
Si buscas un lugar en Toro, no puedes perderte el Restaurante Doña Negra en C. Odreros, 10. Aquí, la excelencia culinaria se mezcla con una carta de vinos que va a satisfacer hasta a los paladares más exigentes. Imagínate saboreando un bacalao bien trabajado, un atractivo laing o una singular carne de vaca, todo en un ambiente elegante y acogedor, ideal para disfrutar con amigos o celebrar alguna ocasión especial.
La experiencia aquí es inolvidable, y lo mejor de todo es la calidad en cada bocado, como el risotto cremoso con deditos de carrilleras que es sencillamente delicioso. Con más de 100 referencias de vino de la DO Toro, cada plato va acompañado de la mejor selección. Así que, si te animas, haz tu reserva al 980987068 o por correo a info@donanegra.es y ven a descubrir la fusión perfecta de sabores en un lugar que realmente puede dejarte impresionado.
Restaurante Doña Negra
Horarios Restaurante Doña Negra
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 11:00–16:00 |
| jueves | 11:00–16:00 |
| viernes | 11:00–16:00 |
| sábado | 11:00–16:00, 21:00–24:00 |
| domingo | 11:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Doña Negra
Dónde se ubica el Restaurante Doña Negra
¡Chicos, tengo que contarles sobre mi experiencia en el Restaurante Doña Negra! Nos fuimos a comer allí por primera vez y, déjenme decirles, ¡no me decepcionó en absoluto! El local es bonito y amplio, ideal para grupos grandes o pequeños. Nosotros nos sentamos en el salón pequeño, que tenía esas adorables paredes de piedra que dan un toque rústico y acogedor.
La comida fue un verdadero festín. Pedimos dos tipos de arroces para probar y un par de entrantes, y todo estaba en su punto. Los postres... ¡bueno, simplemente inmejorables! No tengo ninguna queja, todo estaba delicioso. Y lo mejor, los camareros eran súper amables y siempre estaban pendientes de lo que necesitabas, lo que hizo la experiencia aún mejor.
Ahora, hablemos del ambiente. A veces, el nivel de ruido puede ser bastante alto, especialmente si hay grupos grandes, lo que hace que sea un poco complicado mantener una buena conversación. Así que, si buscas un lugar muy tranquilo, ten esto en cuenta. El precio por persona ronda entre 40 y 50 €, pero con la calidad de la comida y el servicio que recibes, ¡realmente vale la pena!
Ah, y si están pensando en ir, se encuentra en C. Odreros, 10, 49800 Toro, Zamora. Así que ya saben, si andan por ahí, ¡no se lo pueden perder! Es un lugar con buena comida, un ambiente agradable y unos camareros que saben cómo atenderte. ¡Definitivamente quiero volver!
Cuál es la especialidad culinaria del Restaurante Doña Negra
¡La verdad es que el Restaurante Doña Negra es todo un hallazgo! Imagínate que fuimos un grupo de varias personas y decidimos lanzarnos a probar diferentes entrantes. ¡Menos mal que lo hicimos! Todo estaba delicioso. El steak tartar fue, sin lugar a dudas, lo mejor de la noche. De hecho, todos estaban alucinados, incluyendo a los más exigentes del grupo. La presa ibérica también estuvo ¡para chuparse los dedos! Y no me olvido del arroz a la zamorana, que estaba simplemente perfecto. Ah, y el chuletón de Aliste... una maravilla, muy sabroso y tierno. Entre risas y buena comida, el personal fue super atento y rápido, lo que siempre suma a la experiencia.
El ambiente del local también merece una mención especial. Todo estaba cuidado al detalle, y eso se nota. Salimos tan encantados que hasta nos invitaron a unos chupitos tras el postre, ¡un detalle que se agradece! Por unos 30-40 € por persona, te aseguro que la calidad de la comida y el servicio merecen más de una estrella.
Claro, no todo fue perfecto. En otra visita, probé el menú de 45 €, y aunque había cosas buenas, también hubo algunas sombras. La cecina estaba bien, y las croquetas de jamón no estaban mal, pero los buñuelos y los crujientes podían mejorar. ¡Menos mal que la presa ibérica volvió a brillar y eso compensó un poco! El ambiente, además, seguía siendo agradable y el café fue de 10.
Y, si te preguntas cuál es la especialidad culinaria del Restaurante Doña Negra, ¡te diría que el steak tartar y la presa ibérica son un tiro seguro! Aunque, por supuesto, no puedes dejar de probar el arroz zamorano, que está riquísimo, y el pulpo a la plancha con mermelada de pimentón, que también fue un hit en otra visita. Si te animas, no dudes en contárnoslo, ¡y ya nos contarás cómo te va!
Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante Doña Negra
Y ya que hablamos de comer, necesito contarte sobre Restaurante Doña Negra en Toro. ¡Es una auténtica joya! Nos pusimos las botas con cada plato, especialmente con las croquetas de pollo y jamón ibérico; la textura y el sabor eran, sin duda, de otro nivel. Y ni hablar de los buñuelos de bacalao y morcilla, que son para repetir de inmediato. Para el plato principal, no pudimos resistirnos al arroz a la zamorana; estaba en su punto y el sabor era un 10. Para cerrar la experiencia, probamos la cuajada de tu tinta de Toro con sorbete. Si vas, ¡no dejes de pedirla! Regresaremos sin dudarlo.
Un amigo que estuvo allí me dijo que el cordero lechal fue el mejor que ha probado hasta la fecha. El resto de los platos estaban buenos, pero ese cordero se lleva la palma. Además, el lugar tiene una sala de arriba amplia y bonita, ideal para disfrutar de una buena comida en grupo. Ojo, gran consejo: si planeas ir en fin de semana, reserva con anticipación. Ya está apuntado para cuando volvamos a Toro, ¡es una parada obligatoria!
Sobre los precios, me han comentado que salieron a 29 euros por cabeza incluyendo vino, lo cual es una buena relación calidad-precio. Pedimos tres raciones de arroz zamorano para compartir entre seis y está claro que lo disfrutamos. Ah, y no te olvides de probar las croquetas y el tostón. Eso sí, un detalle a mejorar: la cantidad de postre podría ser un pelín más generosa, pero en general, todo estuvo delicioso.
Sobre el ambiente en Restaurante Doña Negra, es acogedor pero no muy amplio, con un poco de distancia entre las mesas. Aún así, la atención del personal es impecable, y el ambiente está lleno de buena vibra, ¡perfecto para disfrutar con amigos o en pareja! La decoración es sencilla pero efectiva, así que, ¿qué más se puede pedir? Es un lugar donde la comida y la atención son de 10, y definitivamente se nota el cuidado en cada detalle.
Qué platos recomendados se mencionan en la introducción
Así que, volviendo a lo de Restaurante Doña Negra, he estado pensando en que es uno de esos lugares que lo amas o lo odias. En nuestra primera visita, la comida fue, sin duda, un deleite. Probamos unas croquetas riquísimas y un* arroz de lujo* que vo*mitos de felicidad. Pero, en nuestra segunda visita, la experiencia fue bastante diferente. El lechazo frío nos dejó un mal sabor de boca; se lo llevaron a recalentar y, la verdad, no había por dónde comerlo. Lo curioso es que a pesar de que los primeros platos habían estado bien, creo que hay sitios cercanos que lo hacen mejor. Así que quizás deberíamos seguir buscando...
Ahora, si hablamos del ambiente, es un punto positivo. La decoración es elegante y acogedora, perfecta para disfrutar con amigos o en pareja. Lo que más me gustó fue el servicio; los camareros son súper profesionales y atentos, siempre dispuestos a aconsejarte sobre los mejores vinos de la zona. Y hablando de vinos, ¡vaya selección tienen! Me quedé con ganas de probar más de su carta de vinos crianzas, que son tesoros dignos de degustar.
De verdad que por lo que he oído de quienes comieron allí, la conclusión es que hay platos que no te puedes perder. Desde los entrantes como los buñuelos de morcilla y bacalao hasta el fabuloso arroz a la zamorana con costra de cerdo y chichas. Y no olvidemos los postres: las peras al vino son algo que se te quedan grabadas en la memoria. La creme brulee también tuvo su aplauso, ¡la combinación perfecta para rematar la comida! Así que, si aún no has ido, ya sabes qué debes probar cuando decidas darte un homenaje en Toro.
Cuál es la carta de vinos disponible en el Restaurante Doña Negra
Ya te conté cómo es el Restaurante Doña Negra, pero no puedo dejar de hablarte de la experiencia que tuvimos allí. De verdad, si buscas un sitio bonito, este es perfecto. Las paredes de piedra y la carpintería de madera le dan un toque súper acogedor. El comedor es elegante, ideal para una cena romántica o incluso para celebrar algo en grupo. La atención del personal es de 5 estrellas, muy servicial y atento, lo que hace que te sientas como en casa desde el primer momento.
La comida… ¡ay, la comida! Nos decidimos por el arroz a la Zamorana y la cola de toro, que estaba para chuparse los dedos. No podía faltar el cochinillo, que se deshacía en la boca, y el cuervo con risotto, una combinación que nunca había probado y que estaba espectacular. Y para cerrar con broche de oro, pedimos un flan casero, un helado y la famosa copa Doña Negra. Cada plato en este lugar vale lo que pagas; alrededor de 40-50 € por persona, es un precio más que justo por la calidad de lo que te sirven.
Te cuento, el restaurante lo llevan un matrimonio, uno en la sala y el otro en la cocina, y eso se nota en la dedicación que ponen a cada detalle. La carta es corta, solo dos páginas, pero no te dejes engañar, porque cada opción es un acierto. Y aunque no cobraron cubierto, el pan lo tienes que pagar, pero vale la pena porque es fresquito y está impresionante. Las croquetas de jamón y pollo son otro de esos platos que no puedes dejar de probar, al igual que la carne estofada con boletus, que es simplemente exquisita.
¡Ah! Y no te olvides de probar las cañitas zamoranas de postre, tienen un toque de vainilla que combina de maravilla con el helado. Ahora, si te gusta el atún, ¡estás de suerte! Tienen estas jornadas donde el atún es estrella, pero los arroces también son una buena opción, aunque aún no hemos tenido oportunidad de probarlos.
En cuanto a la carta de vinos, Doña Negra tiene una selección que acompaña perfectamente cada plato. No te preocupes, siempre cuentan con referencias que van desde vinos locales de la región hasta algunas propuestas más variadas que complementan muy bien la comida. Así que sí, ¡es un lugar que merece la pena visitar! Siempre salimos con una sonrisa y, como dicen, la buena comida es la clave de la felicidad. ¡Así que ya sabes, no dudes en hacerte una escapada!
Qué hace que la experiencia gastronómica en el Restaurante Doña Negra sea inolvidable
Si decides pasar por el Restaurante Doña Negra, te va a sorprender lo acogedor y cálido que es. La decoración es un reflejo perfecto del ambiente que te hace sentir como en casa. Te cuento que nos atendieron a última hora de un domingo sin reservar, y eso siempre es un plus. Desde el principio, el servicio fue excelente y el personal súper amable. Para empezar, no puedes dejar de probar los buñuelos; están de vicio. Y si te gusta el buen comer, el solomillo Wellington es simplemente espectacular. Además, el caldo de Toro es uno de esos platos que calientan el alma.
Sobre la comida en sí, es todo un festín. Pedimos un total de cinco platos para compartir y quedamos encantados. Empezamos con la burrata, que venía acompañada de una mezcla de tomates y jamón que hacía que cada bocado fuese un deleite. Luego, el crujiente de boletus fue, sin dudas, el héroe de la noche, un plato que deberías pedir sí o sí. La perdiz en escabeche estaba muy bien, y aunque la ternera estofada con boletus me pareció un poco floja en sabor y con una salsa que podía mejorar, la crème brûlée de postre compensó totalmente. La verdad, se nota que aquí les gusta cuidar de los detalles.
Y ya que estamos, si te decides a ir, no te olvides de probar el rabo de toro con foie o los pimientos del piquillo rellenos de Txangurro; son otra liga. Hay una gran variedad de platos bien elaborados y con productos frescos, también cuentan con una amplia carta de vinos. Por cierto, si el precio te preocupa, con unos 20-50 € por persona comes y bebes más que bien, así que creo que vale la inversión.
En resumen, ¿qué hace que la experiencia gastronómica en el Restaurante Doña Negra sea inolvidable? La comida es rica y variada, el trato del personal es excelente, y el ambiente es increíblemente acogedor. Te vas con una sensación de bienestar y, sobre todo, con ganas de volver. Así que ya sabes, ¡no dudes en pasar por allí!
Cómo son los platos en términos de calidad y presentación
Como te contaba, el Restaurante Doña Negra no me dejó una buena impresión. Teníamos reserva para las tres menos cuarto y, sinceramente, me parece que nos hicieron esperar demasiado, porque a las cuatro todavía no nos servían nada. Es una lata cuando tienes planes y te hacen esperar así. No sé si fue un mal día o qué, pero sentimos que el servicio fue bastante lento, casi que se podía contar los minutos.
Y qué decir de la comida... Las raciones eran bastante escasas, lo que deja un mal sabor de boca, especialmente cuando uno llega con hambre. Pedí una cerveza para refrescarme, pero fue una decepción total; las cervezas estaban pasadas de fecha y, además, no estaban frías. Creo que eso dice mucho sobre la atención que le dan a los detalles. Con la calidad que esperaba, sentí que no correspondía en absoluto a lo que pagamos. La relación calidad-precio definitivamente no cuadró.
El ambiente parecía tener potencial, quizás por la decoración o la disposición del lugar, pero siento que eso no es suficiente si lo demás falla. En cuanto a la presentación de los platos, aunque no tengo grandes detalles que destacar, la verdad es que no se correspondía con lo que uno esperaría de un restaurante más elaborado. En términos de calidad y presentación, se sentía más como algo que podrías encontrar en un bar de tapas sin mucha pretensión, en lugar de un sitio que promete una buena experiencia. En resumen, un 1 de 5 en comida y servicio para mí, y dudo que volvamos. ¡Qué mala experiencia!








