
Imagina un rincón de Asturias donde la alta cocina se encuentra con un paisaje de montaña impresionante: eso es Casa Marcial. Situado en la bucólica Calle La Salgar en Arriondas, este restaurante tiene tres estrellas Michelin y es un verdadero homenaje a los sabores asturianos. Aquí, los chefs Esther y Nacho Manzano fusionan la tradición y la creatividad en cada plato, ofreciendo un menú degustación que es toda una travesía gastronómica. ¡Y ni hablar del servicio! Atento y profesional, siempre dispuesto a guiarte a través de la extensa bodega con 400 referencias.
La experiencia comienza antes incluso de que pruebes un bocado, mientras recorres la sinuosa carretera que te lleva a este paraíso culinario. Con vistas que dejan sin aliento, Casa Marcial no solo es un deleite para el paladar, sino también un lugar donde te reconectas con la naturaleza. Además, si eres amante de las actividades al aire libre, ¡estás de suerte! Desde aquí, puedes lanzarte a explorar senderos que atraviesan ríos y bosques cercanos. Así que, si buscas una experiencia auténtica de alta cocina en Asturias, ¡este es el lugar!
Horarios Casa Marcial
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–15:00 |
| jueves | 13:00–15:00 |
| viernes | 13:00–15:00 |
| sábado | 13:00–15:00, 20:00–21:30 |
| domingo | 13:00–15:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Marcial
Dónde se encuentra Casa Marcial
Si alguna vez te encuentras por Asturias y quieres hacerte un regalito, Casa Marcial en Calle La Salgar, s/n, 33549 Arriondas, Parres es, sin duda, el lugar al que hay que ir. He estado allí y, ¡te lo digo de corazón!, ha cumplido mis expectativas sobradamente. Recuerdo que hace 6 meses tenía una reserva y, por temas personales, no pude ir en ese entonces, cuando aún ostentaban 2 estrellas y el precio era más asequible. Pero ahora que ya tienen 3 estrellas, puedo decir que el cambio es impresionante. Desde que llegas, te hacen sentir como en casa, y la atención es impecable. Tienen detalles que me sorprendieron, pero no quiero hacer “spoiler” para que lo descubras tú mismo.
El ambiente es otra cosa que me encantó. Allí todo invita a relajarte y disfrutar de esa experiencia culinaria sin prisas. El personal es súper atento y conoce a la perfección cada rincón del menú. Te guían con recomendaciones que de verdad parecen expertas, creando una atmósfera cálida que hace que cada bocado sea aún mejor. ¡Todo un lujo! Cada plato es como una obra maestra, hecho con ingredientes de primera calidad y presentado de manera artística. La creatividad en la cocina es simplemente excepcional, fusionando sabores tradicionales con técnicas innovadoras.
Hablando de platos, el concepto de “no carta” me parece súper interesante; cada pase que traen supera al anterior. Te van compartiendo la historia de los ingredientes que utilizan y la verdad es que se nota que hay un trabajo monumental detrás. La experiencia total de comer allí es todo de 10: las vistas, el diseño del local... Pero hay que ser sincero; en mi última visita noté que algunos aperitivos se quedaron un poco cortos en comparación con las altas expectativas que tenía por la tercera estrella. Aunque eso no le quita el brillo a la comida en general.
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra Casa Marcial?, ahora ya lo sabes: en Calle La Salgar, s/n, 33549 Arriondas, Parres, Asturias. ¡No lo dudes! Es un lugar que merece la pena y, sin lugar a dudas, repetiría cada vez que pueda.
Cuántas estrellas Michelin tiene Casa Marcial
La verdad es que Casa Marcial nunca decepciona. Desde que entras, te envuelve esa atmósfera tan acogedora, como si estuvieras en casa de un amigo, pero con un toque de lujo que solo se puede encontrar en un restaurante de cinco estrellas. Y sí, me hace sentir un poco nostálgico, porque es mi lugar favorito desde hace 25 años. ¡Bravo a Nacho Manzano y su equipo por mantener el nivel y brindarnos estas experiencias tan memorables! Te sentirás completamente arropado y cuidado, cada detalle está diseñado para que disfrutes al máximo.
Hablemos un poco del menú, porque si hay algo que destacar son esas croquetas de jamón que son, sin duda alguna, las mejores del mundo. Si decides darte el gusto, hazte un favor y pide más porque no podrás resistirte a ellas. También nos decantamos por el menú largo y cada plato fue toda una explosión de sabores. Es como un viaje a esos recuerdos de infancia, pero con un respeto flipante por los productos de la región. Y, hablando de la esencia del lugar, no te olvides de quedarte un rato en el jardín después de comer; las vistas son impresionantes y el café sabe aún mejor con ese entorno.
Si piensas en el servicio, olvídate de lo que has vivido en otros lugares. Aquí todo es impecable y el personal es increíblemente amable, te hacen sentir como parte de la familia desde el primer momento. De verdad, la atención es de 10. Para colmo, hay plazas de aparcamiento suficientes y hasta puedes aparcar gratis en la calle, un lujo en estos tiempos.
Y para quienes se lo pregunten… sí, Casa Marcial tiene dos estrellas Michelin. Eso dice mucho de la calidad de la experiencia que vives allí. Así que, si quieres un plan diferente, no dudes en reservar tu mesa y déjate llevar por el increíble viaje gastronómico que te ofrece. Te va a encantar y ya estoy deseando saber qué piensas cuando regreses. ¡Pásalo bien!
Quiénes son los chefs que dirigen Casa Marcial
La experiencia en Casa Marcial es simplemente una maravilla que va mucho más allá de lo que imaginabas sobre un restaurante. La casona de piedra en la que está ubicado te envuelve con su decoración relajada y cuidada, donde cada esquina parece contar una historia. Imagínate disfrutar de un menú que ha sido galardonado con dos estrellas Michelin mientras te relajas en este entorno único. Lo cierto es que Nacho y Esther Manzano en la cocina y Sandra Manzano en sala se han unido para ofrecernos tres menús que son, sin duda, de categoría.
Nosotros optamos por La Salgar, y la verdad es que fue un festín desde el primer momento. Esa croqueta de jamón premiada que sirve como aperitivo es un verdadero espectáculo; y lo que vino después, ¡madre mía! Disfrutamos de una merluza y calamar con tinta que brillaban en el plato, pero el guiso de pitu caleya que llegó más tarde fue el auténtico protagonista, con un sabor que recordaremos por mucho tiempo. Y la presentación de cada plato… simplemente preciosa. El servicio fue un lujo también, con Víctor al mando, quien estuvo explicándonos cada creación con una amabilidad que se agradece, siempre sin ser intrusivo.
Además, la atención al detalle es impresionante. Desde el momento en el que entras, te sientes como en casa, pero de la mejor manera posible. Tienen un sistema maestro para que todo se mantenga fluido, como que te pidan que avises si necesitas ir al baño para no interrumpir el ritmo del pase. Aunque parezca un pequeño detalle, habla mucho sobre su cuidado por la experiencia del cliente. Y ni hablar de los panes de maíz y de trigo: ¡espectaculares para acompañar!
Pasamos más de tres horas allí, ¡y se nos pasaron volando! Los primeros snacks fueron un cálido saludo para el paladar, y cada plato que siguió fue más equilibrado que el anterior, mostrando el talento de estos chefs con ingredientes locales. Algo que realmente me sorprendió fueron unas flores fritas en tempura que solo se encuentran en la zona; ¡qué sabor! Y como vegetariano, recibí un menú adaptado que superó mis expectativas, hasta me sirvieron un calabacín con salsa de tomate y aceite de albahaca que, te lo prometo, se posiciona como el mejor que he probado.
Y claro, los postres, que eran los que menos esperaba, me dejaron con la boca abierta: helado de kéfir, un postre de maíz y esos bocados finales que ni te puedo describir pero que fueron una despedida digna de reyes. En definitiva, Casa Marcial no es solo un lugar para comer; es un lugar para disfrutar de una experiencia completa.
Por último, hablemos de los chefs que dirigen este lugar excepcional. Son Nacho y Esther Manzano, quienes han logrado forjar un camino impresionante en la gastronomía. Su pasión y dedicación se reflejan en cada bocado que probamos, y junto con Sandra Manzano en sala, le han dado a Casa Marcial un carácter realmente único y especial. Si buscas vivir algo fuera de lo común, este es el sitio. De verdad, ¡no te lo puedes perder!
Qué tipo de cocina se ofrece en Casa Marcial
Así que, ya te comenté un poco sobre Casa Marcial. Si bien fue mi segunda visita, la experiencia no estuvo a la altura de lo que esperaba. La primera vez me dejó boquiabierto, pero esta vez, considerando el precio del menú (más de 100€ por persona), varios de los platos se sintieron un poco insulsos, ¡cosa que decepcionó un montón! Por ejemplo, los aperitivos y los postres que probamos no estaban a la altura de lo que uno anhela en un lugar con tres estrellas Michelin. A veces creo que se puede dar valor a ingredientes más económicos, ¡pero con un precio así deberías sentir que estás disfrutando de algo especial! En cuanto al servicio, fue todo correcto y muy amable, eso no se puede negar.
A pesar de mis quejas, no puedo ignorar que hay gente que ha tenido experiencias increíbles en Casa Marcial. Me cuentan que el producto es fresco y de calidad, y que la cocina realmente se centra en los ingredientes de kilómetro cero, lo que es un gran punto a favor. Particularmente, los entrantes como las croquetas de jamón y el cogote de merluza están muy bien valorados, parece que son unos clásicos que nunca decepcionan. ¡Y no hablemos del maridaje con sidra! Muchos dicen que es una experiencia que hay que vivir, especialmente si te gusta disfrutar de un buen sabor.
Por otro lado, cuando la cocina está en las manos de alguien como Nacho Manzano, siempre hay algo que esperar. Me han dicho que sus platos no son solo comida, sino auténticas obras de arte, con presentaciones que parecen salidas de una clase de geometría, ¡sin palabras! En definitiva, si decides aventurarte a probar Casa Marcial, prepárate para la alta cocina asturiana, donde el enfoque está en los productos frescos de la región, pero siempre teniendo en cuenta que cada visita puede ser una suerte distinta.
Cuál es la especialidad de los platos en Casa Marcial
Te cuento que la visita a Casa Marcial ha superado todas nuestras expectativas. Desde el primer momento, la experiencia ha sido simplemente sobresaliente. Este año, el menú ha dado un salto de calidad que ya venía siendo increíble. Nos decidimos por el menú Nordeste, y,¡wow! Cada uno de los 16 pases era un equilibrio perfecto de sabores y texturas. Es todo un deleite comer un lomo de trucha y tener esa sensación de gloria en el paladar. Nacho Manzano es un verdadero mago; sabe seleccionar productos simples y convertirlos en platos impresionantes.
Y no puedo dejar de mencionar el servicio, que fue impecable en todo momento. Desde que aparcas el coche, te hacen sentir como en casa. La atención es de 10, y el personal siempre dispuesto a contarte sobre cada plato, lo que añade un toque extra a la experiencia. La combinación de un ambiente tranquilo y acogedor con la mantelería, la cubertería y las copas de gran calidad hace que todo sea aún más especial. Sin duda, queda claro que este lugar es ideal para celebraciones que merecen ser recordadas.
Aunque no pudimos probar el menú más extenso, todo lo que degustamos estaba riquísimo. Cada bocado venía acompañado de unas sidras excepcionales, maridadas a la perfección con los platos. Todo, desde los sabores hasta la presentación, te lleva a un nivel superior. Sobre la pregunta de cuál es la especialidad de los platos en Casa Marcial, hay que decir que la creatividad y la sutileza son las grandes protagonistas. Esa combinación de productos de alta calidad, cercanía y la habilidad para realzar lo simple hace que cada plato cuente una historia única. Sin duda, una experiencia que merece vivir al menos una vez en la vida.
Cómo es el servicio en Casa Marcial
La verdad es que Casa Marcial es una de esas joyitas que hay que descubrir entre aldeas en Asturias. Cuando estuve allí, me llevé una de las mejores experiencias gastronómicas de mi vida. La vista desde nuestra mesa era de ensueño: montañas, campo, vacas y hasta pitus. No es un lugar que te encuentres todos los días, y eso lo hace aún más especial. Optamos por el menú intermedio de 165€, y madre mía, qué delicia, no hay mejor forma de darle la bienvenida a la alta cocina asturiana.
Y oye, no fuimos con la idea del maridaje, pero en cuanto vi la carta de sidras, supe que era el sitio ideal para probarlas. Me lanzé y no me arrepiento en absoluto; esa variedad de sidras, que dudo que encuentres en otros lugares, hace que valga la pena. El arroz con pitu de Caleya fue un viaje directo al hogar, y las croquetas... ¡uf, deliciosas! Ah, y la kombucha, nunca había probado una tan curiosa, ¡hay que probarla! El salmón estaba perfectamente cocido, solo de pensarlo se me hace la boca agua. Y el plato de coliflor fue una sorpresa agradable, uno de mis favoritos de la noche. Las judías verdes con bogavante me fliparon, y honestamente, las verdinas fueron un gran acompañamiento. Solo me quedó un poco de pena no haber probado su fabada, ¡así que habrá que volver!
El servicio en Casa Marcial es de otra liga. Todos los camareros nos trataron con muchísimo cariño y profesionalidad. La hermana de Nacho fue un encanto, muy simpática y siempre atenta a cada detalle. También tuvimos la suerte de ser atendidos por un nuevo sumiller que, aunque fresco en el trabajo, se nota que tiene un gran futuro; nos explicó cada vino que elegimos con mucha pasión y conocimiento. En resumen, el servicio es fantástico: amabilidad, explicaciones detalladas y siempre con una sonrisa. Sin dudarlo, ¡una experiencia que recomendaría a cualquiera!
Qué características tiene la bodega de Casa Marcial
Y hablando de Casa Marcial, la verdad es que es un lugar precioso donde la experiencia comienza antes de entrar, porque la ruta por Asturias te deja sin palabras. Cuando llegas y aparcas, el trato es ya de 10. Te sientes como en casa desde el primer momento, y eso es algo que no se encuentra en todos los restaurantes. El ambiente es increíble, con mesas que están dispuestas de tal manera que algunas dan a ventanas que parecen auténticas postales; es como si la naturaleza estuviera decorando tu cena.
Ahora, la comida… ¡madre mía! Elegimos el menú largo y, aunque fue más que suficiente, cada plato era una explosión de sabores. Si nunca has probado el maridaje de sidra, definitivamente te lo recomiendo; ¡le da un toque especial a cada bocado! La atención del personal es insuperable, en especial del sumiller Juan Luis García, que con su conocimiento nos ayudó a seleccionar un vinazo que elevó aún más la experiencia. Está claro que aquí cada detalle cuenta y se nota el esfuerzo que hay detrás.
Si vas, no te puedes perder el famoso arroz con pitu, es uno de los mejores que he probado; solo de pensarlo se me hace la boca agua. Y, por supuesto, la fabada está para llorar de lo buena que es. Casa Marcial tiene un enfoque muy especial para resaltar los productos locales, fusionando la cocina tradicional con un toque de vanguardia que es realmente equilibrado. Este sitio es un ejemplo de cómo mantener las raíces de la cocina asturiana mientras se exploran nuevas técnicas. Y hablando de explorar, la bodega de Casa Marcial es realmente excepcional; elige entre una selección impresionante de vinos y sidras que Juan Luis se asegurará de que combinen a la perfección con lo que hayas decidido probar. Si te gusta el buen comer y el mejor beber, ya sabemos dónde tenemos que volver.
Se puede disfrutar de vistas panorámicas desde Casa Marcial
Y si hablamos de Casa Marcial, no hay forma de no emocionarse. Estás en un lugar donde la alta cocina asturiana se fusiona con un entorno natural que quita el aliento. Justo en Calle La Salgar, s/n, 33549 Arriondas, Parres, este restaurante de 5 estrellas es lo que todos han estado comentando, y con razón. Imagínate degustar un menú largo con maridaje en un paraje espectacular, rodeado de montañas. Cada plato no solo es una explosión de sabor, sino que también son presentaciones que son un festín para los ojos. Cada bocado es una pequeña obra maestra.
Hicimos una elección épica con el menú largo y ¿qué te puedo decir? La experiencia fue única e inolvidable. Cada plato era más sabroso que el anterior, y eso que había un montón por probar. Y no te olvides del servicio; los camareros son de lo más amables y atentos, lo que hace que el ambiente sea aún más acogedor. Nacho Manzano, el chef, se paseaba por las mesas charlando y explicando los platos, lo que suma un toque personal que hace que todo sea un poco más especial.
Y sí, aunque todo estaba genial, hubo un pequeño desliz con el sumiller. A veces parece que se concentraba un poco más en una mesa que en las demás. Pero, sinceramente, eso no opacity el disfrute global. La cocina es brutal y el paisaje que rodea al restaurante es una maravilla. Había días que solo por el pase del Sake con el calamar ya valdría la pena otra visita.
Ahora, para la pregunta del millón: ¿se pueden disfrutar de vistas panorámicas desde Casa Marcial? ¡Totalmente! El local tiene unas pequeñas ventanitas que dan al valle, lo que hace que te sientas como en una cabaña de montaña. Puedes saborear tu comida mientras te sumerges en esos impresionantes paisajes. Es una conexión perfecta entre el arte de la comida y la belleza de la naturaleza. Sin duda, un sitio en el que cada visita se transforma en una nueva aventura épica.
Qué tipo de experiencia gastronómica se ofrece en Casa Marcial
¡Y qué te puedo contar de Casa Marcial! Una verdadera joya en Arriondas, donde la alta cocina se siente casi como un abrazo de buena comida. Desde el momento en que llegamos, la atención fue de 10. Nacho Manzano nos recibió con una sonrisa y una actitud tan cercana que era como si nos conociera de toda la vida. Si tienes la oportunidad, no dudes en acercarte a él; es un amor.
Hablando del menú, ¡la experiencia es alucinante! Elegí el menú completo y, aunque cada plato estaba increíblemente bien presentado y elaborado con productos de primera, me dejaron sin palabras. ¡Las sorpresas no paraban! Eso sí, asegúrate de tener un buen apetito porque es un festín para los sentidos. La única pieza que no me convenció del todo fue el plato de coliflor, que se sintió un poco flojo en comparación con lo demás. Pero, oye, eso no quita lo brillante que es el resto del menú.
Por otra parte, el ambiente es oro puro. El restaurante, aunque algo complicado de acceder, tiene un encanto rústico y acogedor que invita a quedarse. Si decides ir, mejor pilla un taxi para no complicarte. Y si te gusta el vino, tienen una carta tremenda y a buen precio. Es ideal para maridar los platos. Nos decantamos por un par de entrantes, como las croquetas y la fabada, que me dejaron estupefacto; pura gloria del norte de España.
¿Y entonces, qué tipo de experiencia gastronómica se ofrece en Casa Marcial? Pues, la verdad, es un viaje culinario donde cada plato se convierte en un nuevo descubrimiento. Desde el arroz con pitu hasta el solomillo a la parrilla, cada bocado es un regalo. La atención al detalle, la calidad de la materia prima y la creatividad en la cocina hacen de este lugar algo realmente excepcional. Así que, si tienes la oportunidad, ¡no te lo pierdas! Te prometo que no será solo una cena, sino un recuerdo que guardarás para siempre.
Hay actividades al aire libre cerca de Casa Marcial
Y hablando de Casa Marcial, ¡qué experiencia tan increíble! Este sitio no es solo un restaurante de alta cocina; es una oportunidad de sumergirte en la gastronomía asturiana en un entorno natural que te deja sin aliento. La primera vez que fui, decidimos probar el menú largo sin maridaje y, sinceramente, fue un auténtico festín. Cada plato estaba lleno de sabor, y lograron traer lo mejor de Asturias a la mesa de una manera realmente sorprendente. No es barato, claro, pero esas 2 estrellas Michelin están más que justificadas. Si estás pensando en hacer el viaje, ¡hazlo sin arrepentimientos!
Esta última vez, pedimos el menú corto con un plato opcional y, como era de esperar, ¡no nos decepcionó! El arroz con pitu estaba para morirse; una porción generosa y llena de sabor. Al ver tantos platos apetitosos, es imposible limitarse a uno solo. De verdad, cada bocado nos dejaba deseando más. Y el servicio, ay, ¡eso no se queda atrás! Five stars de mi parte, tanto por la comida como por cómo te hacen sentir. Sin duda, es un lugar donde el ambiente y la comida se combinan a la perfección.
Aprovechando la oportunidad de volver, siempre me sorprende cómo mejoran cada vez que vamos. Desde la presentación de los platos hasta los sabores, hay un toque de evolución que es simplemente fantástico. Este último menú medio, que vi en foto, tenía una cuajada de apio con una textura alucinante y el pescado del día, una merluza con salsas que realzaban su sabor. Además, esos clásicos como la croqueta y el arroz con pitu nunca dejan de impresionar, ni en sabores ni en generación de recuerdos. Y como si fuera poco, un postre que parecía 'regalo' porque, ¿quién puede resistirse a un montoncito de arroz con leche para terminar?
Y para los que se preguntan si hay algo más que hacer cerca de Casa Marcial, ¡la respuesta es definitivamente sí! Arriondas y su bello entorno asturiano ofrecen un sinfín de actividades al aire libre, perfectas para quemar un poco esas calorías después de una comida tan rica. Puedes hacer senderismo por los Picos de Europa, explorar rutas a caballo, o incluso lanzarte a hacer un poco de rafting por el rió Sella. Así que, ¿qué esperas? ¡Planifica todo un día de aventura, seguido de una cena espectacular y tendrás el combo perfecto!
Casa Marcial es un buen lugar para los amantes de la naturaleza
Y mira, si te gustó lo que te conté de la comida de Casa Marcial, prepárate para lo que viene. Este lugar tiene una estrella Michelin que no es nada fácil de conseguir, pero aquí lo logran con una combinación de sabores asturianos y técnicas de alta cocina que te dejarán sin palabras. Imagínate probar un taco de merluza con una salsa de naranja y especias que hace que tu paladar explote de felicidad. Y no hablemos del postre; la tarta de queso es como un abrazo dulce que cierra la experiencia con broche de oro.
El ambiente también es algo digno de mencionar. La decoración es muy acogedora, con un estilo que mezcla lo rústico y lo moderno. La vista desde la terraza te regala un paisaje que es pura naturaleza asturiana. Si tienes suerte y el tiempo acompaña, sentarte ahí mientras pruebas el menú de temporada es pura magia. ¡Te prometo que casi te sentirás en un cuento!
Y no olvidemos el servicio; el personal es superatento y te hacen sentir como en casa, pero con ese toque de elegancia que se espera en un restaurante de este nivel. Te hablarán de cada plato con pasión y te ayudarán a elegir el vino perfecto para acompañar tu comida. ¡Es que se nota que aman lo que hacen!
Ahora, para responder a la pregunta que seguro te haces: ¿Casa Marcial es un buen lugar para los amantes de la naturaleza? Totalmente, sí. No solo por su ubicación en Arriondas, rodeado de montañas y ríos, sino porque cada plato refleja la esencia de la tierra y el mar asturianos. Disfrutar de la naturaleza y de una buena comida aquí es como tener lo mejor de ambos mundos. Además, si te gusta salir a explorar, hay muchos senderos y rutas que puedes hacer después de una buena comilona. Así que ya sabes, perfecto para tus escapadas llenas de sabor y naturaleza.








