PASTELERÍA ANA MARI CAFÉ

PASTELERÍA ANA MARI CAFÉ

La Pastelería Ana Mari Café es un lugar que no te puedes perder si estás en Aguilar de Campoo. Ubicada en Plaza España, 7, este acogedor café se destaca por su gran surtido de repostería y dulces de la zona, incluyendo esos irresistibles postres del obrador del convento de las Claras. Ya sea que busques un café para acompañar un pastel de arroz o esas deliciosas rabas por la tarde, aquí tienes opciones para todos los gustos.

Pero no solo se trata de la comida, el ambiente también juega un papel crucial. La pastelería cuenta con una terraza con vistas a la impresionante Colegiata San Miguel, perfecta para disfrutar del sol mientras saboreas una infusión o una cervecita rica. Con un puntaje de 4.1 en 144 calificaciones, este sitio se ha convertido en un punto de encuentro tanto para los locales como para los visitantes. Así que, si quieres disfrutar de unas delicias y un buen rato, ya sabes dónde ir.

PASTELERÍA ANA MARI CAFÉ

Cafetería
4,1
145Reseñas
Fotos
Pl. España, 7, 34800 Aguilar de Campoo, Palencia
979 12 22 72

Horarios PASTELERÍA ANA MARI CAFÉ

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–14:30, 17:00–21:00
miércoles9:00–14:30, 17:00–21:00
jueves9:00–14:30, 17:00–21:00
viernes9:00–14:30, 17:00–21:00
sábado9:00–14:30, 17:00–21:00
domingo9:00–14:30, 17:00–21:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación PASTELERÍA ANA MARI CAFÉ

Dónde se ubica la Pastelería Ana Mari Café

¡Hola! Si alguna vez te encuentras en Aguilar de Campoo, tienes que hacer una parada en la Pastelería Ana Mari Café. Es un lugar con mucho encanto que, aunque ha sido reformado, conserva esa esencia de pastelería de toda la vida. Te prometo que no solo es un sitio ideal para merendar, sino que también tienes la opción de disfrutar de un buen café o una infusión, y hasta una cervecita si la ocasión lo merece. La terraza está súper bien ubicada al inicio de la Plaza de España, con vistas a la impresionante Colegiata San Miguel. ¡Qué mejor lugar para relajarte!

Mi experiencia allí fue de 5 estrellas, comenzando por la atención. El tipo que nos atendió fue encantador; de esos camareros que te hacen sentir como en casa. Unos amigos y yo fuimos a merendar y nos recomendaron unos postres que, aunque no recuerdo el nombre, estaban ―por decirlo de alguna manera― deliciosísimos. Lo más destacable fueron los postrecitos de limón, que me encantaron tanto que tuve que pedir llevarme unos cuantos a casa. Y eso se nota, ¡se nota cuando las cosas están hechas con cariño!

Y si eres un amante del pistacho, entonces no puedes perderte las sfogliatella de pistacho. ¡Espectacular, te lo digo yo! Cada bocado es una explosión de sabor que te hará querer volver a por más. La amabilidad del personal, especialmente de Lidia, que nos aconsejó sobre las natas, hace que la experiencia sea aún más genial.

Lo que me encanta es que es un buen sitio para desayunar también, con una selección de dulces que son simplemente irresistibles, ¡como sus palmeras o las napolitanas! Eso sí, ten en cuenta que suelen cobrar en efectivo, algo que puede ser algo raro estos días, pero vale la pena la espera porque el café y los pasteles están realmente buenos. Si quieres disfrutar de un rato agradable con amigos, lo mejor es que te pases por la Plaza de España, 7, en Aguilar de Campoo, Palencia. ¡No te lo pienses más y date el gusto!

Qué tipo de productos ofrece el café

¡Y qué decir de la Pastelería Ana Mari Café! La verdad, cada vez que voy, me sorprende más. La última vez probé el pastel de nata y, de verdad, nunca había saboreado uno tan delicioso. He estado en Portugal y Bilbao, y tengo que reconocer que los de Ana Mari son los mejores, sin duda. Y eso que soy un amante de los pasteles de nata. Si no lo han probado, se están perdiendo de algo grande. El servicio es también de primera; siempre son tan amables y están dispuestos a charlar un rato mientras tomas un café.

La oferta no se limita solo a los pasteles de nata. Aquí también hay hojaldres y diversos pasteles que son simplemente espectaculares. Cualquiera puede sentarse en una de sus mesas, disfrutar de un café y una porción de algún dulce mientras se permite un descanso de la rutina. Si tienes hambre, su elección para desayuno y comida siempre merece una puntuación de 5 estrellas. Lo mejor es que todo esto lo puedes conseguir por un precio muy razonable, lo que hace que no te sientas mal al disfrutar de un capricho.

Eso sí, no todo es perfecto, y aunque la mayoría de las críticas son fantásticas, he escuchado a algunos que no quedaron del todo contentos con unas pastas que compraron, ¡vaya! Es un recordatorio para estar atentos a los precios al salir de compras. Pero, la gran mayoría de las experiencias son geniales y las opiniones sobre la atención al cliente son siempre positivas; Roberto y su mujer logran que cada visita sea especial.

Y para responder a esa pregunta que todos se hacen: ¿qué tipo de productos ofrece el café? Pues, además de esos deliciosos pasteles de nata y los hojaldres, también tienen los maravillosos pasteles de arroz que hacen las monjas del Monasterio de Santa Clara. No te puedes perder la oportunidad de probarlos; la historia detrás de cada bocado y el sabor son simplemente únicos. Así que, ya sabes, si andas por Aguilar de Campoo, este lugar te espera con los brazos abiertos, ¡y un dulce en cada mano!

Cuál es la especialidad de la repostería en Ana Mari Café

Y ya que estamos hablando de Ana Mari Café, no puedo evitar mencionarte la última vez que fui. Compré un roscón de nata de 500 gramos a un precio que me dejó un poco pasmado: 28'50€. ¡Vaya timo! Me sentí como si estuviera regateando en un mercado de Marrakech. La comida estaba decentita, pero el servicio… ah, eso fue otra historia, un 1 bien justificado. No sé si tendré el valor de volver a pedir algo ahí de nuevo.

Y sí, es que hay días en los que entras y no hay ni un solo pastel de los que te hacían regresar. A veces hemos ido y nos hemos encontrado con la bollería de calidad cuestionable y unos precios que, sinceramente, te dejan con cara de “¿en serio?”. Unos 2,10€ por algo que no cumple las expectativas es un poco excesivo. Ya no hacen las famosas reposterías de las monjas, ¡una pena! La última vez que pasé, no sé cómo no me fui con la cabeza gacha.

Hablando de decepciones, tienes que tener cuidado con las palmeras de chocolate. Ojo, porque no solo decepcionan, sino que me dieron vuelta el estómago. El chocolate no tenía sabor y el hojaldre estaba ¡completamente seco! La verdad, no puedo recomendarte seguir esa ruta. Pero, curiosamente, también he escuchado historias de personas que han tenido experiencias maravillosas allí, así que debe ser cuestión de suerte. En una ocasión, unos amigos me contaron que les encantó el hojaldre con nata, y dijeron que volverían sin dudar.

Si hay algo que destaca en el Ana Mari Café, son las natas y el hojaldre. La atención siempre ha sido excepcional, y el ambiente es tranquilo y acogedor. Si decides ir, eso es lo que te recomiendo sin dudar: las natas son las mejores que he probado. Así que, si te animas a darles otra oportunidad, allí está la especialidad de su repostería. ¡Crucemos los dedos para que tengas una buena experiencia!

Qué postres destacan en el surtido de la pastelería

Y, bueno, si tienes la suerte de andar por Pl. España, 7, no puedes dejar de darte una vuelta por la Pastelería Ana Mari Café. En mi última visita, después de un largo paseo por el pueblo, decidimos merendar allí y fue una elección increíble. La atención de los camareros súper amables te hace sentir como en casa y, claro, los pasteles están riquísimos. Con precios que rondan entre 1 y 10 € por persona, ¡no hay excusa para no darse un capricho!

Nos pedimos unas natas y un café que estaban de rechupete. Se nota que ponen cariño en lo que hacen. El ambiente es tan acogedor que podrías quedarte ahí horas charlando y disfrutando de un buen café. Además, tienes la opción de disfrutar de su terraza cuando hace buen tiempo, que es ideal para relajarte un poco después de recorrer el pueblo. Aunque, he de decir que, si pides algo de picar, ten un poco de paciencia porque, como nos pasó a nosotros, a veces hay pequeños desajustes.

Y ojo, si te gusta el pan, no te vayas sin llevarte una chapata o chapibarra. Es otro nivel, lo compro casi a diario y siempre vuelvo a casa con una sonrisa en la cara. Me encanta ese rollo de comer en un sitio que tiene tanto sabor local. En cuanto a los postres, los pasteles tradicionales son una delicia, especialmente los que hacen las monjas de la zona, donde cada bocado cuenta una historia. Sin duda, unos buenos trozos de tarta te están esperando. ¿A quién le haría daño un buen postre aquí? ¡A nadie, eso es seguro!

Es posible encontrar opciones saladas en el menú

Y si buscas un lugar genial para desayunar, has llegado al sitio adecuado. En Pastelería Ana Mari Café, en Pl. España, 7, la experiencia es de 5 estrellas. Los camareros son encantadores; siempre tienen una sonrisa y un buen mensaje para alegrarte el día, y no hablemos de sus cafés y pastelitos, son una delicia que no puedes dejar pasar. Sin duda, es muy recomendable, especialmente si eres un amante del dulce.

Para un almuerzo o una merienda, este lugar se convierte en tu refugio ideal. El ambiente es tranquilo y agradable, perfecto para relajarte un rato. El servicio, rápido y amable, hace que gastar aquí sea casi un placer. Te digo, es una experiencia de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¿Quién puede resistirse a eso, verdad?

Aunque, no todo son rosas, claro. Hay quien ha tenido malas experiencias, como una chica que se quejó de la atención al intentar encargar una tarta. A veces, parece que ciertos momentos de la jornada hacen que el personal no esté en su mejor día, y eso puede jugar en contra. Pero si tienes suerte, es más probable que tu visita sea inolvidable.

No olvides probar el famoso pastel de arroz; para muchos, no hay otro mejor. Otro postre que no puedes dejar de lado es el pastel de Belén, ¡está para chuparse los dedos! Además, el trato amable de las dependientas puede cambiar todo; el simple hecho de pedir un dulce puede ser un momento agradable. Si te llevas una tarta para una celebración, estarás seguro de lucirte.

Y si te preguntas si aquí puedes encontrar opciones saladas en el menú, la respuesta es sí. Aunque la pastelería es su fuerte, si te apetece algo más que lo dulce, hay algunas opciones que pueden saciar esos antojos. Es ideal para aquellos que quieren disfrutar de un buen café acompañado de un algo salado, sin perderse los postres que los han hecho famosos.

El café ofrece una terraza para sus clientes

Y hablando de delicias, si no has probado el hojaldre con nata, te estás perdiendo una joya. Ese crujiente y esa crema suave son simplemente irresistibles. La verdad es que cada vez que voy a la Pastelería Ana Mari Café, me sorprenden con algo nuevo. Tienen una gran variedad de postres que van desde pasteles típicos hasta esas tartas de queso que, sinceramente, son las mejores que he probado jamás. No exagero, si te gusta la tarta de queso, aquí deberías hacer tu primera parada.

El ambiente es bastante acogedor; es un sitio perfecto para ir a merendar con la familia o con amigos. Te sientes como en casa, y eso se nota desde el primer momento. El servicio es casi siempre increíble, que sí, hay días más tranquilos y otros más movidos, pero el camarero suele ser bastante atento y servicial, lo que siempre lo hace más ameno. ¡Y ni hablemos del café! Es de esos que te alegran el día, así que no dudes en acompañar esa palmera o bollo de chocolate con una buena taza.

Lo mejor de todo es que no es caro; puedes disfrutar de un buen rato por menos de 10 euros por persona, lo que es todo un regalo hoy en día. Aunque he escuchado de alguien que tuvo una experiencia no tan buena, esa es solo una mancha en un lugar que, en general, brilla por su calidad. Y si estás pensando en hacer un pedido especial para una celebración, ¡es el lugar ideal! Siempre encargo mis tartas aquí, y mis amigos lo saben. Es casi una tradición.

Y por último, respecto a tu pregunta sobre si tienen terraza, te cuento que, efectivamente, Ana Mari Café cuenta con una encantadora terraza. Es un sitio perfecto para disfrutar del buen tiempo mientras saboreas un buen café y un delicioso pastel. Así que ya sabes, ¡no hay excusas para dejar de visitar!

Qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza de la pastelería

Y si aún no has probado los desayunos de Ana Mari Café, déjame decirte que estás perdiéndote algo espectacular. La combinación de bollería recién horneada y tostadas es simplemente divina; siempre que voy, no puedo resistirme a pedir algo de la terraza. Imagínate disfrutar de tu café mientras te deleitas con un pastelito, todo bajo el cálido sol de la mañana. ¡Es un ritual casi sagrado! La verdad, cada vez que nos sentamos allí, parece que el mundo exterior simplemente desaparece.

Lo que realmente hace la diferencia es el personal. Siempre son súper atentos y amables, dispuestos a ayudarte con cualquier duda sobre su amplia variedad de dulces. Desde los clásicos de Aguilar hasta opciones de León, hay algo para cada paladar. A veces me quedo embobado mirando la caja de dulces, intentando decidir qué llevarme. Y no olvidemos que incluso tienen opciones a granel; eso siempre es un plus. El precio es un poco más alto, pero lo vale por la calidad y la atención que recibes.

Algunas veces, he oído comentarios de que la atención no siempre es la mejor, pero para mí, ha sido todo lo contrario. Siempre que voy, la dependienta es súper maja y se nota que disfrutan lo que hacen. Ellos realmente se preocupan por hacerte sentir bienvenido; no es por nada que siempre dejo Ana Mari Café con una sonrisa en el rostro.

Ah, y si te preguntas qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza, te cuento que es un verdadero placer. Estás justo en el corazón de Aguilar de Campoo, así que puedes disfrutar de la plaza y todo el ambiente que la rodea. Es un lugar perfecto para relajarte, observar a la gente pasar y disfrutar de un dulce manjar o... ¡quizás un helado de crema de orujo con sobao pasiego! Cualquier excusa es buena para visitar este rinconcito tan encantador.

Fotografías PASTELERÍA ANA MARI CAFÉ

Artículos relacionados