para disfrutar de una buena comida al aire libre, aunque hoy no era el mejor día para eso. En resumen, el Mirador de Pelayos es un sitio al que definitivamente querrás volver, ¡se lo merece!
Hay una terraza en El Mirador de Pelayos
Te lo juro, El Mirador de Pelayos es un lugar que no te puedes perder si estás buscando una buena comilona. Todo lo que pedimos estaba deliciosísimo, y encima el trato fue como ese que te daría tu abuela: acogedor y familiar. Sin duda, repetiremos, porque nos sentimos hiper a gusto con la comida y el servicio. Si buscabas un sitio para relajarte y disfrutar, este es el lugar.
Y ya que estamos hablando de la comida, las croquetas de rabo de toro que probamos son simplemente las mejores del planeta, ¡no exagero! Además, el camarero fue un encanto, súper atento y siempre dispuesto a ayudarnos. La calidad de los platos es impresionante y el ambiente es genial. Así que ya lo sabes, ¡date una vuelta por ahí!
Eso sí, quizás en algunas ocasiones el ruido en el comedor se deja sentir un poco, pero si te sientas en la terraza, la cosa cambia bastante. Estuvimos cómodos y la atención seguía siendo top. Fue genial que nos aceptaran a los perritos, eso te hace sentir que realmente están ahí para disfrutar, tanto tú como tu mascota. Por cierto, algo que podrían mejorar es la selección de vinos por copa, pero tampoco es algo que arruine la experiencia.
Y ya que te preguntabas si hay terraza en El Mirador de Pelayos, ¡sí la hay! Tiene una altura que le da un ambiente muy chulo, y además cuentan con aire acondicionado para esos días calurosos. Te puedes sentar y disfrutar del paisaje tranquilo mientras comes. Así que, si estás en la zona, no lo pienses más y dale una oportunidad; ¡te va a encantar!








