
El Lagar de Venancio en Calle Traductores, 18, Valladolid, es el lugar ideal si te apetece una comida deliciosa y en un ambiente acogedor. Esta sidrería brasería se especializa en carnes a la parrilla, pero también ofrece frescos pescados, mariscos y arroces que van a hacer las delicias de tu paladar. Con su famosa horno de leña, preparan asados como el lechazo churro de Castilla y León y el tostón ibérico que son simplemente irresistibles.
A solo un minuto en coche de la fábrica de Michelin, El Lagar de Venancio destaca por tener amplias zonas exteriores e interiores perfectas para compartir en familia o con amigos. Si lo tuyo son las carnes, no te pierdas su chuletón de buey y, si quieres algo más ligero, sus raciones de pulpo son un must. Con una buena relación calidad-precio y un servicio que cuida cada detalle, este sitio se convierte en una opción que seguramente querrás repetir.
El Lagar de Venancio
Horarios El Lagar de Venancio
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| martes | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| miércoles | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| jueves | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| viernes | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 13:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Lagar de Venancio
Dónde se encuentra El Lagar de Venancio
¡Hola, amigos! Si están pensando en disfrutar de una buena comida en Valladolid, deben conocer El Lagar de Venancio. Este lugar recibe siempre 5 estrellas por ser un sitio genial donde la atención es de 10. La amabilidad del personal es un punto que todos destacan, y créanme, ¡es un detalle que hace que la experiencia sea aún mejor!
Cuando estuve allí, nos dejamos aconsejar y decidimos probar el pulpo a la brasa y los gambones. ¡Qué delicia! Y no podía faltar el pan para mojar, que es tremendo. Luego pedimos un chuletón que termina de hacerse en la mesa con una brasa. Les aseguro que fue increíble. Si tienen oportunidad, no se olviden de pedir el tiramisú de postre, es un must que no pueden dejar pasar. La verdad, ¡repetiremos seguro!
El ambiente es otro de sus puntos fuertes. Las cristaleras dan al jardín, creando un ambiente muy agradable y perfecto para disfrutar de una buena cena. Si tienen la oportunidad, no se pueden perder el pincho de lechazo que también es de 10. Y si van en grupo, no se preocupen, hay espacio para todos, ya que les reciben con los brazos abiertos. El aparcamiento también es cómodo, lo que es otro punto a favor.
Por supuesto, como en cualquier lugar, hay opiniones diversas. Aunque la mayoría de las experiencias son súper positivas, hay quienes han tenido algunos problemas. Pero esos casos parecen ser la excepción. En general, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 por todas partes.
¿Y se preguntan dónde se encuentra El Lagar de Venancio? Pues está en C. Traductores, 18, 47009 Valladolid. Así que ya saben, si están cerca y quieren disfrutar de una buena comida, ya tienen un destino perfecto. ¡Que aproveche! ️
Qué tipo de restaurante es El Lagar de Venancio
La experiencia en El Lagar de Venancio fue todo un cóctel de emociones y expectativas. Para empezar, la llegada no fue precisamente un paseo. A pesar de estar puntuales con la reserva, justo al entrar nos dicen que tenemos que esperar más. En serio, ¿qué está pasando? Y el servicio, que ya de por sí deja mucho que desear, fue un desfile de descoordinaciones. La comida no estuvo mal, pero tampoco fue la gran cosa. El lechazo, que debería ser una joya en la tierra del buen asado, llegó recalentado y como que no, no se vale. El trato fue pésimo y el tiempo de espera, más de una hora, sin ni una sola explicación.
A la hora de la comida, parece que lo de la atención al cliente no era precisamente su fuerte, porque vimos a otros grupos que, como nosotros, se fueron sin comer después de un rato interminable. Te prometo que el ambiente estaba tan cargado de humo que no se podía ni conversar cómodamente. Además, si pensabas encontrar un lugar donde dejar tu coche sin problemas, mejor ni te lo plantees, ya que es difícil aparcar por la zona.
Sin embargo, no todo fueron penas. Hay quien dice que el pulpo a la brasa y el chuletón son dignos de mención, con un servicio que llega a ser excelente cuando todo va bien. Pero claro, después de lo que experimentamos, deja un mal sabor de boca difícil de olvidar. Puede que sea un sitio amplio y agradable, pero lo que está claro es que las experiencias varían mucho. Entonces, ¿qué tipo de restaurante es El Lagar de Venancio? Pues parece ser un lugar donde la calidad de la comida puede ser buena, pero el servicio y la atención dejan mucho que desear. Una lástima, porque podría ser un gran sitio en Valladolid si lograran mejorar esos detalles.
Cuál es la especialidad de El Lagar de Venancio
La verdad es que El Lagar de Venancio se ha ganado mis corazones gastronómicos. Comimos allí el día de Año Nuevo y quedé impresionado. El menú del día fue todo un acierto, tanto en cantidad como en calidad. Las almejas, las zamburiñas y el rodaballo fueron los protagonistas de la mesa, con unas porciones que dejaron a todos boquiabiertos. Y no puedo dejar de mencionar el trato que nos dieron; los camareros fueron súper amables, especialmente con los niños. Definitivamente es un lugar que vamos a repetir.
Otra vez que fuimos, nos dejamos llevar por las recomendaciones y, wow, acertamos de pleno. La calidad de los ingredientes es una maravilla. Si no has probado las almejas fritas y calamares, ya estás tardando. El rodaballo es toda una experiencia, y la atención en el local siempre ha sido de 10. No me puedo quejar, porque por unos 40-50 € por persona, disfrutamos de una cena que vale cada céntimo.
Sin embargo, he oído de algunas malas experiencias y no puedo ignorarlas. Sé de gente que se sintió ***estafada*** al no tener precio claro en la carta y que las raciones no eran lo que prometían. Pero, para serte sincero, mi experiencia ha sido totalmente opuesta. Cuando hemos ido, nunca hemos tenido que esperar entre platos, y el nivel de ruido es ideal para poder conversar sin problemas, lo que es genial cuando se va en familia.
Así que, ya te lo digo, si te preguntan sobre la especialidad de El Lagar de Venancio, sin duda te diré que sus platos de pescado son una delicia. El rodaballo y el solomillo han sido siempre nuestras elecciones y nunca nos han decepcionado. Además, el ambiente es perfecto para disfrutar de una comida tranquila y deliciosa. ¡Anímate, que te va a encantar!
Qué tipos de platos ofrece El Lagar de Venancio además de carnes
Y ya te digo, que haberte hecho caso con El Lagar de Venancio fue de lo mejor que pude hacer para mi cumple. Fue un lunes cualquiera, pero el día se volvió especial en cuanto llamé y me dijeron que no había problema en esperarme, incluso con que llegaría un poco más tarde, ya sabes, esas cosas que a veces te complican la vida. El trato fue espectacular, cosa que se agradece un montón. Me contaron que su pulpo era de lo mejorcito en Valladolid y, la verdad, no se equivocaban: ¡estaba para llorar de lo bueno que estaba! Las almejas no se quedaron atrás, ¡simplemente deliciosas!
Y claro, cómo dejar pasar la oportunidad de probar ese famoso chuletón, que ya tenía ganas de saborear uno a la altura. Te lo digo con sinceridad, hacía mil que no disfrutaba de una carne tan tierna y sabrosa. Entre mordisco y mordisco, la carne se deshacía en la boca. Y no podía faltar una buena sidra para acompañar todo esto, que en ese sitio lo hacen de diez. Para rematar, me animé a probar la leche frita, y aunque no soy muy dulcera, ¡ese postre fue un golazo! La atención fue tan buena que hasta nos invitaron a un café y un chupito.
Luego, tengo que mencionarte que yo era un poco escéptica por las opiniones malas que había leído, pero a veces la gente se olvida de dar el mérito a un buen servicio. Por lo que vi, es fácil que un mal comentario se haga más fuerte que uno bueno, pero yo puedo asegurar que salí encantadísima con la experiencia y ya estoy deseando volver a probar otro chuletón.
Ah, y si te lo preguntas, además de sus famosas carnes, El Lagar de Venancio también tiene un menú de sidrería que arrasa, donde no solo puedes encontrar ese lechazo que es un espectáculo, sino que también ofrecen platos como el pincho de lechazo y gambón flambeado. Así que hay variedad, y definitivamente un sitio que no hay que perderse si quieres disfrutar de buena comida en un ambiente acogedor. Repetir es un must, ¿no crees?
Qué características tiene el horno que utilizan en El Lagar de Venancio
Y si hablamos de El Lagar de Venancio, la cosa se pone aún mejor. La verdad es que siempre que nos reunimos, este sitio está en nuestra lista, y es que se lo merece, porque la experiencia es de 5 estrellas en todos los sentidos. El ambiente es tan acogedor, perfecto para celebraciones; una brasería que te invita a quedarte. Aquí la comida y el servicio brillan con luz propia, y no es por exagerar, pero cada bocado te deja con ganas de más.
Recuerdo una vez que fuimos por la recomendación de un amigo y, madre mía, ¡qué acierto! Las almejas estaban increíbles, el pulpo a la brasa era simplemente espectacular, y la carne... ¡Uff! Venía servida en su punto justo, y tienes esa genial opción de calentarla en una piedra caliente. A todos nos encantó. ¿Y lo mejor? ¡Repetimos seguro! Es un sitio donde te puedes dejar llevar, con precios que rondan entre 40-60 € por persona, dependiendo de lo que pidas, pero la calidad está garantizada.
Por otro lado, no todo fue perfecto, y hay que mencionar que un par de veces nos encontramos con un pequeño 'drama' respecto a la carta. Una vez, nos sugirieron platos y no nos dejaron mirar el menú, lo que resultó un poco incómodo. Afortunadamente, todo estaba bueno, pero a veces un poco más de transparencia con la carta hubiera sido genial. Aun así, la mayoría de las veces, el servicio es bastante fluido y amable, lo que compensa esos momentos.
Una anécdota que no puedo olvidar es cuando decidimos parar en El Lagar de Venancio justo cuando salíamos de Valladolid. Solo pensar en pasar un rato con los colegas después de un día de trabajo suena bien, pero la experiencia fue aún mejor de lo que esperábamos. Entramos pensando que nos habíamos equivocado de lugar, pero rápidamente nos dimos cuenta de lo grande y acogedor que es el salón. La parrilla ya encendida nos hizo agua la boca, y las gambas al ajillo y el pulpo sobre una cama de patatas fueron el remate perfecto.
Hablando del horno que utilizan ahí, es una auténtica joya. Lo que pasa es que, en este lugar, no es tanto el chef lo que importa, sino la calidad de los ingredientes que emplean. Así que, aunque la preparación parece sencilla, el horno ayuda a realzar esos sabores, garantizando que cada platillo se cocine a la perfección, algo que sin duda se nota en cada bocado. Si te animas a visitarlo, te aseguro que no te decepcionará.
Cuáles son algunos de los platos más recomendados del menú
Así que, después de haber estado en El Lagar de Venancio, solo puedo decir que fue una experiencia realmente genial. La comida, oh, la comida. Sabes que estás en un buen sitio cuando el chuletón está justo en su punto y se deshace en la boca. No sé cómo lo hacen, pero todo lo que probamos estuvo de diez. Desde el pulpo a la brasa hasta las almejas fritas, cada bocado fue un festival de sabores. Y no hablemos de la leche frita de postre, que hizo que terminásemos con una sonrisa de satisfechos.
El servicio fue otro punto fuerte. Sencillamente, profesionales a un nivel que no siempre se ve. Se aseguraron de que estuviésemos bien atendidos, y eso suma un montón a la experiencia. Venancio, el dueño, es un encanto; te hace sentir como en casa, pero a la vez tan bien cuidado. Y aunque el ambiente es muy agradable, lo mejor es que puedes disfrutar de una buena conversación sin que el ruido moleste. ¡Ideal para salir con amigos o familia!
Si te estás planteando qué pedir, la ensalada de ventresca de atún es un buen comienzo. Luego, para el plato principal, el rodaballo es una opción espectacular y, por supuesto, el chuletón madurado no se puede dejar pasar. Por supuesto, terminando con esa leche frita que ya te mencioné. En serio, no hay que pensarlo dos veces: si vas a El Lagar de Venancio, ve preparado para disfrutar.
Así que ya sabes, no es solo un restaurante más en Valladolid; es un sitio donde cada platillo es una pequeña obra maestra. Recomiendo totalmente que lo sumes a tu lista de favoritos. ¡Seguro que volverás!
Está El Lagar de Venancio cerca de algún punto de referencia conocido
Y si no conocías El Lagar de Venancio, déjame decirte que es una de esas joyas escondidas en C. Traductores, 18, 47009 Valladolid. Yo lo descubriría en un día de paso, buscando un sitio donde parar a comer en mi viaje al sur. ¡Vaya suerte la nuestra! Aunque era su día de cierre, el lugar abría para recibirnos porque se iban de vacaciones. Nos atendieron rapidísimo, y eso que no había mucha gente. El ambiente es genial, con un salón grande y bien decorado, que invita a quedarse un rato más.
La comida, ¡dónde empezamos! Pedimos unos gambones al ajillo para compartir y estaban para chuparse los dedos. Pero lo mejor vino con los solomillos de buey a las brasas, que estaban perfectamente cocinados. Sin dudarlo pedí que me lo hicieran un poco más, y lo hicieron sin problemas. Todo esto y más a un precio bastante razonable para la calidad de lo que ofrecen; salimos por unos 30-40 euros por persona. ¡Y qué servicio! Todos los empleados son super amables, siempre tienen una sonrisa.
Lo mejor de todo es que ¡no es la primera vez que volvemos! El Lagar de Venancio nunca defrauda, siempre es un acierto regresar. He estado allí varias veces a lo largo de los años y la calidad sigue siendo impresionante. Recuerdo la última vez que probé ese chuletón madurado, que estaba para quitarse el sombrero. Y eso que ni siquiera saqué foto, porque el plato pedía a gritos que lo devoraras de inmediato. También controlan muy bien el tema de alérgenos, lo que es un detalle a tener en cuenta.
Ah, y si te preocupa el aparcamiento, no hay problema. El lugar tiene muchas plazas libres y es gratuito. Para que te hagas una idea, es una sidrería a las afueras de la ciudad, por lo que es fácil encontrar sitio. En cuanto a puntos de referencia, si te preguntas si está cerca de algo conocido, no muy lejos de aquí está el Valladolid Museo de la Ciencia, que es un buen lugar para visitar antes o después de degustar su comida. Así que ya sabes, si buscas un lugar con buena materia prima, excelente cocina y un ambiente acogedor, El Lagar de Venancio debe estar en tu lista. ¡Te va a encantar!
Hay opciones para disfrutar al aire libre en El Lagar de Venancio
Y si hablamos de El Lagar de Venancio, la experiencia es un poco de todo. Aunque algunos días el lugar puede parecer un poco desolado, sinceramente, cuando hay vida en sus mesas, es un sitio muy agradable. Con sus cuatro estrellas, se nota que han hecho un esfuerzo por crear un ambiente amplio y cómodo donde disfrutar de una buena comida. Lo cierto es que la calidad de la gastronomía es bastante buena, y aunque los precios pueden ser un poco elevados (entre 40 y 50 euros por persona), ¡merece la pena darse un capricho!
Sin embargo, hay que reconocer que no siempre es perfecto. He escuchado que a alguien le tocó la semana pasada un mal día y se pasó casi una eternidad esperando al camarero después de hacer su pedido. Imagínate, allí solo, mirando la carta mientras el camarero se va a "hacer cosas". Eso sí que puede estar frustrante, sobre todo si tienes hambre. Pero no te desanimes, porque por cada mal comentario hay muchos más sobre lo bueno que la gente ha encontrado en este sitio, como su genial servicio y la comida deliciosa que han disfrutado. Es un placer recomendado por los que han pasado por allí, y parece que el ambiente juega un papel fundamental en la experiencia.
Hablando de comida, los platos que más han sonado son las almejas fritas, zamburiñas y pulpo a la brasa, entre otros. ¿Te imaginas? Combinar eso con un buen vino y disfrutar de una buena charla... eso ya es un planazo. Por eso, cuando viajes a Valladolid y sientas que tu estómago pide un buen plato, El Lagar de Venancio siempre es una opción que vale la pena considerar.
Ahora, sobre disfrutar al aire libre, las opciones en El Lagar de Venancio son bastante limitadas, pero si te acompaña el buen tiempo y logras conseguir mesa en la terraza, la experiencia puede ser muy grata. Aunque el espacio interior es muy confortable, comer al aire libre siempre tiene su encanto, ¿verdad? Sin duda, vale la pena intentar planear una visita cuando el clima esté de tu lado.
Es un lugar adecuado para ir en familia o con amigos
Te cuento que El Lagar de Venancio se ha convertido en uno de mis sitios favoritos en Valladolid. Si no lo conocías, ¡vaya que te lo has perdido! El trato es excepcional y la comida… ¡ni te cuento! De hecho, la chuleta que probé la última vez estaba extraordinaria, y el rodaballo simplemente buenísimo. Lo mejor de todo es que se puede comer muy bien sin dejarse un dineral; el precio por persona ronda entre 30 y 40€, así que merece completamente la pena.
Recuerdo que un grupo de amigos vino de visita y decidimos probar este sitio. Desde que entramos, el camarero nos hizo sentir como en casa, super cercano y amable, lo cual ya es un gran plus. La carne estaba tan jugosa que casi se te hace agua la boca solo de recordarlo. Yo no soy muy de chuletones, pero ese día el chuletón fue la estrella; en serio, si eso no te convence, no sé qué lo hará. Y ni hablar del pulpo a la brasa… ¡espectacular! También tenían almejas fritas y zamburiñas que iban a la perfección con una buena charla entre amigos.
Hicimos una celebración familiar el fin de semana pasado y, sinceramente, todo fue espectacular. La calidad de lo que nos sirvieron fue de otro nivel. Mi mujer se pidió una merluza que estaba de lujo y yo opté por un solomillo a la brasa que no había probado en mucho tiempo. Así que si estás pensando llevar a tu familia o amigos, El Lagar de Venancio es definitivamente un sitio que se lleva la palma, tanto por la comida, como por el ambiente y el servicio. Lo único a tener en cuenta es que aparcar puede ser un poco complicado, pero hay opciones de aparcamiento gratuito por la zona, así que eso no es un gran lío.
Al final del día, aunque algunas personas han mencionado que el humo de la parrilla puede ser intenso, la verdad es que, al menos por lo que yo he visto, el ambiente es muy adecuado para ir en familia o con amigos. ¡Claro que sí! Con una carta variada y un servicio tan amable, no creo que te arrepientas de tu elección. Así que cuando quieras disfrutar de una buena comida en buena compañía, ya sabes dónde dirigirte.
Cuál es la relación calidad-precio en El Lagar de Venancio
Y después de nuestra última charla sobre restaurantes en Valladolid, ¡no puedo dejar de hablar de El Lagar de Venancio! Es una brasería que está en C. Traductores, 18, y si eres de los que disfruta de una buena carne a la brasa, este lugar te va a encantar. Te aseguro que el ambiente es super acogedor, ideal para ir con amigos o incluso una cena más íntima. La decoración tiene ese toque rústico que te hace sentir como en casa.
Una de las cosas que más me gusta de El Lagar de Venancio es que ofrecen una variedad de carnes impagable. Te vas a encontrar desde chuletas de cordero hasta entrecot de ternera que se deshacen en la boca, ¡y no me hagas empezar con la calidad de la brasa! Imagínate el aroma que inunda el lugar, ¡es simplemente irresistible! Y si eres de los que prefiere algo más ligero, también tienen opciones como pescado a la brasa que son un verdadero manjar.
No podemos olvidar mencionar los platos de acompañamiento, como las patatas a la brasa y las ensaladas frescas. Todo está pensado para que puedas disfrutar de una experiencia completa. Y por si fuera poco, el equipo de servcio es súper amable y siempre tiene una sonrisa. Te hacen sentir como en familia, así que no dudes en preguntarles por las recomendaciones del día.
Ahora, en cuanto a la relación calidad-precio, puedo decirte que es de lo mejor. Para lo que ofrecen, las raciones son generosas y el sabor justifica cada euro que gastas. Así que no tengas miedo de darte un capricho. Definitivamente, El Lagar de Venancio se está ganando un lugar especial en mi lista de favoritos en Valladolid, y seguro que a ti también te va a enganchar. ¡Vamos a planificar una visita pronto!








