
El Mirador del Ermitage es un hotel de 2 estrellas ubicado en La Bañeza, León, justo en la carretera Madrid-Coruña. Aquí encontrarás un ambiente acogedor con una terraza perfecta para relajarte, un restaurante conocido por su deliciosa comida y un bar ideal para disfrutar con amigos. Además, el wifi gratis está disponible en todo el lugar, así que no hay excusa para no estar conectado mientras exploras. Las habitaciones son modernas, con calefacción, TV por cable y, por supuesto, la ventaja de tener un balcón para que puedas disfrutar de las vistas.
Este hotel también es ideal si viajas en familia, ya que cuenta con habitaciones familiares y una zona de juegos infantil para que los peques se diviertan. A solo 4 km del Museo Alfar, es una buena opción para quienes buscan un buen descanso después de un día de exploración. No olvides que el aparacamiento es gratuito aquí, lo que siempre es un plus. ¡Dale un vistazo y planifica tu escapada!
Mirador del Ermitage
Mapa Ubicación Mirador del Ermitage
Dónde se encuentra el Mirador del Ermitage
¡Hola, viajeros! Si andáis buscando un sitio para descansar en León, quizás habéis oído hablar del Mirador del Ermitage. Este hotel de 2 estrellas se encuentra en la Ctra. Madrid-Coruña, 24750 La Bañeza, León. La verdad es que tiene su encanto, pero hay algunos detalles que deberíais conocer antes de hacer las maletas.
Las habitaciones están bastante bien y limpias, pero tengo que confesar que para mí, los colchones son de lo más duro que te puedas imaginar. Si te gustan las camas blanditas, ¡prepárate! Las almohadas también son duras, así que si eres de los que le gusta dormir como un bebé, aquí puede que te cueste un poco más. Además, la calefacción no estaba equiparada, lo que puede ser un problema en invierno. El precio es de 60 euros para dos personas por una noche, y dependiendo de lo que busques, puede que se sienta un poco alto, considerando que no todo fue perfecto.
Una cosa buena es que tienen buena tele, perfecto para relajarte después de un día explorando, pero el wifi era bastante caprichoso. Había una red abierta pero simplemente no funcionaba. No esperes disfrutar de una buena conexión si eres de los que necesita estar siempre conectado. También, asegúrate de tener un plan para las comidas, ya que el bar restaurante cierra durante el día y de noche. ¡Tuvimos que salir a desayunar a otro lado!
En cuanto a la ubicación, la verdad es que, aunque es un sitio tranquilo, no hay demasiado cerca. Es más bien por una carretera, así que si buscáis actividades, probablemente tendréis que moveros un poco más. Para que lo sepáis, el Mirador del Ermitage está justo en La Bañeza, en León, un lugar bastante fácil de encontrar, pero quizás no el más animado.
Así que, ¿lo recomendaría? Bueno, si estáis en un viaje en grupo con amigos y solo buscáis un lugar para dormir un par de noches, podría funcionar. Pero si preferís algo más cómodo y con mejor atención, puede que tengáis que mirar otras opciones. ¡Espero que esta info os ayude a decidir!
Cuántas estrellas tiene el hotel Mirador del Ermitage
Hablando del Mirador del Ermitage, te tengo que contar que hoy fue mi primera vez allí y, sinceramente, ¡no puedo esperar a volver! La comida tradicional es simplemente espectacular. Me sorprendió la calidad del servicio y la limpieza en todo el lugar. El ambiente es tan tranquilo y agradable que es imposible no sentirse a gusto. Los empleados son super profesionales y siempre tienen una sonrisa, lo que hace que todo sea mucho más fácil. ¡Enhorabuena a todo el equipo!
Al entrar, lo primero que notas son los detalles en la decoración. Hay algo acogedor en el ambiente que invita a relajarse. Si tienes la oportunidad de ir, no dudes en probar su menú, especialmente los postres: el mousse de Lotus es verdaderamente un pecado mortal. Además, los precios son más que razonables, así que no vas a sentir que te dejan en la ruina. Todo lo que pedimos tenía una calidad-precio inmejorable, y eso siempre se agradece.
Si eres de los que viajan por negocios o en grupo, te alegrará saber que la habitación es amplia y cómoda, con mobiliario sencillo pero todo muy limpio. La ducha es espaciosa, lo que es un plus cuando estás fuera de casa. También, como un extra, el comedor es luminoso y decorado con bustos que le dan un toque especial. Si te gusta la mariscada, ¡no dudes en encargarla por anticipado! Y, por cierto, gracias a Iván y Ana, que hicieron que mi estancia fuera aún más memorable.
Así que, para responder a la pregunta que seguro te estás haciendo: el Hotel Mirador del Ermitage es un hotel de 2 estrellas. Pero no dejes que eso te engañe; su servicio y atención podrían fácilmente competir con hoteles de más estrellas. ¡Definitivamente una experiencia a repetir!
Qué tipo de ambiente ofrece el hotel
Así que, como te contaba, el Mirador del Ermitage ha sido una experiencia realmente chula. Este pasado finde, estuve alojado allí y no puedo más que alabar lo que ofrecen. De entrada, el lugar es super limpio y tranquilo, lo que es un plus cuando buscas desconectar. Y el personal, ¡vaya gente tan amable! Te hacen sentir como en casa desde que llegas. Y sí, se alinearon los astros porque hasta el tiempo acompañó, ¿puedes creerlo?
La comida, que es un tema candente, tiene sus altibajos. Por un lado, he oído que comen de maravilla y que el servicio es excelente. Varias personas mencionaron que han estado allí este verano y le dan un 10 a la comida, así que anima a probarlo. Pero, bueno, también hay quienes han tenido experiencias totalmente opuestas. ¿Qué te digo? Un par de amigos se quejaron de que el churrasco que pidieron llegó en mal estado y, sinceramente, eso es inaceptable. Es triste porque se esperaban una comida decente y acabaron con un plato que apenas tocaron.
Y si hablamos de costes, hay quienes se sintieron un poco estafados. Imagínate pedir una mariscada para dos, que ya de por sí no es barata, y que al final la cuenta se dispare porque todo lo demás se cobra aparte. Eso sí, el trato de los camareros fue destacado de forma positiva, aunque lamentablemente, no todo el mundo ha tenido esa suerte. Algunos visitantes comentaron que sintieron mala vibra de parte del staff, lo cual definitivamente puede arruinar la experiencia.
Entonces, ¿qué tipo de ambiente ofrece el hotel? A grandes rasgos, parece que el Mirador del Ermitage puede ser mixto. Si te toca el buen rato con el personal y la comida, tendrás un ambiente super relajante y acogedor. Pero, por otro lado, si el servicio no está a la altura, puedes acabar sintiéndote como si estuvieras en el lugar equivocado. Así que, si decides visitarlo o quedarte allí, ¡prepárate para ser cauteloso y bucear entre las reseñas!
El Mirador del Ermitage cuenta con restaurante
La verdad es que hablar del Mirador del Ermitage es una experiencia un poco agridulce, ¿no crees? Lo que más me sorprende es que lo confundimos con el famoso Vermar. Te imaginas la situación: llegamos emocionados, hambrientos y esperando un buen menú, y resulta que ni siquiera es el mismo lugar. Preguntamos al personal en varias ocasiones si estábamos en el Vermar y nos dijeron que sí, ¡qué malentendido! Vamos, que la primera impresión fue horrible. El servicio era tan rudo y seco que parecía que tenían prisa por deshacerse de nosotros. No sé tú, pero eso me sienta fatal.
Y la comida… qué te voy a decir. Te sirven los platos de forma tan apresurada que parece que te intentan poner en la mesa lo más rápido posible para que te marches. Cosa que no ayuda para nada. El menú, que cuesta 16,5€, es carísimo para lo que ofrecen. Además, la decoración del lugar… ¡ni te cuento! Bustos colgando de la pared que no son precisamente el toque de distinción que esperas en un restaurante. ¿Y la comida? Te prometo que da repelús, y ya si hablamos de las normas extrañas, como la que dice que si alguien no consume, tiene que pagar 3€... ¡Eso sí que es ser sinvergüenzas!
Por si fuera poco, el menú del día es más económico en otros sitios de La Bañeza, que claramente tienen mejor calidad. Y aunque hay algunos comentarios positivos sobre el lugar, parece que no merece la pena. Así que si te preguntas si el Mirador del Ermitage tiene restaurante, la respuesta es que sí, pero quizás debas pensar dos veces antes de entrar. En fin, mejor hay que explorar otras opciones en la zona, porque en La Bañeza hay un montón de sitios para comer mucho mejor. Si alguna vez pasas por ahí, ya sabes, ¡revisa otras opciones!
Cuál es la especialidad del restaurante del hotel
Y bueno, después de haber pasado unos días en el Mirador del Ermitage, se me antoja compartir un par de cosillas sobre la experiencia. Primero, hablemos de la comida. Al principio, estábamos emocionados por el menú de 16.50€, pero vaya sorpresa cuando descubrimos que muchas opciones venían con suplemento. ¡No es el fin del mundo, pero sí un detalle a tener en cuenta! Además, la gaseosa que pedimos venía rellenada y sin gas, y el vino… ¡en botellas de agua recicladas! Por no hablar de las normas absurdas, como los 3€ extra por si llevas a alguien que no consume. En serio, ¿quién lo hace? ¡Nos dejó un poco confundidos!
Sin embargo, hay que decir que el personal fue bastante amable y eso siempre suma. Claro que la experiencia no terminó ahí. Al día siguiente, decidimos hospedarnos para disfrutar de los carnavales de La Bañeza. Y ¡buenísimo! Las habitaciones eran super limpias con colchones y almohadas que te abrazan, además de una ducha amplia y cómoda. El trato del personal fue realmente fantástico, así que hay que darles ⭐⭐⭐⭐⭐. El desayuno también estuvo bien, tanto en sabor como en cantidad. Sin duda, lo recomendaría al 100% si decides pasar algunos días por aquí.
A pesar de los altibajos en el comedor, también encontramos que la calidad de la comida era excelente. Si te decides a probar, asegúrate de disfrutar de las mariscadas en mes de invierno. Pero si buscas un postre, los postres son abundantes y tienen guiños a la alta cocina, así que estamos hablando de una experiencia culinaria que puede salvar una mala primera impresión. Así que, aunque hubo momentos que no fueron del todo agradables, el hotel tiene ese toque especial y tranquilo que, por lo menos en mi caso, vale la pena. ¡Creo que definitivamente volveré la próxima vez!
Hay opciones de entretenimiento en el hotel
Pero bueno, hablemos del Mirador del Ermitage. Es un hotel de 2 estrellas en la Ctra. Madrid-Coruña, y la verdad es que, aunque no es el Ritz, cumple su función si lo que buscas es un sitio para pasar la noche durante tus viajes. Eso sí, lo que realmente brilla aquí es el restaurante. La comida casera es muy rica y el menú cuesta 18 €, que está bastante bien para lo que ofrecen. Las camareras son super atentas y simpáticas, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Si estás en la A6, ¡te recomendaría desviarte un poco para probarlo!
Sin embargo, no todo es perfecto. Parece que algunos platos pueden salir un poco decepcionantes, como la ensalada campera o la lubina que, al parecer, ha llegado un poco pasada. Y ya ni hablemos de la política de no permitir llevarse la comida sobrante; eso ha dejado a más de uno con un sabor amargo, sobre todo si eres de los que detestan el desperdicio. Así que cuidado con lo que pides, porque pueden acabar en una experiencia más que mediocre.
En cuanto al alojamiento, es cierto que puede dejar algo que desear. Las habitaciones son calurosas y pequeñas, con un mobiliario que se siente más antiguo que la carretera misma. Y la falta de un ascensor o rampas puede ser un problemón para quienes tienen movilidad reducida. Aunque, bueno, la limpieza es decente y la cama es cómoda, así que al final puedes descansar un poco, siempre y cuando el ruido de los coches y de las otras habitaciones te deje en paz.
Respecto a la pregunta del millón, ¿hay opciones de entretenimiento en el hotel? Bueno, para ser sinceros, no muchas. El lugar está bastante aislado, así que las opciones son limitadas al restaurante y, si te apetece, quizás salir a dar un paseo por los alrededores. Si estás en un viaje en grupo o en familia y lo que buscas es un sitio para descansar después de un día de exploración, cumples con el cometido. Pero si esperas un ambiente lleno de actividades y opciones, quizás debas buscar algo más animado.
Se ofrece wifi gratis en el hotel
Y bueno, no todo es color de rosa en el Mirador del Ermitage. Desde el principio, la vibe no es la mejor. Te sientes como que te están echando, ya que te cobran 3 euros por cada silla que ocupes. Y ojo con esto: hay que pedir un menú mínimo por persona que te sale así de repente por 16 euros. Quieres pedir algo suelto o quizás compartir un plato? ¡Olvídalo! Casi que es mejor no hacerse ilusiones. Lo único que se salva un poco es que la camarera es maja, eso sí.
Aparte de eso, el hotel está a unos 2 kilómetros del centro, así que si buscas un sitio tranquilo para descansar, podría estar bien. Hay parking gratuito, lo que siempre es un punto a favor, y el personal es bastante amable, así que algunas cosas funcionan. Las habitaciones son sencillas pero limpias, ¡lo cual es una buena nota! Aunque si no eres fan de los colchones firmes, puede ser un poco incómodo, pero al menos no te vas a hundir en ellos.
Sin embargo, esto no es todo, amigos. Imagina que, en pleno descanso, tu habitación se llena de avispas. ¡Sí, avispas! ¿Te lo puedes creer? Lo peor es que al avisar al personal, se quedan tan panchos diciendo que ya lo sabían. Eso no mola, especialmente si hay alguien alérgico en el grupo, ¡menudo drama! La limpieza debería ser mejor, porque una experiencia así es un verdadero asco.
Ahora bien, si decides quedarte aquí, hay que decir que, a pesar de las críticas, el hotel tiene una relación calidad-precio bastante aceptable. La comida, a pesar de que no es lo mejor, puedes comer un menú por 14,50 euros y hay un montón de opciones. Y si te decides por un bocadillo en el desayuno, ¡te va a sorprender lo grande que es! Si tienes una emergencia de viaje como nosotros y te agarras a último minuto una habitación, la atención del personal está de diez.
Y sí, sobre el wifi gratis, no tengo un dato exacto de eso, pero con lo que he escuchado, parece que tampoco hay grandes comodidades en ese sentido. Así que, si lo necesitas para algo importante, quizás querrías preguntar antes de llegar. ¡Mejor estar preparados!
Cómo son las habitaciones del Mirador del Ermitage
Así que, hablando del Mirador del Ermitage, hay que decir que el ambiente es bastante acogedor. La atención fue buena, aunque cuando estuve en una boda allí, la comida dejó bastante que desear. La verdad, ni el vino, ni los pinchos, ni la comida estaban a la altura. A veces pasa, ¿no? Te esperas algo y te sorprende para mal. El servicio, en ese caso, se llevaría un 3, y la ubicación, otro tanto. Pero bueno, no todo es malo.
Por otro lado, hay que reconocer que en mis visitas previas al hotel, me encontré con un menú bastante decente y a un precio muy razonable. Siempre hay que buscar esas joyitas. Cuando probé el arroz a la zamorana, ¡vaya que me sorprendió! Y si tienes la suerte de que te atienda una camarera llamada Ana, prepárate: su amabilidad es inigualable. La comida puede ser un punto débil en ocasiones, pero ese menú me hizo cambiar de parecer un poco.
Al final, yo usé el Mirador del Ermitage como un lugar de parada para continuar mi viaje, y la verdad es que es bastante funcional. Me llevó a pensar que es un buen lugar si buscas relajarte un poco antes de seguir camino. Lo que realmente me dejó con ganas de volver fueron esos increíbles postres; de verdad, ¡no te los puedes perder! Perfectos después de un día largo.
Ahora, hablemos de las habitaciones. Son tranquilas y bastante cómodas, ideales para descansar. No te esperes lujos, pero cumplen con su función y están a buen precio. Así que, si estás pensando en hacer un alto en el camino o simplemente en un lugar para descansar, el Mirador del Ermitage podría ser una buena opción.








