
Si andas por Boñar y buscas un lugar donde disfrutar de buena comida leonesa, el Restaurante Venta de Remellán es tu mejor opción. Lo encontrarás en la carretera hacia la estación de esquí de San Isidro, a solo 4 km de Boñar. Este sitio tiene una excelente reputación, con un 4.2 de 5 en Restaurant Guru y más de 800 reseñas. Su carta está llena de platos caseros y auténticos de la región, como el cocido montañés, las patatas guisadas y su famosa tortilla. ¡Y no te olvides de los postres!
Además, el ambiente es súper acogedor, perfecto para disfrutar una comida en grupo. Si te apetece comer al aire libre, tienen una terraza que comienza a dar sombra a partir del mediodía, ideal para esos días soleados. Los precios son bastante amigables, sobre todo para grupos, así que es un buen lugar para reunirte con amigos o familia. Si quieres conocer su amplio menú, hay 37 opciones de platos y bebidas disponibles. Sin duda, unas excelentes opciones para cada gusto y paladar.
Horarios Restaurante Venta de Remellán
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–5:00 |
| martes | 11:00–5:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–5:00 |
| viernes | 11:00–5:00 |
| sábado | 11:00–10:00 |
| domingo | 11:00–5:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Venta de Remellán
Dónde se encuentra el Restaurante Venta de Remellán
¡Hola a todos! Si estáis buscando un lugar chulísimo para comer en León, tengo que hablaros de Restaurante Venta de Remellán. Este sitio, que tiene unas 5 estrellas, es sin duda un sitio que recomiendo 100%. La última vez que fui, un martes, decidí probar el cocido leonés y, la verdad, estaba delicioso. Además, el servicio fue muy profesional y el precio es simplemente fantástico, entre 10 y 20 € por persona. La comida, el servicio, y el ambiente: ¡todo un 5/5!
Lo que me encanta de este restaurante es que tienes la oportunidad de disfrutar de comida casera de buena calidad y a buen precio. Siempre que voy, me siento bien atendido, ¡y te aseguro que jamás sales con hambre! Este lugar se ha convertido en una referencia en la montaña leonesa, y este año, además, le han otorgado un , lo cual no es poca cosa. Aquí, la comida nunca decepciona, y al final del día, lo que importa es disfrutar de lo que comes.
Claro, siempre hay quien tiene algo que decir. Recuerdo una vez que fui y, a pesar de que nos atendieron bien, noté que les faltaban algunos platos. El menú estaba un poco simplón esa vez. Pero bueno, ¡la comida que nos sirvieron estaba rica! Imagínate, hace años este lugar era el mejor de la zona y, aunque a veces el servicio puede ser un poco rancio, hay que reconocer que lo que se sirve es bueno. Así que, aunque hay quien dice que no es lo que era, yo creo que sigue valiendo la pena pasear por allí.
¿Y dónde se encuentra el Restaurante Venta de Remellán? Pues está en Calle Carr. Boñar, 24853 Boñar, León, justo en el Puerto de San Isidro. La ubicación es genial, y si tienes suerte, puedes encontrar aparcamiento en la calle (aunque a veces se llena). Así que la próxima vez que hagas una escapada a León, no te olvides de darle una oportunidad a este lugar tan acogedor. ¡Vale la pena!
Cuál es la calificación del Restaurante Venta de Remellán en Restaurant Guru
Si estás buscando un lugar donde comer bien y en cantidades generosas, el Restaurante Venta de Remellán es una opción que no te puedes perder. A solo unos kilómetros de Boñar y del puerto San Isidro, tienen raciones abundantes a precios que te dejarán con ganas de volver. No te olvides de probar las patatas con congrio, una delicia que te hará replantearte tus platos favoritos. Y la tarta de queso, ¡madre mía! Es súper cremosa y, bueno, podría ser tu postre favorito para siempre.
Un punto a favor es que el servicio es bastante rápido, lo que es ideal si vas con niños, como fue nuestro caso. Ellos se portaron genial con los pequeños, haciendo que el ambiente fuese aún más acogedor. Además, si tienes pensado ir, te recomiendo reservar antes porque a veces se llena, aunque el aparcamiento exterior no es un problema en absoluto. A nosotros nos tocó esperar un poco cuando llegamos sin reserva, pero enseguida nos prepararon una mesa.
Los platos son variados, aunque la carta es pequeña, es más que suficiente para contentar a todos. El entrecot merece la pena, y si bien hubo un pequeño desfase al principio, el trato de la mayoría del personal fue bastante amable, incluso cuando el local estaba a tope. Te aviso que hay que tener un poco de paciencia si está lleno, ya que la atención puede tardar un rato, pero una vez que te sientas, ¡la comida no defrauda!
En cuanto a la calificación del Restaurante Venta de Remellán en Restaurant Guru, te comento que tienen una buena puntuación que demuestra que la gente sale satisfecha. La atención puede tener altibajos, como en cualquier lugar que reciba muchísima gente, pero si tienes la suerte de que te atiendan los más atentos, será una experiencia que recordarás. ¡Así que, ya sabes! Si quieres disfrutar de buena comida en un ambiente encantador, este es tu sitio.
Cuántas reseñas tiene el Restaurante Venta de Remellán
Y bueno, ¿te has dado cuenta de que si quieres comer y salir rodando, el Restaurante Venta de Remellán es el lugar ideal? Por solo 12€ por menú, te aseguro que te va a sobrar comida para el día siguiente. La cantidad es impresionante y, lo mejor de todo, es que está cocinada con ese toque casero que tanto nos encanta. Hace tres años que disfrutamos de este sitio y, ¡sorpresa!, ¡salimos rodando igual que antes! Aunque esta vez nos tocó esperar un poco más que otras veces, la paciencia mereció la pena, porque la comida sigue siendo un espectáculo.
La última vez que fuimos, un martes, nos atrevimos con su famoso cocido y, sinceramente, fue una experiencia extraordinaria. La cantidad, la calidad y el servicio fueron excelentes. De hecho, nos gustó tanto que el jueves volvimos por el menú del día y otra vez fue perfecto. ¡Es un sitio al que definitivamente regresaremos cuando estemos de vacaciones otra vez! La comida siempre recibe un 5, el servicio es impecable, y el ambiente, ¡no se diga más! Un lugar para disfrutar de buena compañía.
Por supuesto, hay opiniones mixtas. Hubo quien comentó que la comida puede ser normalita, y en su caso particular, la ensalada no impresionó. Aunque les encantó el cochinillo, mencionaron que el helado de palo es lo mejor. La espera fue de 30 minutos y, aunque está cerca de las pistas de esquí, a veces no hay mucho más que ofrecer. Pero para una comida sencilla y asequible, ¡puede que valga la pena!
Lo que no se puede negar es que es un restaurante típico con mucha historia. Recuerdo cuando venía de joven a comer truchas frescas, y aunque ahora son de piscifactoria, siguen estando riquísimas. Acompañadas de un poco de jamón y bien fritas, ¡se comen hasta las espinas! La tortilla de patata es otro must que no te puedes perder, jugosa y deliciosa.
Ah, y no olvidemos lo acogedor que es el sitio. El personal es realmente amable y atentos. Les pedimos unas patatas con pulpo que estaban para chuparse los dedos, y ese chuletón de ternera que compartimos... ¡madre mía, casi no avanzamos! Por tan solo 23€, y con todo lo que comimos, ¡salimos por menos de 72€ en total! Sin hacer colas y con un ambiente tranquilo, te puedes sentar y disfrutar sin estrés.
Si te preguntas cuántas reseñas hay sobre el Restaurante Venta de Remellán, parece que tiene un buen número de opiniones variadas, pero lo que he notado es que muchos coinciden en su gran calidad, tanto en comida como en servicio. Así que, ¡anímate y ve a disfrutar de una buena comilona!
Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Venta de Remellán
Y te cuento, si decides pasarte por el Restaurante Venta de Remellán en Pto. San Isidro, ¡hazte un favor y reserva antes! Este sitio siempre está lleno y no es para menos, porque la comida casera que preparan ahí es de otra galaxia. Te lo digo en serio, la primera vez que probé los callos pensé que estaban de muerte. Y si te gustan las raciones abundantes, este es tu lugar: la chuleta es incluso más grande de lo que puedes imaginar. Ojo con eso de “comer a lo bestia” porque aquí las raciones son más que generosas. Muchas veces salí con un par de tupper en la mano, ¡y no te diré que no vale la pena!
El ambiente es bastante típico, aunque las mesas están un poco más juntas de lo que a mí me gusta. Pero, bueno, eso no quita que el servicio sea muy bueno. Solo hay dos camareras y no paran de moverse, así que si ves que hay un poco de lío, paciencia, que ellas se las arreglan bien. En general, la relación calidad-precio es bastante buena; por unos 30-40€ por persona comes más que bien y sales rodando, ¡te lo aseguro!
No puedes irte sin probar la tortilla de patatas y las judías pintas con chorizo y morcilla. También tienen un cocido increíble, que me costó solo 14€ y ni te digo la cantidad que traías en el plato. Nunca hay menú del día, pero la carta tiene cualquier cosa que se te antoje. En mi último día, después de visitar el museo de fauna salvaje, me lancé a las patatas con almejas y el cabrito, y vaya acierto. ¡Me sobraron las fuerzas para un postre! Así que lo que me llevé fue una sonrisa y un antojo de volver pronto.
En resumen, el Restaurante Venta de Remellán ofrece una mezcla de comida casera muy rica, con platos típicos de la región. Entre sus recomendaciones están los guisos, estofados, y sus célebres albóndigas caseras. ¡Si pasas por León, no puedes dejar de comer ahí! Te aseguro que saldrás tan feliz como nosotros.
Cuáles son algunos platos destacados en el menú del restaurante
La verdad, si decides ir a la Venta de Remellán en Pto. San Isidro, te recomiendo que vayas con la idea de comer lo más pronto posible. Una vez yo fui y estuvimos casi 35 minutos sólo esperando que nos dieran las cartas, y ni siquiera nos tomaron nota de las bebidas. Había tanto ruido y jaleo, que solo daba ganas de salir corriendo. La carta no es muy extensa, y aunque los precios son bajos, la experiencia no fue precisamente memorable. Comida regular y un servicio que dejaba mucho que desear.
Sin embargo, no todo es un desastre. He escuchado que tienen un menú del día que, según cuentan, está en la lista de los 10 mejores de la Montaña Oriental Leonesa. Muchos dicen que las truchas son un must, al igual que la tortilla y los callos. ¡Ah! Y no te olvides de dejar un hueco para las natillas, que son bastante bien valoradas. Olvidarte del jaleo a veces puede ser difícil, pero dicen que vale la pena por la calidad de la comida.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias algo decepcionantes con los precios. Un amigo fue y pagó casi 100 euros por un cabrito al horno para tres personas. Le cobraron el menú completo a cada uno, y como no avisaron que no podían llevarse el segundo plato, acabó decepcionado. Pero no todo es tan malo, ya que después de tantas generaciones comiendo allí, parece que el cabrito sigue siendo espectacular, ¡así que hay que tenerlo en cuenta!
Lo mejor de todo es que, cuando el servicio acompaña, la comida casera es realmente deliciosa y los precios son bastante asequibles. Comiendo buenas cantidades de plato, como el cabrito asado, las albóndigas caseras, e incluso un potaje de garbanzos que te deja más que satisfecho, es difícil irse con hambre. Así que si decides aventurarte, prueba alguno de estos platos recomendados y, con un poco de suerte, te llevarás una experiencia más que buena. ¿Quién sabe? Quizás salgas con ganas de volver a pesar del ruido y la espera.
El Restaurante Venta de Remellán ofrece postres
Y hablando del ***Restaurante Venta de Remellán***, la verdad es que se convierte en un sitio muy cómodo para parar a comer si andas por la zona de Pto. San Isidro. Las vistas desde la ***terraza son preciosas***, y aunque esté justo a pie de carretera, el ambiente hace que valga la pena. Tienen un menú bastante variado que, por solo ***12€***, te deja satisfecho. Ayer, probé el cocido y estaba ***delicioso***, además de tener ***mucha cantidad***. ¡Ideal para cargar pilas antes de continuar la excursión!
Si te gusta la carne, no puedes dejar de probar el ***chuletón***, de lo mejorcito que he comido. Además, el ***solomillo de ternera*** es simplemente espectacular. De hecho, creo que podrías no equivocarte al pedir una hamburguesa de buey, aunque ojo, que viene sin pan ni nada, así que más vale que te guste la carne en su estado más puro. Y por supuesto, si te invaden los antojos de vino, tienen un vino de mesa que merece la pena, yo no pude resistirme y pedí ***tres botellas para llevar***.
Ahora, no todo es perfecto; hay que mencionar que el servicio puede ser un poco normalillo, quizás porque estaban atareados, y a nosotros nos faltó un plato. Nos tuvimos que apañar con lo que había, pero la verdad es que con las raciones abundantes, no salimos de allí con hambre. Y aunque la tortilla de patata tiene su fama por la zona, debo confesar que no es de mis favoritas: en mi opinión, les falta un poco de cebolla y la textura es como un ***puré***. Pero, si a ti te gustan las sorpresas, ¡desde luego que la tienes que probar!
Y sobre los postres, debo decir que son un poco más normalillos. ***Natillas*** que están bien, pero nada que te deje con la boca abierta. Así que si estás buscando eso, quizás quieras dejar la sobremesa para otra ocasión. Pero en general, si buscas buena comida casera a un buen precio, ***Venta de Remellán*** es, sin duda, un sitio al que volver. ¡No lo dudes y lánzate a probarlo!
Cuál es la distancia entre Boñar y el Restaurante Venta de Remellán
Pues mira, si estás buscando un buen lugar para comer en León, el Restaurante Venta de Remellán en Pto. San Isidro es un clásico que no puedes pasar por alto. Es uno de esos sitios que te hacen sentir como en casa, y lo mejor, ¡la comida está para chuparse los dedos! Tienen una tortilla de patatas que es sencillamente espectacular, junto con truchas y guisos que te dejarán queriendo más. Y no te preocupes por la cuenta, los precios son realmente buenos, entre 20 y 30 € por persona, así que puedes disfrutar sin romper el banco.
Nosotros llegamos un sábado y casi que nos quedamos sin comer, hasta que vimos la entrada del restaurante. ¡Qué buen hallazgo! Nos sentaron en la sombrita, al lado de la carretera, y todo lo que probamos estuvo fenomenal. Las patatas con congrio y almejas eran de otro nivel, y las carnes y truchas eran pura delicia. La verdad, todos quedamos encantados, y tengo que decir que el servicio era bastante bueno, lo que suma puntos.
Por otro lado, he oído que el servicio podría mejorar un poco. Algunas críticas dicen que las camareras a veces se ponen un poco nerviosas, pero la comida es tan buena que compensa. Solo sería cuestión de que contrataran a una mano más para aliviar la carga. Pero, en general, la comida, el precio y el ambiente te hacen sentir que estás en un lugar de 10. La tortilla de patatas y el cabrito asado son imprescindibles si decides pasar por allí.
Ahora, si te preguntas, ¿cuál es la distancia entre Boñar y el Restaurante Venta de Remellán? Bueno, está a unos pocos minutos en coche, así que no te preocupes. Un salto y ya estás disfrutando de un buen plato. ¡No te lo pierdas!








