La Tasquita

La Tasquita

Si buscas un buen lugar para disfrutar de tapas en Valladolid, La Tasquita es sin duda una de las mejores opciones. Este bar, ubicado en C. Caridad, 2, ha estado en la escena gastronómica desde 1986, ofreciendo un ambiente amplio y moderno con mesas altas y una terraza perfecta para esos días soleados. Aquí, la mezcla entre el personal veterano y la nueva savia se nota, con camareros que realmente saben lo que hacen y que te aseguran una experiencia de tapeo excepcional.

La carta es la típica que te hace salivar: desde croquetas hasta carrillera con manzana, pasando por el crep de rape con salsa de carabinero, que es simplemente espectacular. Con precios que rondan los 1-10 euros, seguro saldrás más que satisfecho. ¡Y no te olvides del ambiente! La alta puntuación de sus clientes, un impresionante 4,4 sobre 5, habla por sí sola. Si te animas, ¡es una visita obligada!

La Tasquita

Bar de tapas
4,4
4.770Reseñas
Fotos
C. Caridad, 2, 47001 Valladolid
983 35 13 51

Horarios La Tasquita

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–16:00, 19:30–24:00
miércoles12:00–16:00, 19:30–24:00
jueves12:00–16:00, 19:30–24:00
viernes12:00–16:00, 20:00–0:30
sábado12:00–16:00, 20:00–0:30
domingo12:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Tasquita

Dónde está ubicada La Tasquita en Valladolid

Si alguna vez te encuentras en Valladolid, una parada ineludible es La Tasquita, un bar de tapas que nunca decepciona. Yo siempre que vuelvo a la ciudad, tengo que hacer un alto en este bar. Está ubicado en la C. Caridad, 2, 47001 Valladolid, justo en el corazón de la zona de Coca, un lugar donde el tapeo está más vivo que nunca. Te lo aviso: aquí la cola suele ser parte del ritual, pero como el servicio es ¡super rápido!, no tendrás que esperar mucho.

Hablemos de la comida, porque aquí es donde realmente brilla La Tasquita. Lo primero que tienes que probar es el tartar de solomillo a la pimienta. En mi última visita, no pude resistirme a considerarlo el mejor, y la próxima vez estoy pensando en pedirlo en bocadito, a ver qué tal. Y, claro, la tosta de gambas con ajitos es otro clásico que no puede faltar. La mezcla de sabores y la calidad son espectaculares y, lo mejor, ¡los precios son tan asequibles! Entre 10 y 20 € por persona, lo que te deja con buen sabor de boca y el bolsillo contento.

Lo que me encanta de este bar es que han sabido mantener la calidad con el paso de los años. Desde el solomillo al roquefort hasta las patatas revolconas con torreznos, todo sigue siendo espectacular como hace años. La distribución del local con mesas altas y banquetas cómodas hace que el ambiente sea muy agradable, aunque si vas con alguna persona en silla de ruedas, puede que se le haga incómodo, ya que todas las mesas son de este estilo.

Si eres de los que prefiere el aire libre, no olvides que también tienen una terraza, perfecta cuando el tiempo acompaña. Ah, y un consejo: aunque no es obligatorio hacer reserva, mejor llega temprano o prepárate para esperar un poquito en la puerta. Así que ya sabes, si estás en Valladolid y quieres disfrutar de un buen tapeo... La Tasquita es un must!

Desde cuándo está en operación La Tasquita

Y si te digo que La Tasquita es, sin lugar a dudas, mi bar de tapas favorito en Valladolid, ¿me crees? ¡Le daría 5 estrellas y aún me quedaría corto, porque es uno de los mejores sitios donde he comido en la vida! Cuando entras, te puedes contagiar inmediatamente del ambiente agradable que se respira allí. El tartar de solomillo a la pimienta es un must; es simplemente exquisito. Aunque, eso sí, prepárate para hacer un poco de cola, porque siempre hay gente esperando, pero créeme, merece la pena. Es un sitio que nunca decepciona.

Además, el servicio es genial. Hacen que te sientas como en casa. Es el mismo personal de siempre, y todos son muy agradables. Te atienden con rapidez y eso es una gran ventaja. Y lo mejor de todo, los precios son súper competitivos para la calidad que ofrecen. Puedes salir de allí con la barriga llena y un par de bebidas por 10-20 € por persona, que es una ganga para lo que ofrecen.

La carta no es muy extensa, pero lo que tienen es de calidad. Desde el pepito de lomo con roquefort hasta las tostas de gambas al ajillo, cada bocado es pura felicidad. Si llegas de imprevisto a Valladolid y no sabes dónde cenar, no dudes en parar aquí. La cola que verás en la puerta es una buena señal de que estás en el lugar correcto. Y aunque a veces es un poco difícil encontrar plaza para aparcar, te recomiendo que busques un parking cerca.

Por último, para quienes tienen peques, aquí no hay restricciones. ¡Los niños son más que bienvenidos! Así que, si estás pensando en un plan familiar, ¡La Tasquita es una gran opción! Y si te preguntas desde cuándo está en funcionamiento, puedo decirte que ha sido un clásico en Valladolid durante años, y no parece que vaya a desaparecer pronto. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de unas tapas de lujo, ¡este es el destino!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Tasquita

¡Y si hablamos de la comida en La Tasquita, hay que decir que es sencillamente espectacular! La variedad de tapas que tienen es una maravilla. Por ejemplo, no puedes perderte el crep de rape con salsa de carabinero, ¡es una explosión de sabor! También, si te gusta la carne, la carrillera con manzana es de otro mundo. He probado otros platos, como las tostas de gambas y las patatas revolconas con torreznos, ¡y no hay nada que no me haya encantado! Si te pasas a mediodía, no dudes en pedir el plato del día, porque siempre está rico y a un precio más que accesible.

Hablando de precios, por menos de 20€ por persona estás probando una buena cantidad de tapas que valen absolutamente la pena. Lo mejor es que, a pesar de que la lista no es interminable, lo que ofrecen lo tienen más que dominado. En cuanto a la atención, el personal es increíblemente amable; no sé si es que tienen una conexión especial con su trabajo, pero se nota que les gusta lo que hacen. Me encontré incluso charlando brevemente con el encargado, y te aseguro que ese entusiasmo se siente en cada rincón. Es una experiencia que se disfruta al máximo.

La Tasquita es tan popular que, si decides ir en horario de cena, ten en cuenta que puedes tener que esperar un ratillo para conseguir mesa. Pero créeme, la espera vale la pena. Todo el que va se queda con ganas de regresar, y no es para menos. El ambiente es acogedor y muy convivial; no hay espacio en la barra, así que todos están sentados, lo que fomenta que la gente converse y disfrute más de la experiencia. Así que si te apetece un lugar con buena onda, donde relajarte y disfrutar de una comida excelente, La Tasquita es sin duda el sitio ideal.

Qué tipo de comida sirve La Tasquita

Y si hablas de La Tasquita, tienes que mencionar que es un lugar que merece cada una de esas 5 estrellas que se lleva en reseñas. Está en C. Caridad, 2, en pleno corazón de Valladolid, y realmente no hay nada como sus tapas. Si estás buscando un sitio donde disfrutar de un buen rato con amigos, este es el lugar. El ambiente es animado, aunque hay que admitir que, al ser tan popular, a veces hay que esperar un poco para conseguir mesa, pero créeme, ¡vale la pena!

Hablemos de lo importante, ¡la comida! Si vas, no te puedes perder las rabas y las croquetas de jamón; son un must. También te van a encantar las tostas de gambas al ajillo y las revolconas con torreznos. Todo está super rico y, además, el servicio es rapidísimo, con un personal atento y amable que te hará sentir como en casa. Con precios que oscilan entre 10 y 20 euros por persona, es un planazo para un tapeo sin que se te dispare el presupuesto.

De verdad, si os gusta la comida como a mí, no podéis dejar de probar el crep de rape con salsa de carabinero. Es de lo mejor que he probado y está absolutamente delicioso. La presentación de los platos es impecable, y aunque tuve una experiencia donde la croqueta estaba un poco seca, eso es solo mi opinión personal. La carrillera estaba buena, pero lo que no puedes dejar escapar son las tostas y los bocaditos de solomillo. Aunque no siempre se puede acertar al 100%, creo que este lugar tiene un potencial enorme, y en la siguiente visita seguro que subimos las estrellas.

Así que, ¿qué tipo de comida sirve La Tasquita? Te van a encantar sus tapas, desde tostas y bocaditos hasta raciones elaboradas. Aquí también hay especialidades como el tartar de solomillo a la pimienta y otras delicias que hacen que cada visita sea una nueva experiencia culinaria. ¡No te quedes sin probarlo!

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de La Tasquita

La verdad es que la última experiencia en La Tasquita fue un verdadero desencanto. Antes, nos encantaba este bar de tapas en C. Caridad, 2. El ambiente era muy informal, perfecto para disfrutar de un pincho y una bebida en buena compañía. Pero ahora, parece que han decidido cambiar el rollo. Te obligan a esperar en la entrada y, al final, te asignan una mesa alta. ¡Qué mal! Lo divertido era llegar y acomodarte a tu aire, sin que nadie te dijera cómo ni cuándo.

Ya desde que entras, te topas con un camarero que parece que se ha despertado del pie izquierdo. Te dispensan el clásico “no se puede estar de pie, hay que sentarse” en un tono que hace que te sientas como un niño regañado. Ok, sabemos que hay normas, pero no era lo que esperábamos. Y ya ni hablemos de cuando llegó el tal Vidal, que, según el ticket, se cree el dueño del local. Repitiendo la misma historia de no moverte, como si estuviéramos haciendo algo malo. A ver, que estábamos ahí, delante de una mesa alta en un lugar prácticamente vacío. No creo que incomodemos a nadie.

La falta de amabilidad y la rigidez en el trato dejan un sabor muy amargo. Es una pena, porque el bar tiene potencial, no solo en su comida, que, por cierto, era bastante buena. La hospitalidad cuenta tanto como el menú, y si no se cuida el ambiente, más gente se irá a buscar otras opciones. Y eso no le conviene a nadie.

Hablando de la comida, hay que reconocer que algunos de los platos destacados en su menú son realmente buenos. Tienen unos tortillones que están de muerte, y sus bravas son para repetir (aunque con ese servicio, ya no sé si me atrevería). Ah, y no te olvides de probar sus pinchos variados, que son un clásico. Pero todo eso se ve empañado por esa actitud del personal. Una lástima, de verdad. Espero que se den cuenta antes de que pierdan a la clientela que tantos años les ha sido fiel.

Cómo es la experiencia de tapeo en La Tasquita

¡Y ya te digo que La Tasquita es un sitio al que no puedes dejar de ir! Cuando llegas a C. Caridad, 2, 47001 Valladolid, te encuentras con ese ambiente acogedor y siempre lleno de gente disfrutando de la buena comida. Lo mejor de todo es que la comida es simplemente deliciosa. Desde esas tapas de solomillo al roquefort que te dejan con ganas de más hasta los bocatines de calamares con ali-oli que son una delicia. Me hace recordar las veces que he ido y he salido con una sonrisa en la cara por lo bien que he comido.

Por cierto, tengo que advertirte que hay un tipo que, si lo ves, trata de evitarlo. Un señor con gafas y medio calvo que, aunque su servicio fue un fracaso, no deja que eso arruine la experiencia. La mayoría de los camareros son un encanto, siempre con una sonrisa y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Es cierto que han cambiado un poco la gestión y ahora debes esperar un momento para que te asignen una mesa, pero la espera no es nada comparado con la recompensa de esas rabas y una doble caña de cerveza bien fría.

En general, he notado que la nueva organización permite disfrutar más las tapas sentados y sin el estrés de pelear por un huequito en la barra. ¿Y qué te cuento de los precios? Con unos 20-30€ por persona, puedes disfrutar de una comida de tapeo de primera. Así que sí, la experiencia de tapeo en La Tasquita es, en resumen, una mezcla de buen comer, buen servicio, y un ambiente muy agradable. Si todo sigue así, ¡valdrá la pena volver una y otra vez!

Cuáles son los precios aproximados de los platos en La Tasquita

Y si hablamos de La Tasquita, no podemos dejar de mencionar su increíble evolución. Ya no hay de qué preocuparse por no encontrar sitio en la barra, porque ahora tienen mesas y un sistema de cola que hace que todo sea mucho más cómodo. Aunque es cierto que, a veces, puedes tener que esperar un rato, la experiencia de disfrutar de esos bocatas de solomillo y jamón merece cada segundo. La comida aquí siempre es un 10, y la verdad es que hacen unas tapas que son auténticas joyas para el paladar.

Hablando de tapas, tenéis que probar la tosta de gambas al ajillo, que está para chuparse los dedos. Otro de mis preferidos es el bocadito de solomillo al roquefort; la carne se deshace en la boca y no hay nada como esa mezcla. Y, lo mejor de todo, es que la atención es de 10. Los camareros son súper simpáticos y están pendientes de que no te falte nada, lo que siempre mejora la experiencia. Así que, si queréis disfrutar de una buena charla entre amigos con un buen vino y comida rica, este es el lugar ideal.

Por cierto, la calidad de la comida es tan buena que el precio se siente más que razonable. Podéis contar con que, por persona, el precio oscila entre 1 y 10 euros para tapas y si os animáis con algo más gourmet, como un tartar de solomillo a la pimienta o un revuelto La Tasquita, puede que la cuenta suba a los 30-40 euros por persona. Pero, seamos honestos, ¡cada euro vale la pena! Así que, si buscáis un plan para disfrutar, ya sabéis a dónde ir; ¡La Tasquita no decepciona!

Qué puntuación tienen los clientes de La Tasquita

Y, hablando de La Tasquita, no puedo dejar de mencionar lo que experimentamos la otra tarde. A pesar de que llegamos a las 13:45h, justo antes del mediodía, no nos libramos de la cola. ¡Pero valió totalmente la pena! En cuanto entramos, la atmósfera estaba llena de energía y el olor a tapas recién hechas nos hizo olvidar la espera. Aunque la variedad de tapas es normal, cada bocado que probamos fue una delicia. Todo está hecho con mucho cariño, y la calidad se nota.

Los camareros, por cierto, son un encanto. Siempre están sonriendo y te atienden con agilidad, lo cual se agradece cuando el lugar está lleno. Pero ojo, si un día decides venir, ¡no caigas en la tentación de pedir las revolconas! Son un poco sosas, pero el resto de las tapas, desde el tartar de solomillo a la pimienta hasta las tostas de gambas al ajillo, son un verdadero acierto. Hicimos un buen combo con 6 cañas y 5 tapas y al final la cuenta se quedó en unos 25 euros para dos personas. ¡Una ganga!

Lo mejor de todo es que, aunque la comida es de calidad, no es nada pretenciosa. Se siente como un bar de toda la vida, con esos sabores clásicos pero diferentes que te hacen sentir como en casa. Además, tienen opciones sin gluten, lo cual es genial. Inspirados por la recomendación de unos amigos, le dimos una oportunidad y, ahora estoy convencida de que se convertirá en una parada obligada cada vez que estemos en Valladolid.

En cuanto a la puntuación que le dan los clientes a La Tasquita, se están llevando unas cuatro estrellas en general, y yo definitivamente estoy en el club de las cinco estrellas por el servicio, la comida y ese ambiente tan acogedor. Sin duda, si te gustan los bares de tapas con encanto y buena comida, ¡tienes que darle una oportunidad!

Es recomendable visitar La Tasquita en días soleados

Así que, para los que aún no han probado La Tasquita en C. Caridad, 2, ¡deberían ponerlo en su lista! No vas a encontrar un sitio mejor para picar cosas ricas. Eso sí, ten paciencia con la cola, porque generalmente hay que esperar para conseguir mesa. Pero créeme, ¡vale la pena! Una vez que te sientas, el servicio es de cinco estrellas totalmente. Los camareros son superprofesionales, se mueven con esa gracia que sólo quienes saben lo que hacen tienen. Te informan de todo como si te conocieran de toda la vida, y eso se agradece un montón.

Hablando de la comida, ¡menuda delicia! La tosta de gambas y el bocadito de solomillo con roquefort son imperdibles. No puedes irte sin probarlos. Con un precio por persona de entre 1-10 €, la relación calidad-precio es increíble. Pero no te preocupes si tienes alguna restricción alimentaria, también tienen opciones para los que son intolerantes al gluten. Es un gustazo ver que piensan en todo el mundo.

No puedo dejar de mencionar lo bien que se come aquí. Las tapas son brutales, especialmente la tosta de gambas al ajillo y el tartar de solomillo a la pimienta. Eso sí, si llevas peques, quizás quieras pensarlo dos veces, porque el ambiente puede ser un poco hostil para familias. Un detalle a mejorar, sin duda, pero si te vas con amigos o en pareja, ¡no hay problema! Con precios que oscilan entre 20-30 € por persona, al final todo se compensa y sales feliz.

Y para responder la gran pregunta: ¿es recomendable visitar La Tasquita en días soleados? Bueno, la comida deliciosa que ofrecen hace que cualquier día sea bueno para disfrutar de sus tapas. Sin embargo, si el clima es agradable y puedes disfrutar en la terraza, ¡mucho mejor! Así que, ya lo sabes, si buscas un lugar chulo para tapear y pasarla bien, La Tasquita es una opción que no puedes dejar pasar.

Por qué

Tienes que probar La Tasquita si aún no lo has hecho. Está en C. Caridad, 2, en Valladolid, y te aseguro que es una de esas joyitas ocultas que son difíciles de olvidar. Apenas entras, el ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa, pero con la ventaja de que no tienes que hacer la cena. La decoración es así, entre rústica y moderna, ¡me encanta! Y, lo mejor de todo, es que el olor a tapas recién hechas te da la bienvenida. ¿A quién no le gusta eso?

Ahora, hablemos de las tapas. ¡Madre mía! La variedad es impresionante. Desde las clásicas patatas bravas, que son crujientes por fuera y suaves por dentro, hasta las croquetas que son irresistibles. ¿Has probado las de jamón? Son una auténtica delicia. Pero lo que realmente me atrapó fueron los pinchos morunos. Tienen ese toque especiado que te hace querer más. Y no hablemos de las aceitunas caseras, ¡son un vicio!, te van a dejar pidiendo más.

Y no te olvides de pedir una caña o un vino de la casa. La selección es bastante buena, y ¿quién puede resistirse a un buen maridaje con esas tapas tan ricas? La atención es muy cercana, los camareros te hacen sentir como un viejo amigo. A veces hasta se quedan un rato charlando contigo, y eso siempre suma puntos. La Tasquita tiene esa magia de hacer que un buen rato se convierta en uno inolvidable.

Entonces, ¿por qué deberías visitar La Tasquita? Porque no es solo un bar de tapas, es un lugar donde puedes disfrutar de un buen rato con amigos, reírte y probar auténticas delicias en un ambiente que invita a quedarse. Aquí, las tapas son más que comida; son una experiencia que tienes que vivir. De verdad, ¡no te lo puedes perder!

Fotografías La Tasquita

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