
El Hotel Conde Rodrigo II by eme hoteles es el lugar ideal si buscas un escape relajante en Ciudad Rodrigo. Con 45 habitaciones bien equipadas y un montón de servicios de 4 estrellas, te aseguras una experiencia cómoda y placentera. Situado en Huerta Las Viñas, este hotel tiene todo lo que necesitas: un restaurante, una cafetería, y hasta una terraza de verano para disfrutar del aire fresco. Y lo mejor de todo, ¡el wifi y el aparcamiento son gratis!
Si eres amante de la naturaleza, disfrutarás de los amplios jardines y la piscina al aire libre. Aunque el parque de bolas para los peques está temporalmente cerrado, hay muchas otras cosas que explorar. A solo unos minutos del Castillo de Enrique II, este hotel es una opción perfecta para relajarte después de un día de aventuras. ¿Y lo mejor? Puedes encontrar precios desde solo 29 €.
Hotel Conde Rodrigo II by eme hoteles
Mapa Ubicación Hotel Conde Rodrigo II by eme hoteles
Dónde se encuentra el Hotel Conde Rodrigo II
¡Hola, viajero! Si estás pensando en una escapada a Ciudad Rodrigo, puede que te topes con el Hotel Conde Rodrigo II. Este lugar está a las afueras, en Huerta Las Viñas, a solo 5 minutos del centro de la ciudad. No te preocupes, no estás completamente aislado porque puedes acercarte fácilmente a todo lo que la ciudad tiene para ofrecer. Pero, entre tú y yo, hay un par de cosas que me gustaría compartir antes de que reserves.
Las habitaciones son bastante amplias, lo cual es genial, pero tienen un estilo castellano que ya se siente un poco anticuado. No sé si a ti te pasaría, pero la ducha nos jugó una mala pasada. El desagüe no tragaba bien, y si no estabas pendiente del grifo, terminabas con un mini lago en el baño. La recepción fue un poco floja al respecto; nos dijeron que no tenían más habitaciones libres (no estoy seguro de eso) y solo nos ofrecieron toallas para resolver. ¡Qué faena! Si buscas un hotel que te ofrezca comodidad, quizás quieras pensar en otras opciones.
Ahora, no todo es negativo. El complejo tiene un ambiente bonito y el restaurante es realmente bueno. La comida es deliciosa, especialmente si eres amante de la carne de buey típica de Salamanca. Además, el desayuno es espectacular y el personal del hotel es muy amable, algo que siempre suman puntos en mi lista. Aun así, el precio que pagas no parece estar muy alineado con la calidad de algunas instalaciones, sobre todo en las habitaciones. Así que, si buscas un hotel de lujo, quizás debas hacer una búsqueda más exhaustiva.
Entonces, en resumen, si preguntas: '¿Dónde se encuentra el Hotel Conde Rodrigo II?' La respuesta es: en las afueras de Ciudad Rodrigo, en Huerta Las Viñas, s/n, 37500 Cdad. Rodrigo, Salamanca. Pero no olvides revisar bien lo que te espera antes de hacer las maletas. ¡Felices viajes!
Cuántas habitaciones tiene el hotel
La verdad es que, cuando llegamos al Hotel Conde Rodrigo II, estábamos un poco escépticos. Siendo un hotel de 4 estrellas, uno espera que todo esté a la altura, ¿no? Pero al abrir la botella de agua de cortesía, nos llevamos una sorpresa que no nos hizo para nada felices. Estaba abierta y a temperatura ambiente, como si llevara días ahí. Fui a pedir otra a Tamara en la recepción y, bueno, su respuesta fue un poco indiferente. No sé tú, pero yo espero un poco más de atención cuando estoy de vacaciones.
Por otro lado, tengo que admitir que la habitación era bastante amplia y las camas súper cómodas. Ideal para relajarse después de un día explorando. El desayuno estuvo decente, aunque podría mejorar un poco. Eso sí, el ambiente es tranquilo y perfecto para desconectar, especialmente porque está a las afueras de Ciudad Rodrigo. Conviene tener transporte propio, pero al menos facilita encontrar aparcamiento, que es un plus. El personal, aunque alguna vez no tan atento, en general fue amable y eso siempre se agradece.
Y lo del jardín exterior, ¡qué bien! Este lugar tiene un espacio verde donde puedes disfrutar del aire libre, que es genial para relajarte o pasar un rato en grupo. Pero hay que mencionar que el hotel tiene un aire un tanto antiguo, lo que le da un carácter especial, aunque hay algunos detalles que podrían necesitar un poco de cariño, como el baño cuyo grifo no estaba en su mejor forma. Y ojo, por si alguien lo necesitará, no hay ascensor, así que si te toca el segundo piso, ¡prepárate para unas escaleras!
Hablando de habitaciones, el Hotel Conde Rodrigo II cuenta con aproximadamente 34 habitaciones. Así que, aunque es un lugar grande, tiene ese toque acogedor que hace que te sientas como en casa. En fin, tiene sus pros y contras, pero lo importante es disfrutar de tu estancia y hacer que valga la pena.
Qué tipo de servicios ofrece el Hotel Conde Rodrigo II
Y bueno, después de haber pasado un rato hablando sobre el Hotel Conde Rodrigo II, tengo que contarles que la experiencia no fue precisamente un paseo por el campo. La verdad es que está en una zona bastante pintoresca, a las afueras de Ciudad Rodrigo, rodeado de huertas que podrían poner un toque local, pero al entrar, te das cuenta de que el lugar ha visto mejores días. Las instalaciones están tan antiquísimas y deterioradas que uno podría pensar que han quedado atrapadas en el pasado. ¡Las ventanas se colaban aire como si fueran ventiladores! Eso sin mencionar los cristales finos, que no ayudan mucho cuando el viento empieza a soplar.
La decoración definitivamente grita “año 90” y, sinceramente, la combinación con el funcionamiento del hotel lo hace aún más incómodo. Lámparas que hacen ruidos raros, duchas que no tragan bien y esas pequeñas sorpresas como pelos en la cama. Ni hablar del suelo, que parece que no ha visto una escoba en semanas. Además, la atención fue un desastre. De hecho, yo creo que si el hotel fuera un personaje, sería uno de esos que ni se preocupa por ti. No podemos esperar mucho servicio al cliente si ni siquiera te escuchan cuando les explicas un error con tu reserva.
Y cuando menciono la parte del desayuno, ¡uf! Llegamos un poco tarde y ya no pudimos disfrutarlo. Nos faltaron 10 minutos para sentarnos a comer, y sí, solo nos dieron una botella de agua filtrada sin costo, pero eso no compensa mucho. Así que ya lo saben, si deciden "disfrutar" de este hotel por su bajo precio, pueden encontrarse en un lugar más caro de lo que parece. Y para colmo, si algo sale mal, olvídense de esperar flexibilidad, porque su política de cancelación es tan fría como la habitación donde te vas a quedar.
Ahora, no todo es oscuro. Hay que reconocer que las habitaciones pueden ser espaciosas, sobre todo las familiares, que tienen dos baños, lo cual es un punto a favor para las familias con niños. En mi experiencia, el desayuno fue un poco decepcionante, pero si algún empleado se esfuerza, eso marca la diferencia. En lo que respecta a servicios, el Conde Rodrigo II no deja de ser un hotel que intenta ofrecer cosas básicas, y si bien la atención puede fallar en algunos momentos, lo que sí se destaca es que están en un lugar tranquilo y accesible para quienes buscan una escapada. Eso sí, si quieres pasar un buen rato, quizás sería mejor mirar otras opciones antes de decidirte por este lugar. ¡Espero que mi experiencia les ayude a tomar la mejor decisión!
El hotel tiene restaurante y cafetería
Y siguiendo con lo que decíamos, el Hotel Conde Rodrigo II, en Ciudad Rodrigo, tiene su encanto, aunque no todo brilla por igual. Es un sitio bonito, definitivamente, y muy orientado al turismo. Pero ojo, si vas con alguien que necesite un poco más de accesibilidad, puede que tengas que pensarlo dos veces, ya que no tiene acceso habilitado para personas con movilidad reducida. Además, si eres aficionado a los toros, pues este podría ser tu lugar ideal. ¡El ambiente está lleno de eso!
Te lo dice alguien que ha llegado varias veces y he tenido mis altibajos. Por ejemplo, al llegar, la habitación no estaba lista, algo que, sinceramente, fue un poco decepcionante. La calefacción es un tema que parece que no han terminado de resolver: ¡o te achicharras o te mueres de frío! También es un poco custoso el acceso peatonal, ya que si te alojas en el segundo piso, prepárate para una buena dosis de escaleras, no hay ascensor que valga. En cuanto a la ubicación, el hotel está un poco apartado, así que si no quieres estar siempre en el coche, estarás algo limitado.
Y sobre la comida y bebida, pues es importante mencionar que no se permite traer nada de fuera, así que si piensas en un picnic, olvídalo. El restaurante tiene precios un poco elevados y, si bien hay quienes disfrutan de la calidad de la comida, hay que tener en cuenta que no tienes muchas opciones alrededor si te apetece salir a cenar. La botella de agua “de cortesía” suena mejor de lo que realmente es, así que prepárate para algunas sorpresas.
Respecto a si el hotel tiene restaurante y cafetería, efectivamente, cuenta con un restaurante, aunque algunos dicen que los precios son un poco altos. Yo recomendaría probar el desayuno, ya que han tenido buenas críticas sobre la calidad de la comida y la atención. Así que, si decides quedarte, trata de hacer que esos momentos en el restaurante sean parte de tu experiencia.
Hay una terraza donde los huéspedes puedan relajarse
Y ya que estamos hablando del Hotel Conde Rodrigo II, tengo que decir que, a pesar de lo que te he comentado antes sobre el acceso sin ascensor y las habitaciones que podrían usar un poco más de atención, hay algo que no se puede negar: las vistas desde aquí son increíbles. Si te gusta la tranquilidad, este lugar es un pequeño paraíso alejado del ruido del pueblo, aunque para actividades tendrás que moverte en coche, ya que la cercanía a sitios de interés no es precisamente su fuerte. Así que, ya sabes, ¡no olvides llevar tu auto!
Ahora, sobre el servicio... créeme, hay gente que hace lo imposible por mejorar tu estancia. En especial el personal del restaurante, son un encanto. Siempre con una sonrisa y listos para atenderte rápidamente, han sido uno de los puntos positivos de nuestra visita. Aunque el ambiente taurino del comedor puede no ser para todos los gustos, la comida está bastante bien, así que ¡quedé satisfecho! Eso sí, no vayas esperando el lujo de un restaurante de cinco estrellas, pero cumplen con creces.
En cuanto a las habitaciones, hay que decir que son amplias y cómodas, lo que se agradece después de un día de turismo. Aunque a mí me tocó una que tenía un par de detalles que podrían mejorarse, como un grifo que chirriaba, nada que te arruine la experiencia del todo. La cama me pareció genial para descansar y recargar energías. Así que, por esa parte, salimos bien librados.
Ah, y una cosa que seguro te interesa: no hay terraza donde los huéspedes puedan relajarse. Pero no te preocupes, los jardines son muy bonitos y puedes disfrutar de un rato al aire libre allí. Es un lugar perfecto para tomar algo y disfrutar del paisaje. Es verdad que querías un espacio específico para relajarte al aire libre, pero aquí la naturaleza te rodea, y eso nunca está de más. ¡Perfecto para unas buenas fotos al atardecer!
El wifi y el aparcamiento son gratuitos en el hotel
Después de haber estado en el Hotel Conde Rodrigo II, no puedo evitar compartir lo increíble que fue mi experiencia. Fui a una boda y, la verdad, todo fue espectacular. Desde el momento en que llegas, te envuelve una atmósfera de cuidado y atención que, sinceramente, se nota. Las instalaciones son de primera, y la calidad de la comida fue simplemente deliciosa. No me esperaba menos de un hotel de 4 estrellas en un lugar tan bonito como Ciudad Rodrigo, pero superó mis expectativas.
Las habitaciones... ¡madre mía! Yo me alojé en una enorme y extremadamente cómoda. Podías sentirte como en casa: limpias, acogedoras y con ese toque de tranquilidad que a todos nos gusta. Lo mejor, si estás pensando en celebrar algún evento, es que ni te enteras del ruido de la boda de al lado; el aislamiento que tienen es impresionante. Y lo que más me impactó fue la excelente atención post-estancia. Días después, me ayudaron a recuperar un objeto que dejé olvidado en mi habitación. Hasta recibí una llamada del director del hotel. Eso es lo que realmente da valor a un lugar: su vocación de servicio al cliente.
Y empecemos a hablar de las instalaciones. El hotel, además de tener unas bonitas piscinas, cuenta con amplios jardines y un ambiente perfecto para relajarse. Si viajas con niños, aquí tienen su espacio para divertirse. Aunque en mi visita la piscina estaba cerrada, el hotel tiene todo lo necesario para disfrutar. Donde no puedes fallar es en el restaurante, que ofrece comidas deliciosas y que resalta la calidad del lugar. ¡Definitivamente es el sitio ideal para unas vacaciones familiares o incluso un viaje de negocios!
Ah, y sobre el wifi y el aparcamiento. Te cuento que en el hotel, el aparcamieno es gratuito, tanto privado como público, lo cual es un gran alivio. El wifi también está disponible para que puedas mantenerte conectado, así que no te preocupes por eso. En general, estuve muy feliz con mi estancia, y si vuelvo a Ciudad Rodrigo, sin duda me plantearía regresar. Eso sí, ¡quizás le pediría un colchón nuevo a la próxima!
Qué instalaciones para el ocio ofrece el hotel
Y ya que estamos hablando del Hotel Conde Rodrigo II, tengo que decirte que, a pesar de alguna experiencia mixta que he escuchado, la cena que disfrutamos fue bastante agradable. ¡Nos quedamos ahí mismo! Un lugar tranquilo y acogedor donde pudimos relajarnos después de un largo día. La comida, aunque ordinaria en general, nos sorprendió con una carne increíble. Los camareros fueron unos verdaderos cracks, siempre atentos y con un trato muy educado. Si estás buscando un sitio donde pasar la noche con amigos y disfrutar de una buena charla, este es el lugar perfecto. Además, las vistas son bastante buenas y la tranquilidad del lugar se siente desde que entras.
Sin embargo, no todo fue de color de rosa. Recuerdo que uno de nuestros amigos se quedó a dormir después de una boda. Las instalaciones le dejaron un poco que desear, sobre todo en temas de servicio. Se olvidó una almohada especial en su habitación y, cuando preguntó, básicamente le dijeron que no estaba. Este tipo de detalles afectan la impresión general, y si bien las habitaciones son bastante amplias, parece que hay altibajos en el trato al cliente que podrían mejorar un montón.
Desde luego, hay cosas que no se pueden pasar por alto. Algunos huéspedes han mencionado que las habitaciones pueden tener un pebetero de olores y que el aire acondicionado no es el más moderno. Recuerdo que otro amigo comentaba que hasta los desayunos podían ser un poco decepcionantes. La máquina de café estaba fallando y se notaba que el servicio intentaba hacer lo mejor dentro de lo que había. Sin embargo, nada peor que llegar al parking, que es más bien un barrizal y está mal indicado. Definitivamente hay que estar preparado para esos detalles.
Ahora, en cuanto a las instalaciones de ocio, el hotel no se queda atrás. Aparte de la comida y el ambiente relajado, cuentan con algunas actividades que puedes disfrutar sin salir del lugar. Puedes esperar un buen tiempo en su comedor, donde la tranquilidad se siente y puedes poner al día las historias con tus amigos. Pero si te gusta un poco más de actividad, puede que tengas que salir a explorar la zona. Puede que no tenga un spa o gimnasio de lujo, pero la tranquilidad que se respira es ideal para desconectar. Así que si buscas un sitio donde relajarte, disfrutar de buenas vistas y pasar tiempo con amigos, el Conde Rodrigo II es una buena opción.
El hotel es adecuado para familias con niños
Te cuento que mi experiencia en el Hotel Conde Rodrigo II no fue precisamente la mejor, y eso que lo elegimos por las fotos. Si te soy sincero, creo que esas imágenes deben ser de hace 30 años. La realidad es que el hotel se siente un poco decaído y necesita una buena renovación. Las habitaciones son amplias y limpias, pero tienen un lavado de cara que no es suficiente. Si te gusta estar cómodo, podrías tener problemas, ya que los colchones están hundidos por el centro. Te prometo que no es la mejor forma de descansar después de un día de turismo, menos aún si necesitas un sueño reparador.
La atención también dejó un poco que desear. Al menos una de las recepcionistas se tomó su tiempo para echarnos balones fuera cuando intentamos solucionar un tema con una cama supletoria que era simplemente incómoda. No creo que un hotel de cuatro estrellas debería permitirse tener un servicio así. Y, sinceramente, para un grupo de amigos o para aquellos que viajan con un familiar mayor, este tipo de detalles pueden ser un verdadero dolor de cabeza. Por otro lado, no todo fue malo: el restaurante tenía buen ambiente y la comida estaba bien, así que si decides ir, ¡quizás te lleves una grata sorpresa por ahí!
Ahora, si te preguntas si el hotel es adecuado para familias con niños, debo decir que podría no ser la mejor opción. Con una cama supletoria incómoda y un personal que no parece predispuesto a ayudar, es fácil sentirte poco cómodo. Pero al menos puedes contar con aparcamientos fáciles y un entorno tranquilo. Así que si decides arriesgarte, ¡lleva muchas almohadas!
Hay jardines o áreas exteriores para disfrutar en el hotel
Ya te digo, el Hotel Conde Rodrigo II tiene cosas que molan y otras que… bueno, no tanto. Por ejemplo, el jardín y la zona de piscina son un puntazo. Imagínate, con un montón de hamacas disponibles y piscina limpia con socorrista. Perfecto para relajarte después de un día de exploraciones. Pero claro, también hay que mencionar que el hotel en sí tiene unos detalles que necesitan bastante cariño. Las habitaciones son grandes y cómodas, pero esos muebles viejos que apenas abren los cajones… ¡uf! Deberían preocuparse un poco más por el mantenimiento.
Hablando de mantenimiento, la limpieza no es precisamente la estrella del lugar. Te juro que había más polvo y pelusas que en mi casa después de una semana sin pasar la aspiradora. Es un poco incómodo, sobre todo cuando todo está rayado y las decoraciones dan un aire de abandono. Así que, a pesar de que la decoración rústica tiene su encanto, una cosa es eso y otra es ver las gomas de la mampara en mal estado y la cal acumulada en el suelo. Al final, parece que le ha pasado un poco de tiempo desde su última renovación.
Otro tema, que no sé cómo lo llevan, es que no tienen ascensor y, de verdad, subir las maletas por esas escaleras es un gran hándicap, sobre todo si vienes con alguien que tiene problemas de movilidad. La ubicación está bien, pero si estás en las afueras, prepárate para usar el coche para moverte. Eso sí, al menos puedes apartarte gratuitamente cerca del hotel, que es un alivio.
Y sobre los espacios exteriores… ¡buenas noticias! Hay jardines y áreas exteriores donde realmente puedes disfrutar y desconectar. Así que si decides pasarte, aunque hay algunas cosas que podrían mejorar, al menos puedes relajarte en el jardín y disfrutar del ambiente tranquilo del lugar. ¡Esperemos que le den un repaso al mantenimiento pronto!
El hotel cuenta con piscina al aire libre
Ya que hablamos del Hotel Conde Rodrigo II, tengo que decir que, aunque no es la maravilla más económica, no está nada mal. La relación calidad-precio es un poco dudosa, ya que te puede parecer un poco caro para lo que ofrece. Las habitaciones son bastante grandes y luminosas, perfectas para moverse con comodidad, pero el colchón es un poco blando. Para aquellos que padecen de dolor de espalda, puede que no sea lo ideal. Si estás buscando un lugar cómodo donde descansar y la comodidad de la cama es una prioridad, igual deberías tener esto en cuenta.
El personal del hotel es un punto a resaltar también. No es que sean el alma de la fiesta, pero al menos son cordiales y cumplen con su trabajo. Y eso a veces es suficiente, ¿no? Pero si lo que quieres es sentirte como en casa, quizás tengas que ajustarte un poco a su estilo más serio.
La ubicación del hotel trae un par de cosillas buenas y malas. Por un lado, está un poco apartado, así que tendrás que usar el coche para cualquier movimiento. Si prefieres un sitio donde puedas salir a caminar y descubrir el lugar a pie, puede que te decepcione un poco. Sin embargo, para una escapada en familia o con amigos, seguro que esta tranquilidad te viene bien, ya que el hotel es tranquilo y adecuado para niños.
Hablando de familias, el fin de semana pasado nos juntamos unas 40 personas en este hotel y la verdad fue una experiencia bastante completa. Las instalaciones son geniales, desde los jardines cuidados hasta la piscina al aire libre, que es ideal para refrescarse durante los días de calor. Así que sí, ¡el hotel cuenta con piscina al aire libre! Si piensas visitar Ciudad Rodrigo y buscas un lugar donde relajarte con los peques, el Conde Rodrigo II puede ser una opción a considerar, aunque con un par de mejoras en los colchones, sería perfecto. ¡Saludos!








