
La Posada de los Aceiteros es ese lugar al que te apetece escapar si buscas un poco de naturaleza y encanto. Situada en C. del Sol, 16, Ahigal de los Aceiteros, Salamanca, esta casa rural mantiene su esencia histórica con paredes de piedra y vigas de madera que te harán sentir como si retrocedieras en el tiempo. Además, estás en pleno Parque Natural y Reserva de la Biosfera Arribes del Duero, ideal para los amantes del senderismo, ya que está muy cerca de la famosa ruta de senderismo Camino de Hierro.
Con un ambiente acogedor, la posada cuenta con dos comedores con chimenea perfectos para disfrutar de una buena charla en familia o con amigos. Además, ¡hay bicicletas gratis para explorar los alrededores! Su atención al detalle se nota en la recepción 24 horas y el servicio al cliente que tiene una puntuación de 4 sobre 5 en Tripadvisor, reflejando lo bien que cuidan a sus huéspedes. Sin duda, la Posada de los Aceiteros es el destino perfecto para desconectarte y disfrutar de lo mejor de la vida rural.
Posada de los Aceiteros
Horarios Posada de los Aceiteros
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
| martes | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
| miércoles | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
| jueves | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
| viernes | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
| sábado | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
| domingo | 10:00–14:00, 16:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Posada de los Aceiteros
Dónde se encuentra la Posada de los Aceiteros
¡Hola, amigos! ¿Cómo están? Quiero contarles sobre la Posada de los Aceiteros, un lugar que realmente nos sorprendió durante nuestra escapada a principios de diciembre. Pasamos 4 días allí, y la verdad es que fue una experiencia maravillosa. Éramos dos adultos y dos niños, y desde el primer momento nostros nos sentimos como en casa. ¡Es un alojamiento de 5 estrellas que merece la pena conocer!
Comencemos por el desayuno, porque de verdad que es algo que se disfruta. No esperen un buffet gigantesco, pero lo que ofrecen es más que suficiente: tostadas con tomate o mermelada, fruta cortada, bollería deliciosa y, por supuesto, un buen café o Colacao para arrancar el día. Después de desayunar, pasábamos el día haciendo excursiones por la zona, y la verdad es que el dueño te da unos consejos increíblemente acertados sobre qué ver y en qué orden. ¡No dejen de preguntar!
En cuanto a la cena, ¡wow! Se convirtió en uno de los mejores momentos del día. Tenían una variedad impresionante de carnes y pescados. Para los más peques, hay opciones como lasaña de ternera y tortilla francesa. Y para los adultos, ¡qué delicia! Solomillo, secreto, bacalao… La lista sigue y cada plato fue un acierto. Además, el comedor tiene un ambiente muy acogedor, y en invierno encienden la chimenea de leña, lo que hace que cenar sea una experiencia súper cálida y agradable.
Las habitaciones no se quedan atrás. Son amplias y limpias, con ese suelo de madera que le da un toque rústico (sí, puede sonar un poco, pero le añade carácter). Las decoraciones son con muebles de madera antiguos y, aunque los baños son más modernos, tienen todo lo necesario y más: toallas para todos, incluso los niños (algo que siempre se agradece), y el agua caliente sale sin problemas. La calefacción también es buena, con radiadores eléctricos que nos mantuvieron a gusto todo el tiempo.
Y qué decir del dueño… ¡un encanto! Habló con nosotros de manera natural, sin ser pesado, compartiendo sus recomendaciones sin forzarnos a pedir más de lo que queríamos. Es un tipo auténtico y amigable que realmente sabe cómo hacerte sentir bienvenido. Nos sorprendió un poco no tener una carta en papel con los precios, pero la sorpresa fue que, al final, la cena costó mucho menos de lo que esperábamos. ¡Un puntazo!
Si estás pensando en visitar la Posada, te recomiendo que estés al menos dos días enteros para disfrutar de todo lo que la zona tiene para ofrecer. Desde el castillo de San Felices de los Gallegos hasta el emocionante crucero fluvial del Duero. También puedes conocer el Pozo de los Humos y varios miradores espectaculares. ¡Hay mucho que ver!
Y, para quienes se pregunten, ¿dónde se encuentra la Posada de los Aceiteros? Pues está en C. del Sol, 16, 37248 Ahigal de los Aceiteros, en Salamanca. ¡Así que no se lo piensen más y vengan a disfrutar de un lugar que realmente se siente como un hogar!
Qué características históricas tiene la posada
La verdad es que daría lo que fuera por volver a la Posada de los Aceiteros en Ahigal de los Aceiteros. Este fin de semana, mi marido y yo estuvimos allí y nos sorprendió gratamente. Desde que llegamos, la casa es preciosa, con un ambiente muy acogedor, y se nota que está súper limpia y cuidada. El desayuno fue otro punto a favor; ¡vaya que es muy completo! Vamos, que te quedas con ganas de más. Y si hablo de la comida, tengo que decir que estaba riquísima y con precios que no te hacen temblar.
La atención de los propietarios, Manuel y su familia, es inmejorable. Son un amor, de verdad. Nos recomendaron varios sitios imprescindibles para visitar, y no solo eso; también estaban siempre pendientes de que todo estuviera bien durante nuestra estancia. Las habitaciones son amplias, cómodas, y la decoración tiene ese toque vintage que tanto nos encanta. La cama, ¡madre mía! ¡Nunca he dormido tan bien! Y la atención es de 5 estrellas, en serio.
Y no quiero dejar de mencionar la cocina; todo un descubrimiento. El cabrito guisado con almendra fue, sin duda, uno de los platos que me llevaré en el recuerdo. Es genial que la carta no sea excesivamente larga en pescados, porque, si te gusta compartir, todo te llega en platos individualizados. Los postres caseros son, sin duda, el broche final a una comida espectacular. Para nosotros, fue el lugar perfecto para desconectar y disfrutar.
La Posada de los Aceiteros tiene un estilo muy característico, organizado de una manera que respeta la arquitectura tradicional del lugar, con habitaciones dispuestas en diferentes alturas. Y sí, no cuenta con ascensor, pero eso solo le añade un poco de encanto, ¿no? El baño es grande, con una ducha que es un lujo, y el personal siempre está ahí, atentos a cualquier necesidad que tengas. Resumiendo, fue un verdadero acierto conocer este lugar y, créeme, ¡necesitas visitarlo!
En cuanto a su historia, la posada está diseñada en consonancia con la naturaleza y el entorno local, lo que le da un carácter único. Aunque no tengo detalles precisos, te puedo asegurar que la decoración utiliza elementos locales que honran la tradición y la cultura de Ahigal de los Aceiteros, haciendo que el establecimiento sea un reflejo auténtico del pueblo y sus orígenes. ¿Qué más se puede pedir?
Qué tipo de entorno rodea la Posada de los Aceiteros
La Posada de los Aceiteros es realmente un lugar que te hace sentir como en casa, ¿no crees? Durante nuestra estancia, nos sorprendió lo amplia y limpia que era nuestra habitación. El servicio fue espectacular, con Manuel y su familia siempre dispuestos a darnos recomendaciones sobre rutas y actividades en la zona. La verdad, el ambiente tan acogedor y familiar que tienen te deja con ganas de quedarte más tiempo, incluso si el suelo cruje un poco por esas vigas de madera que tienen, añadiendo un toque rústico y auténtico al lugar.
Y no se pueden dejar de mencionar las cenas. Sin lugar a dudas, cenar en su restaurante es una gran idea. La cantidad de platillos puede no ser abrumadora, pero eso es lo que hace que la calidad sea tan buena. Probar todo lo que ofrecen fue un festín, y si le sumas un desayuno con zumo de naranja natural y fruta fresca, ni te cuento. Todo esto mientras disfrutas de un paisaje impresionante que te invita a explorar.
Había leído sobre las rutas cercanas y, vaya que cumplen lo que prometen. La ubicación de la posada es ideal, ya que estás a un paso del camino de hierro y tienes dos rutas interesantes y accesibles que nacen directamente en el pueblo. Es un sitio perfecto para quienes buscan conectar con la naturaleza y hacer algo de ejercicio mientras disfrutan de la vista.
El entorno que rodea la Posada de los Aceiteros es realmente encantador. Te encontrarás entre montañas y senderos que susurran historias del pasado, además de tener unas vistas de los Arribes del Duero que quitan el aliento. Es un lugar donde el aire fresco y el sonido de la naturaleza te envuelven, haciendo que cualquier paseo que decidas hacer sea memorable. Sin duda, si buscas un sitio para desconectar y recargar energías, este es tu lugar. ¡Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros!
Qué actividades al aire libre se pueden realizar cerca de la posada
¡Ah, la Posada de los Aceiteros! Si buscas un lugar que te haga sentir como en casa, este es el sitio. Desde el principio, el recibimiento cordial de Manuel te hace olvidarte de tus preocupaciones. Hablando de Manuel, ¡qué encanto de persona! Tiene una manera especial de hacerte sentir tranquilo y acogido. Y esas habitaciones, amplias y super cómodas, son el lugar perfecto para relajarse después de un día explorando. Con aire acondicionado, limpias y con un estilo que enamora, son justo lo que necesitas para recargar energías.
Y ni hablemos del desayuno. Tienes de todo: zumo de naranja, fruta fresca, dulces, café y tostadas. ¡Un festín que te prepara para un día lleno de aventuras! Lo único que podría ponerle una pega son las escaleras para subir al piso superior; pero oye, no todo puede ser perfecto, ¿verdad? A pesar de eso, es un pequeño detalle comparado con lo increíble del resto. ¡Vas a querer volver!
Si te preguntas qué hacer cerca de la posada, hay un montón de actividades al aire libre que te van a encantar. Desde senderismo en los alrededores hasta paseos entre olivares. En otoño, el paisaje está especialmente bonito. Además, está a una buena distancia del Camino de Hierro, así que si te gusta la aventura, tienes más que suficiente para disfrutar. En definitiva, la Posada y sus alrededores son el plan ideal para unas vacaciones relajadas en grupo o con tu pareja. ¡Definitivamente un lugar digno de volver! Si algún día tienes la oportunidad, no dudes en hacer una visita. ¡Manuel y su equipo se lo merecen!
Qué es el Parque Natural y Reserva de la Biosfera Arribes del Duero
Te cuento que la Posada de los Aceiteros no es solo un lugar para dormir, ¡es toda una experiencia! Hemos ido hasta Ahigal de los Aceiteros para disfrutar de una comida en familia en este restaurante tan recomendado. Imagínate una vieja casa de pueblo que han reconstruido y rehabilitado, manteniendo las viejas estancias como salas. El ambiente es muy acogedor y te hace sentir como en casa desde el primer momento. Pedimos para compartir pulpo y una ensalada de jamón, melón y foie que estaban para chuparse los dedos. Y los platos principales, ¡qué delicia! Entre entrecot, sepia, solomillo de foie y rabo de toro, todo estaba simplemente espectacular. Además, el servicio fue muy atento y amable; nos atendieron en todo momento sin resultar pesados, lo cual siempre es un plus. ¡Totalmente recomendable! Sin duda, volveré.
El fin de semana que pasamos allí fue estupendo. La posada es preciosa, bien cuidada y todo está muy limpio. Manuel, el anfitrión, nos trató genial; siempre con una sonrisa y lleno de buenas recomendaciones. Desayunamos y cenamos de maravilla, con productos de calidad que nos dejaron más que satisfechos. Es un sitio ideal para desconectar y pasar unos días tranquilos, lejos del bullicio. Estamos pensando en volver pronto porque realmente disfrutamos cada instante.
Y si vas a la Posada, no puedes perderte el restaurante. Es un sitio muy acogedor con una decoración que rinde homenaje al oficio del aceite. El trato es tan familiar que te hacen sentir como en casa. Además, cuentan con unas vistas espectaculares y una selección de vinos de Arribes que complementan perfectamente cualquier comida. Recuerdo que con vino crianza, pan rústico, postre casero, café portugués y licores digestivos, la cuenta se quedó en solo 25€ por comensal, ¡una ganga para todo lo que probamos!
Por cierto, si tienes tiempo, no te olvides de explorar un poco más el entorno. Hicimos el Camino del Hierro y dimos una vuelta por los miradores de las Arribes. El pueblo de al lado, San Felices de Gallegos, también merece una visita. El Parque Natural y Reserva de la Biosfera Arribes del Duero es un lugar increíble, lleno de paisajes espectaculares y biodiversidad impresionante. Perfecto para los amantes de la naturaleza. Así que, ya lo sabes, si buscas un buen plan en Salamanca, la Posada de los Aceiteros es una opción que no puedes dejar pasar. ¡Saludos y que lo disfrutes!
Qué comodidades ofrecen los comedores de la posada
Y bueno, si te estás preguntando por la Posada de los Aceiteros, aquí no solo vas a encontrar un sitio acogedor para quedarte, sino también un restaurante que es todo un hallazgo. La verdad es que la comida es espectacular —y si te gustan los platos típicos de los Arribes, aquí están bien representados. Tienes entrantes para compartir, que son ideales si quieres probar un poco de todo, y luego, otros platos que son un auténtico manjar. ¡Y un consejo! No dejes de probar el Bruñal de la Bodega Quinta Las Velas, que marida de maravilla con lo que pidas.
De hecho, la experiencia es aún mejor gracias a Manuel y su familia, quienes se encargan de que todo sea perfecto. El ambiente es súper acogedor, y realmente se siente como un lugar al que puedes volver. Así que si de repente ves que te surge un plan y no puedes quedarte a cenar, ¡es una pena! Porque repetir esa rica comida y charlar un rato en ese entorno sería top. La calidez de ese lugar y el trato cercano que ofrecen te dejan con ganas de más.
Y si lo que buscas es desconectar y recargar pilas, este lugar es ideal. La tranquilidad y la comodidad de las habitaciones te van a sorprender, y aunque está ubicado en un pueblo pequeño, la zona es perfecta para hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza. Desde miradores hasta rutas culturales, hay un montón de opciones para explorar. Cuanto más tiempo pasas aquí, más te das cuenta de que es un auténtico 10/10.
Ahora, en cuanto a las comodidades que ofrecen los comedores, puedes esperar una decoración rústica y acogedora donde cada detalle está cuidado. Siempre hay una excelente limpieza y un ambiente familiar que te hace sentir como en casa. El menú es igual de atractivo, siempre con productos de la región que destacan por su calidad. Así que, ya sabes, si decides pasar unos días en la Posada de los Aceiteros, ¡te va a encantar la experiencia!
La Posada de los Aceiteros cuenta con algún servicio especial para los huéspedes
Y bueno, les cuento que pasamos un maravilloso fin de semana en el Parque Natural de los Arribes, ¡y ni se imaginan cuánto ayudó la Posada de los Aceiteros a que fuera aún mejor! En un lugar privilegiado y con encanto, es la opción perfecta para descansar y recargar energías. Quien no haya probado la cena allí se está perdiendo de algo sencillamente espectacular. Hay que decir que la amabilidad de Manuel es otra cosa a destacar: siempre está dispuesto a dar sugerencias y se nota que le encanta lo que hace. Sin duda, volveremos!
Además, nos detuvimos a comer en su restaurante y, ¡vaya sorpresa! Superó todas nuestras expectativas. Pedimos solomillo y cabrito, y estaban tiernos y deliciosos. El trato por parte del personal fue excepcional, y el ambiente, con su decoración especial y acogedora, hace que te sientas como en casa. Si están buscando un buen sitio para comer, este es el lugar, ¡lo recomendamos a morir!
Y si hablamos de momentos especiales, no puedo dejar de mencionar que celebramos San Valentín aquí mi pareja y yo. Nos fuimos más que contentos: la comida era casera y buenísima, los empleados muy atentos e incluso nos dieron recomendaciones de sitios que ver durante el viaje de regreso. Las habitaciones son amplias, super limpias y cuidan cada detalle. Sin duda, repetiríamos y recomendaríamos este lugar sin pensarlo dos veces.
Así que, ¿la Posada de los Aceiteros cuenta con algún servicio especial para sus huéspedes? ¡Definitivamente! La relación calidad-precio es magnífica y la atención es excepcional. Ellos se preocupan por hacerte sentir como en casa, sin el estrés de tener que fregar después. Vamos, que hasta repetir 3 días seguidos puede parecer poco, y estoy seguro de que cada vez que volvamos, esos buenos momentos seguirán en la memoria.
Está disponible el servicio de recepción las 24 horas
Y cuando llegues a la Posada de los Aceiteros, vas a querer quedarte para siempre. Es preciosa, de verdad. Las habitaciones son tan amplias y acogedoras que parece que estás en tu propia casa. No te preocupes por la limpieza, porque todo brilla. ¿Y la comida? ¡Te mueres de lo rica que está! Tanto el desayuno como la cena son de 10. Ni se te ocurra saltarte el desayuno, especialmente si eres de los que realizan rutas por la zona; te lo preparan desde temprano para que salgas con energías.
Hablando de lo que importa, te digo que el trato es insuperable. Manuel, el dueño, es una persona excepcional. Es tan amable que me sentí como parte de su familia desde el primer momento. Y honestamente, no soy comercial ni nada por el estilo, soy un trabajador que se quedó una noche allí y quedé encantado. ¡Sin duda volveré!
Además, la casa está decorada con mucho gusto, así que cada rincón es un placer para la vista. La cena es de calidad-precio excepcional, y, honestamente, no puedo sacar nada negativo de mi estancia. Solo un pequeño consejo que le daré a Manuel sobre las cerraduras de las puertas; aunque me sentí seguro, quizás sería bueno revisar un poco esos detalles.
Por si te lo estabas preguntando, el servicio de recepción no está disponible las 24 horas, pero la atención que recibirás durante el tiempo que esté Manuel allí hace que no sea un problema. Con su dedicación a los huéspedes, me siento seguro que podrás resolver cualquier cosa que necesites. En resumen, un lugar altamente recomendable para tus próximas vacaciones o un viaje en grupo. ¡No te lo pierdas!








