Matamales

Matamales

Matamales es el lugar perfecto para los amantes de la buena comida en Valladolid. Este restaurante, situado en C. Francisco Zarandona, 8, combina la cocina tradicional española con un toque moderno que te dejará con ganas de más. Tiene una decoración acogedora y un ambiente encantador, ideal para tapear con amigos o disfrutar de una comida más relajada. ¡Y lo mejor de todo es que la comida es simplemente riquísima!

La oferta gastronómica de Matamales va más allá de lo común. Con un menú original y una amplia selección de platos locales, todos elaborados con ingredientes frescos y de calidad, seguro que encuentras algo que te encante. Además, cuentan con una selecta vinoteca que complementa la experiencia. Ya sea que busques un plan casual o algo más formal, Matamales tiene todo lo que necesitas para disfrutar de una experiencia gastronómica única en el corazón de Valladolid.

Matamales

Restaurante
4,3
337Reseñas
Fotos
C. Francisco Zarandona, 8, 47003 Valladolid
983 65 35 94

Horarios Matamales

DíaHora
lunes12:00–17:00, 20:00–1:00
martesCerrado
miércoles12:00–17:00, 20:00–1:00
jueves12:00–17:00, 20:00–1:00
viernes12:00–17:00, 20:00–1:30
sábado12:00–17:00, 20:00–1:30
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Matamales

Dónde se encuentra el restaurante Matamales en Valladolid

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar increíble para comer en Valladolid, Matamales es el sitio ideal. Este restaurante está en C. Francisco Zarandona, 8, 47003 Valladolid y, sinceramente, merece todas las 5 estrellas que le han dado. La decoración es de estilo industrial, muy bonita y moderna, y lo mejor es que el lugar es amplio, ¡así que nunca te vas a sentir apretado mientras disfrutas de tu comida!

La comida es simplemente deliciosa. En nuestra última visita, pedimos tres entrantes alucinantes: la ensaladilla Matamales con gambones y huevo frito, el carpacho de gambas y las mollejas de lechazo. De plato principal, compartimos una chuleta de buey que estaba para chuparse los dedos. Y de postre, no se pueden perder la torrija con chocolate blanco y helado de mango; ¡es un cierre perfecto para la cena! La verdad es que no sabría qué destacar, todo estuvo tan bueno que cada bocado era una pequeña fiesta.

Hemos ido varias veces y nunca nos ha fallado. Ya sea que comas en la parte de bar o en el comedor, siempre es un acierto. Si te gusta tapeo, aquí puedes probar una buena variedad de platos a precios muy económicos; los tacos de lechazo escabechado son un must, ¡y la ensaladilla de gambas siempre es un éxito! La atención es excelente, rápida y siempre están dispuestos a recomendarte algo rico.

Además, tienen muy buena relación calidad-precio, lo que es un plus. Si bien aparcar puede ser un poco complicado, hay un parking de pago cercano en el Mercado del Val. Así que, si se encuentran por Valladolid y con ganas de comer rico, ya saben a dónde ir: Matamales, en C. Francisco Zarandona, 8, 47003 Valladolid. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de cocina ofrece Matamales

Y mira, si decides darte una vuelta por Matamales, que, por cierto, está en C. Francisco Zarandona, 8, 47003 Valladolid, deberías tener en cuenta que, aunque el local tiene un ambiente bastante acogedor y un aire de tapear en mesas altas, el servicio puede jugarte una mala pasada. No sé si te ha pasado, pero a mí me tocó recordarles varias veces que nos faltaba una tapa de las que habíamos pedido. Y ni siquiera una disculpa, ¡vaya tela! Pero bueno, las tapas son variadas y tienen su toque, así que hay que darle un punto más a la comida, aunque, sinceramente, la experiencia con el vino fue un poco desastrosa.

En cuanto a los platos que probamos, bueno, no fue un gran triunfo. Pedimos tacos, brioche, oreja a la gallega y carrillera, y la verdad, no te los recomendaría de nuevo. La carrillera llegó un poco más fría de lo que esperábamos, y sinceramente, los tacos y el brioche no estaban a la altura de lo que promete el lugar. Me acordaré siempre de la vez que fui con esa ilusión de probar el arroz cremoso de jamón, foie y boletus, que justo no tenían ese día. ¡Decepción total!

Así que, si buscas una cena ahí, pon en mente que es posible que gastes entre 20 y 40 € por persona; y aunque el ambiente es de un 4, el servicio se queda más bien en un 2. Algunos platos recomendados, si te animes a comer allí, serían los tacos de lechazo escabechado y la ensaladilla rusa con gambas. Pero ten cuidado con lo que pidas y mantente atento, ¡porque se te puede olvidar alguna tapa si no les llamas!

En resumen, Matamales se define por una cocina que mezcla lo casual con un toque de creatividad, pero puede jugarte en contra por su servicio y algunos platos que podrían ser más sabrosos. A veces es mejor optar por otras opciones en vez de arriesgarse. ¡Tú decides!

Matamales tiene un ambiente adecuado para grupos de amigos

Y después de descubrir Matamales, ¡qué gran hallazgo! Hemos venido por primera vez y la verdad es que nos ha dejado una buena impresión. Las croquetas son espectaculares, de esas que no puedes parar de comer. Y no puedo dejar de mencionar el atún y el solomillo, son simplemente deliciosos. Aunque los postres me dejaron un poco *meh*, estaban buenos, así que no fue un mal cierre. ¡El servicio también fue súper atento y cordial! En cuanto a las calificaciones, diría que la comida se lleva un 4, el servicio un 5, y el ambiente, también un 4. Para ser la primera vez, ¡estoy seguro de que repetiré!

La verdad es que el local tiene un rollo muy agradable. La atención fue amable y rapidísima, y eso que fuimos con un carrito de bebé, ¡sin problema alguno! La comida en sí estaba toda riquísima; las croquetas estaban muy cremosas, aunque un poco demasiado templadas. Y esos pimientos asados con anchoas, ¡buenísimos! Los chipirones con helado son una idea muy original, y el pollo teriyaki es para rascarse el plato. Pero, entre tanta delicia, nos quedó pendiente el postre porque ya estábamos a reventar. Me gustaría repetir, ¡seguro que volveremos! En calificaciones, la comida un 5, servicio un 5 y ambiente también un 5. No se puede pedir más.

Nuestra cena de ayer fue otro hit. Nos gustó muchísimo, la comida estaba muy buena y el ambiente era perfecto para relajarse. La atención fue bastante buena, y aunque el servicio se llevó un 4, el ambiente se gana un 5 por ser tan acogedor. Así que entre el buen rollo y la comida rica, estuvo todo a la altura. ¡Una experiencia muy recomendable!

Personalmente, he pasado un par de veces por Matamales y he disfrutado igual tanto en comidas como en cenas. La experiencia ha sido de 10, la carta es amplia y variada. Eso sí, no dejen de probar el carpaccio de gambas, ¡es espectacular! Lo que más me impresionó fue el trato de Álvaro, que a pesar de que el restaurante estaba lleno, se aseguraba de que no faltara atención a los detalles. Al ritmo que vamos, volveré sin dudarlo.

Y para responder la preguntita sobre el ambiente, definitivamente Matamales es apto para grupos de amigos. El local tiene ese estilo bonito y acogedor que se presta para disfrutar con amigos. Con un personal tan amable, un buen servicio y una variedad de platos para satisfacer todos los gustos, la diversión está asegurada. Así que si están buscando un lugar para compartir buena comida y risas, ¡ya saben a dónde ir!

Es necesario hacer una reserva para comer en Matamales

Ya os conté sobre nuestras experiencias en Matamales. La verdad es que, en general, quedamos muy contentos. El local tiene un ambiente agradable, con un toque acogedor y sin parecer abarrotado. Nos gustó mucho que, a pesar de estar en una zona peatonal, el restaurante cuenta con acceso para sillas de ruedas y un baño adaptado. ¡Eso siempre es un plus para quienes lo necesitan!

En cuanto a la comida, hay que hablar de la ensaladilla con langostinos y huevo poché que probamos; estaba de escándalo. Las raciones son generosas y el precio, entre 10 y 20 euros por persona, es bastante razonable teniendo en cuenta la calidad. Sin embargo, no todo fue perfecto. Un amigo comentó que los postres le parecieron un poco reguleros, y a mí me pasó algo similar con una chuleta de buey que estuvo fría al servirla. A veces parece que la presentación de los platos no está tan cuidada como el sabor, pero bueno, seguro que con una segunda visita tenemos una mejor experiencia.

Hablando de segundas oportunidades, otro grupo fue a cenar y quedó encantado. Alvaro, el camarero, les hizo unas recomendaciones que no fallaron, y confirmaron que el servicio fue excelente. Esto es lo que realmente distingue a lugares como Matamales, esa atención personalizada que te hace sentir especial. Ellos pagaron entre 30 y 40 euros por persona, así que no es un lugar caro para la calidad de lo que ofrecen.

Entonces, volviendo a la pregunta que muchos se hacen: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en Matamales? La respuesta es que, aunque a veces lo consigues sin reserva, especialmente si vas en horario menos concurrido, es mejor llamar y asegurarte de tener mesa. No querrás perderte una velada con esa rica ensaladilla, ¿verdad? Así que ya sabéis, ¡no dudéis en reservar!

Cuál es la característica principal de la decoración en Matamales

Te cuento que cuando fuimos a Matamales, nos llevamos una grata sorpresa. Desde que entramos, el lugar tiene un ambiente acogedor que te invita a quedarte. Nos recomendaron varios platos, y aunque en la carta había algunas cosas que no tenían, todo lo que probamos fue muy bueno. De hecho, nos encantaron especialmente los tacos de lechazo escabechado y la tarta de queso. Esa combinación estuvo de diez, y el camarero fue súper atento al explicarnos algunas opciones fuera de carta que valen la pena.

La atención fue también digna de mención. A veces se nota que están un poco ocupados, pero el personal siempre fue amable y se esforzaron por hacernos sentir cómodos tanto en la barra como en el salón. Hay que reconocer que, aunque el servicio fue un poco lento en algunos momentos, esa calidez y atención hacen que el lugar brille. Si te encuentras cerca de C. Francisco Zarandona, 8, definitivamente merece la pena hacer una parada, con un precio por persona de unos 30-40 €.

Sin embargo, también escuché algunas opiniones no tan positivas. Hay quienes comentan que durante una comida de Navidad tardaron en tomarles nota y que el servicio fue un poco más lento de lo esperado. Esto puede suceder en ocasiones, pero hay que admitir que eso no siempre refleja la experiencia general. Aún así, lo que más destaca en Matamales es su decoración, que mezcla un estilo moderno con toques acogedores, haciendo que cada visita sea especial. ¡Es un lugar perfecto para repetir y experimentar nuevas delicias!

Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de Matamales

Y hablando de Matamales, déjame contarte que el lugar tiene un ambiente chulísimo. La decoración es muy acogedora y moderna, ideal tanto para una cena con amigos como para una cita. Además, el servicio ha estado bastante bien en general; lo que es un plus porque no siempre se puede decir lo mismo. A propósito, la última vez que fui, me recomendaron un postre que, la verdad, no me convenció del todo. Eran unas natillas con chocolate blanco, pero al final parecían natillas normales y no tenían ese toque especial que esperaba. Pero bueno, eso no le quita puntos al resto de la comida.

El tema de los precios es un poco criticable. La cuenta suele rondar entre los 40 y 50€ por persona si decides lanzarte a probar varias cosas. Aunque, hay que reconocer que algunos platos son más bien caros para lo que ofrecen. Por ejemplo, la tortilla con pulpo que pedimos era más bien de tamaño individual por 18€, y realmente no estaba muy bien. Las raciones se quedan un poco cortas, y más a esos precios, ¿no crees?

Sin embargo, hay que decir que la mayoría de la comida está riquísima. De hecho, el restaurante tiene un buen número de seguidores, y la gente lo recomienda a pesar de las pequeñas decepciones. Hablando de sabores, uno de los hits del menú es la tarta de queso con dulce de leche, aunque a mí me la sirvieron con crema de café sin aviso previo, lo que no es ideal para quienes no son fanáticos del café. Pero, en general, el restaurante tiene una carta variada para elegir entre distintas especialidades, y siempre hay algo que te hará salivar.

Así que, ¿qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de Matamales? Pues, además de las mencionadas tortillas y postres, tienen una buena variedad que incluye desde tapas hasta platos más elaborados, todo con un toque especial que hace que merezca la pena probar. Así que si alguna vez decides darte una vuelta por allí, seguramente encontrarás algo que te sorprenda. ¡Ya me contarás!

Fotografías Matamales

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