Posada Santa María La Real

Posada Santa María La Real

La Posada Santa María La Real es un hotel de 3 estrellas que desafía el tiempo, ubicado en un antiguo monasterio del siglo XVII en el corazón de Aguilar de Campoo. Este lugar no solo es elegante, sino que también ofrece 20 estancias únicas que recuerdan a las celdas de los monjes. Tanto si eres un viajero en busca de aventura como si necesitas un sitio cómodo por trabajo, aquí encontrarás un ambiente ideal con una variedad de servicios y estacionamiento gratuito.

Imagine disfrutar de un buen descanso rodeado de elementos románicos originales y un entorno que inspira. Además, la Posada cuenta con un fantástico restaurante y está a pocos pasos del Monasterio de Santa María La Real. Si buscas un sitio con encanto para desconectar de la rutina, esta es una elección perfecta. ¡No olvides revisar las ofertas para tarifas totalmente reembolsables si decides hacer tu reserva!

Posada Santa María La Real

·Hotel de 3 estrellas
4,1
1.159Reseñas
Fotos
P.º del Monasterio, s/n, 34800 Aguilar de Campoo, Palencia

Mapa Ubicación Posada Santa María La Real

Dónde se encuentra la Posada Santa María La Real

¡Hola, hola! Si alguna vez te has planteado quedarte en la Posada Santa María La Real, permíteme compartirte un par de cosas que deberías saber. Esta posada de 3 estrellas se encuentra en el P.º del Monasterio, s/n, 34800 Aguilar de Campoo, Palencia, así que ya sabes, no es justo en el centro del bullicio, sino más bien a las afueras del pueblo. Esto tiene sus pros y contras, ya que si buscas un sitio tranquilo, perfecto, pero de noche puede dar un pelín de "miedo" si no estás acostumbrado.

Ahora, hablemos de las habitaciones. Bueno, ¡aquí hay opiniones para todos los gustos! Algunas personas han comentado que son pequeñas y que se puede escuchar todo lo que sucede en la habitación de al lado. A veces, sientes que estás en una película, pero no siempre en la mejor escena. Y si eres alto, ten cuidado con el techo, porque hay quienes se han dado un par de golpes en la cabeza. Ojo, no es un lugar para un hobbit, y si te va la aventura, esto podría ser algo que consideres.

Y sí, el desayuno está incluido, lo cual es un buen punto. Aunque las opiniones sobre la calidad son diversas, la mayoría lo describen como “normalito”. Así que no vayas esperando un banquete de reyes. Y del restaurante… pues, no puedo opinar porque no lo probé. Así que eso tendrás que descubrirlo tú mismo.

Así que, para ponerlo en claro: la Posada Santa María La Real está en Aguilar de Campoo, Palencia, justo en P.º del Monasterio, y aunque tiene sus detalles que podrían mejorar, si buscas un sitio para pasar la noche, ¡podría ser una opción a considerar! Tómate esto como un punto de partida y ve preparado para lo que venga. ¡Disfruta del viaje!

Qué tipo de alojamiento ofrece la Posada Santa María La Real

Por donde empezar, la habitación nº12 que nos tocó fue un auténtico desastre. En cuanto abrimos la puerta, el equipo de mi grupo se miró como diciendo "¿en serio?". Si tienes la estatura de un hobbit, tal vez te parezca un lugar perfecto, pero para los mortales, la cosa estaba complicada. El baño era minúsculo, sin extractor y con espacio muy limitado. La moqueta parecía que había visto mejores días y, sinceramente, no era lo que esperábamos después de lo que pagamos. Así que, después de pensarlo bien, decidimos buscar otro hotel. No era solo por quejarse, es que realmente la experiencia no estaba a la altura.

Pero, ¡vaya que hay contrastes! Algunos de nuestros amigos se alojaron en otras habitaciones y, aunque el edificio tiene su encanto rústico, mencionaron que las medidas de las habitaciones eran incómodas. Si eres alto, te vas a sentir un poco como un pez fuera del agua, ya que los techos son muy bajos y los tabiques finos, lo que significa que se escucha todo. Sin embargo, los comentarios sobre el trato del personal fueron siempre positivos. Jordi, Alejandro y Mariela hicieron que más de uno se sintiera como en casa, y eso cuenta, ¿no?

Por el lado bueno, la comida estuvo bastante bien, sobre todo para aquellos que tienen restricciones alimenticias. Ofrecen opciones sin gluten y los camareros demostraron tener un buen control de la contaminación cruzada. Eso es algo que se agradece mucho. Además, el lugar en sí tiene unas vistas increíbles y es bastante tranquilo. Perfecto para desconectar, aunque la organización del servicio podría mejorar un poco, ya que en la cena hubo un lío tremendo con la entrega de los cafés.

Para contestar la pregunta sobre el tipo de alojamiento que ofrece la Posada Santa María La Real, puedo decir que, aunque no todo salió como esperábamos, tiene su encanto rústico y es un edificio con historia, ya que se encuentra al lado del museo del románico. Las habitaciones son diversas y tienen un toque especial, pero si buscas comodidad, deberías tener en cuenta esas dimensiones y las características. Con un poco de suerte, pueden irse justo a esa habitación ideal en su próxima visita. ¡Suerte!

Cuántas estancias únicas tiene el hotel

Hablando del restaurante de la Posada Santa María La Real, tengo que contarles que mi experiencia fue, como dirían muchos, para llorar. Les prometo que cuando elegí el menú de 20 euros, pensé que al menos iba a comer algo decente. Pero no, la ensalada que me trajeron parecía que había pasado más tiempo en la estantería del Mercadona que en la cocina. ¡Los ingredientes parecían viejos y todo! Mis amigos pidieron arroz, y puedo asegurarles que estaba pasado y con un sabor que dejaba mucho que desear. ¿Y qué me dicen del segundo plato? El pollo con verduras parecía haber estado en el congelador desde tiempos inmemoriales. Las patatas fritas eran un misterio: el aceite podría haber sido el mismo desde la época de Fernando III. La guinda del pastel fue el postre, que supuestamente era mousse de limón, pero más bien parecía leche condensada batida con un chispazo de limón. En resumen, si me van a cobrar 20 euros por eso, prefiero pasar sin comer. Uy, qué mal sabor de boca me quedó.

Y ahora que mencionamos la fundación Santa María La Real, tengo que expresar un poco de frustración. Es una pena que una institución con tanto renombre se asocie con negocios como INNOVA, que parecen estar más en la onda de contratar gente sin ningún tipo de contrato, solo con dinero en mano. La verdad, eso no me parece lo mejor para una fundación tan debería representar al menos un poco de respeto y dignidad en la contratación. Me quedé con la sensación de que las habitaciones también dejaron mucho que desear. Eran bastante originales, pero más por lo inconfortable que por cualquier otra cosa. Había escaleras en caracol que llevaban a camas cubiertas de una moqueta que ya había visto tiempos mejores. Y el baño… madre mía, no era más que una mini bañera y una cortina que daba más miedo que otra cosa. Por ese precio, esperaría un poco más de cuidado, ¿no creen?

Aún así, el entorno de la posada es algo que no se puede pasar por alto. La localización es impresionante, con vistas a montañas rocosas y el monasterio al lado. El exterior es realmente bonito, con un jardín y terraza que invitan a disfrutar del aire libre. Pero todo esto no quita que en la habitación me sintiera un poco más como un fraile sin confort. Así que, si estás considerando una estancia aquí, ya sabes lo que te espera. Por cierto, me parece que el hotel tiene veintiocho estancias únicas, así que puede que haya para todos los gustos. Aunque, sinceramente, yo esperaría algo más de atención a los detalles en cada una de ellas. ¡Suerte si decides quedarte!

Qué características tienen las estancias del hotel

Y bueno, si estás pensando en la Posada Santa María La Real, prepárate para una experiencia un poco peculiar. Las habitaciones son un viaje al pasado, ya que eran antiguas celdas de monjes. ¡Sí, lo has leído bien! Te vas a encontrar con lo que ellos llaman una *“habitación enana”*, que tiene una cama en un altillo, lo que es todo un reto si te levantas por la noche. El baño es un desastre, tan pequeño que a veces te preguntarás si realmente es un baño o un armario. La verdad, si no tienes cuidado, podrías terminar golpeándote con la grifería en la ducha, porque no hay mampara ni cortinas. En fin, ¡un encanto muy especial, eso sí!

Por otro lado, el servicio no es que sea el más experto del mundo. Algunos camareros son bastante amables, pero se nota que les falta un poco de experiencia. Y en cuanto a la comida, si lo que buscas es algo gourmet, quizás deberías mirar en otro lado. Lo mejor es que es abundante, pero me temo que muchos de los platos parecen haber pasado más tiempo en el congelador que en la cocina. Y, por cierto, el desayuno es aceptable, aunque te encontrarás con la sorpresa de que el café de máquina ha decidido tomarse unas vacaciones y parece que dormía el sueño de los justos sobre una silla. Un pequeño detalle que podría mejorar la experiencia de despertar.

A pesar de todo esto, hay que decir que el entorno tiene su encanto. El jardín de frutales es una auténtica maravilla y es perfecto para relajarte con una bebida en la terraza. La ubicación es buena para pasear y disfrutar de la naturaleza, así que si la tranquilidad y el aire fresco son lo tuyo, aquí te sentirás a gusto. Eso sí, ten cuidado con esa tapa metálica ubicada a la entrada, ya que está un poco desnivelada y podría causarte un buen susto, o lo que es peor, una caída.

En resumen, las estancias en la Posada son únicas y te brindan una experiencia diferente. Las habitaciones son bastante *estrechas* y con una decoración sencilla, pero eso les da un toque especial. Las camas en altillo podrían ser divertidas para algunos, aunque para otros serán un verdadero desafío. Los baños son más bien pequeños (me atrevería a decir que en miniatura), y la insonorización deja bastante que desear. Así que, si decides alojarte, ¡ve con la mente abierta y prepárate para una experiencia que no olvidarás pronto!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en la Posada Santa María La Real

Y bueno, si hablamos de la Posada Santa María La Real, hay que ser sincero: no es un lugar que te haga sentir como en casa, por más que lo intentes. Las habitaciones están bastante descuidadas y, sinceramente, el tema de las puertas tampoco ayuda. ¡Imagínate que la puerta de tu habitación no cierra bien! Así que, aunque tengas la llave, cualquiera puede entrar, y te deja con una sensación un tanto… incómoda, por decirlo suavemente.

Y ya no hablemos del aparcamiento; está a las afueras, en un camino de tierra, lejos de la comodidad que uno esperaría en un lugar que debería cumplir con ciertos estándares. Me parece que hay que revisar un poco las promesas que hace la Junta de Castilla y León sobre estos alojamientos. Vas con la expectativa de un hotel de tres estrellas y te encuentras con una experiencia que deja bastante que desear.

Eso sí, no todo es completamente negativo. He escuchado que el jardín es espectacular, perfecto para disfrutar de un rato tranquilo si tienes suerte de estar en el momento adecuado. Además, Javier (o Xavier, como lo llaman algunos) parece ser la excepción a la regla; se le nota que se esfuerza por que la gente se sienta a gusto, aunque lo que le rodea no lo ayude mucho. Una gestión amable puede hacer que la experiencia sea un poco más llevadera, pero lamentablemente, no todos los huéspedes le han tenido la misma suerte.

Así que, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en la Posada Santa María La Real? Pues, al final del día, parece que hay un choque entre lo que intenta ser un lugar acogedor y las realidades más bien crudas, como habitaciones descuidadas y un servicio que no siempre cumple con las expectativas. En resumen, podrías encontrarte ante un lugar que no hace honor a su nombre, y donde la tranquilidad podría estar en el jardín, pero dentro parece que muchos se sienten un poco atrapados. Si buscas una escapada relajante, hay opciones más confiables, sin duda. ¡Así que a investigar un poco más antes de dar el paso!

La Posada Santa María La Real ofrece estacionamiento

¡La Posada Santa María La Real es un lugar de esos que te deja una huella, sino fuera por ciertos detalles que le quitan un poco de encanto! Imagínate, un hotel precioso, pero el servicio... bueno, eso es otra historia. Algunos huéspedes han notado que el personal no parece tener muchas ganas de trabajar, lo que es una pena, porque con ese entorno tan bonito, podría ser espectacular. Y ojo, si llegas más tarde de las 23:00, olvídate de la recepción y lo que es peor, de cenar, ya que no sirven nada de comer pasadas las 22:00. ¡Así que asegúrate de planear tus comiditas!

Cuando hablas de las habitaciones, hay quienes se encuentran un poco decepcionados. La habitación triple, en particular, es descrita como “extremadamente espartana”. La cama es normalita, pero tiene dos colchones en el suelo que, sinceramente, son de tamaño ridículo. Aprender a amar lo simple puede ser parte de la experiencia, pero a veces uno busca un poco más de confort, ¿no crees? Aunque las habitaciones exteriores parecen ofrecer un toque especial, a muchos les ha dolido ver que el servicio no está a la altura. Aunque claro, ¡hay quienes han disfrutado de la experiencia de una forma que vale la pena compartir!

Y hablando de la comida, aquí hay opiniones divididas. Hay quienes no se han llevado muy buenas impresiones... la cena no fue lo que esperaban, por ejemplo, la sopa castellana con chorizo fue una sorpresa desagradable, y la merluza al microondas no es exactamente lo que uno busca en un buen plato. Pero, por otro lado, el desayuno siempre ha recibido buenas críticas: tortilla, fiambres, yogures y zumos. ¡No está nada mal para empezar el día! Y si estás pensando en un fin de semana, con suerte conseguirás un buen precio, ya que hay opciones como las tarjetas Wonderbox que facilitan las reservas.

Ahora, si te llama la atención pasar un fin de semana por allí, hay que tener en cuenta que puede ser un sitio tranquilo y con buena relación calidad-precio. Te mencionan que las habitaciones son, en realidad, antiguas celdas de monjes, entonces, si no te importa un ambiente más rústico, puede ser un lugar con su propio encanto. ¿Y qué me dices del estacionamiento? Bueno, de lo que tengo entendido, la Posada no incluye estacionamiento propio, así que es mejor que planifiques dónde dejar el coche antes de llegar. Pero, sin duda, vale la pena pasar unas noches disfrutando de ese paraje tan especial en Aguilar de Campoo. ¡Lo repetiría sin dudarlo!

El estacionamiento en la Posada es gratuito

Ya que hablamos de la Posada Santa María La Real, no puedo dejar de mencionar lo hermosa que es. Este hotel de 3 estrellas está en una ubicación privilegiada, justo en el P.º del Monasterio, en Aguilar de Campoo. Imagínate eso, despertar y ver las vistas del monasterio… ¡es simplemente espectacular! Aunque he de ser sincero, las habitaciones son un poco pequeñas, pero no olvidemos que aquí solían dormir los monjes. A pesar de eso, ¡el lugar está muy cuidado! Y la terraza es el sitio perfecto para relajarte después de un día de exploración.

Hablando de las habitaciones, nos quedamos en una de las llamadas “básicas”. Tenía dos alturas: abajo estaba el baño y la mesa con sillas, y arriba, la cama. La cama era súper cómoda, aunque el termostato no era completamente confiable porque la calefacción es centralizada. En nuestro caso, a pesar de que hacía bastante frío afuera, dentro estábamos a una temperatura bastante agradable. Te cuento que el camino al centro del pueblo está a solo unos 10 minutos caminando, así que no hay excusa para no explorar.

The experiencia ha estado muy bien, pero debo admitir que hubo algunas decepciones. Cada vez que vamos a Aguilar, probamos un hotel diferente y, aunque la Posada tiene su encanto, las habitaciones eran un poco antiguas y algunas de nuestras amigas tuvieron problemas con el calor en plena noche. Aun así, hay que reconocer que el buffet era rico y el servicio fue bastante amable, lo cual siempre suma puntos.

Por último, ¡la vista desde el jardín es impresionante! Cenamos allí y tuvimos la oportunidad de hacer un paseíto a caballo por la zona del río, una actividad que nos recomendaron en recepción. Y sobre el estacionamiento, sí, es gratuito. Así que si decides llevar coche, ¡no hay de qué preocuparse! Sin duda, ¡volveremos a la posada en otra ocasión!

Hay servicios adicionales disponibles en el hotel

Y ya que estamos hablando de lugares chulos para quedarte, la Posada Santa María La Real es una opción que no puedes pasar por alto si te animas a visitar Aguilar de Campoo. Este hotel de 3 estrellas está ubicado en un sitio maravilloso, justo en el P.º del Monasterio, s/n. La ubicación es genial, así que tendrás fácil acceso a todo lo que la zona tiene para ofrecer, incluyendo bonitos paisajes y un montón de historia.

Una vez allí, te va a encantar el ambiente acogedor del hotel. Las habitaciones son cálidas y están decoradas con buen gusto, perfectas para relajarte después de un día explorando. La atención es súper personalizada; el personal es muy amigable y siempre está dispuesto a ayudarte con cualquier cosa que necesites, desde recomendaciones sobre qué comer hasta sugerencias sobre qué visitar en Aguilar de Campoo. Te sentirás como en casa, pero con la ventaja de que no tienes que hacer la cama.

Y hablando de comer, ¡no olvides el desayuno! Es un momento que no querrás perderte porque te ofrecen una gran variedad de opciones para empezar el día cargado de energía. Desde pasteles recién horneados hasta café humeante, cada bocado es puro placer. Sin duda, es el mejor modo de prepararse para las aventuras del día.

En cuanto a los servicios adicionales, la Posada no se queda atrás. Tienen WiFi gratuito, así que puedes estar conectado y compartir tus fotos en redes sociales sin problema. También hay parking disponible, lo que es un alivio si has viajado en coche. Además, puedes disfrutar de actividades al aire libre y rutas de senderismo que te dejarán sin aliento (y no solo por el ejercicio). Así que, si estás buscando un lugar cómodo, agradable y con un toque especial, ¡este hotel podría ser justo lo que necesitas para tu escapada!

Fotografías Posada Santa María La Real

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