Hotel Rural Las Campares

Hotel Rural Las Campares

Si buscas un escapada perfecta en la naturaleza, Hotel Rural Las Campares en Callejo de Ordás es tu lugar. Este acogedor hotel, situado en C. el Hogar, 8, tiene todo lo que necesitas para relajarte: un jardín encantador, un salón de uso común y una terraza donde puedes disfrutar del aire fresco. Y no te olvides de comer en su restaurante, que promete deleitar tus papilas con platos deliciosos. Para los amantes de la cultura, está a solo 30 km del Convento de San Marcos y a 31 km de la Iglesia de San Isidoro.

El ambiente en Las Campares es súper íntimo y acogedor; las habitaciones tienen baño propio y algunas son perfectas para familias con niños. Además, si eres de los que viajan con peludos, aquí tu mascota será muy bienvenida. Con una espectacular puntuación de 5 sobre 5 en Tripadvisor y opiniones que destacan su increíble hospitalidad, este hotel no solo ofrece confort, sino una experiencia única en plena naturaleza. ¡No dejes pasar la oportunidad de reservar tu estancia!

Hotel Rural Las Campares

⭐4,9
164Reseñas
Fotos
C. el Hogar, 8, 24277 Callejo de Ordás, León
613 02 64 27

Mapa Ubicación Hotel Rural Las Campares

Dónde se encuentra el Hotel Rural Las Campares

¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar para desconectar, os tengo que hablar del Hotel Rural Las Campares. Este sitio tiene mucho encanto y la atención del personal es inigualable. Desde que llegas, te das cuenta de que están atentos en todo momento. El hotel está súper cuidado, y las plantas y la decoración son simplemente preciosas.

Las habitaciones son cómodas y bonitas, ideales para relajarte después de un día explorando. Tienen calefacción (que se agradece en León, ¿verdad?) y el baño es muy coqueto. Pero lo que realmente te hará sonreír es el desayuno. ¡Es delicioso! Tienen de todo: dulce, salado, fruta, yogur… ¡una maravilla! Además, si reservas la cena, prepárate para disfrutar de un menú cerrado que es sorprendente y muy bien cocinado. La comida en este lugar es realmente algo especial.

Situado en un pueblito rodeado de naturaleza, es el sitio perfecto si queréis escapar del ajetreo y bullicio de las ciudades. Estás a solo 35 minutos de León, así que puedes hacer una escapada urbana cuando te apetezca. Es un lugar muy tranquilo, donde puedes pasear y conectarte con la naturaleza. Y la gente del lugar, especialmente Carmen y su hijo, son un amor. Siempre están ahí para asegurarse de que te sientas en casa.

Entonces, ¿dónde se encuentra el Hotel Rural Las Campares? Está en C. el Hogar, 8, 24277 Callejo de Ordás, León. ¡No os lo penséis más y haced una escapada, que no os vais a arrepentir!

Cuál es la dirección exacta del hotel

Y, hablando de nuestra estancia, las dos noches en el Hotel Rural Las Campares son algo que definitivamente no olvidaremos. Desde el primer momento que llegamos, nos cayó la noche en el jardín interior; era un lugar que rebosaba paz y tenía un gusto exquisito en cada rincón. Las habitaciones eran enormes y estaban tan bien decoradas que te sentías como si estuvieras en casa, pero con un toque de lujo. Todo estaba pensado para que la estancia fuera de 10, y vaya que lo fue. Teníamos que agradecer a Carmen por hacerlo posible; ¡una persona encantadora! Sin duda, nuestros caminos se cruzarán de nuevo.

Y no puedo dejar de mencionar el desayuno; ¡qué locura! No era el típico desayuno de hotel, sino algo fuera de lo normal. Esa variedad y calidad que te daba energía para salir a explorar, y créeme, el entorno es ideal para ello. Y si de comer hablamos, el restaurante nos dejó boquiabiertos. Optamos por el menú degustación y cada plato fue como un viaje sensorial. Desde el bacalao hasta los entrantes, todo estaba increíblemente sabroso, además la decoración del lugar lo hacía aún más especial.

La atención también fue espectacular; nada de esperar eternamente, todo era rápido y discreto. En un lugar tan apartado como Callejo de Ordás, es algo que no esperas, pero aquí lo recibimos con los brazos abiertos. Sin duda, es una perfecta opción para aquellos que buscan desconectar y disfrutar de un buen paseo por la Omaña. Además, con actividades como senderismo a la vuelta de la esquina, te aseguro que aquí hay muchas posibilidades para todos los gustos.

Si te estás preguntando la dirección exacta de este pequeño paraíso, es C. el Hogar, 8, 24277 Callejo de Ordás, León. Así que ya sabes, si te quieres perder un par de días en un lugar que combina tranquilidad, buena comida y encanto, ya tienes tu destino. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de instalaciones ofrece el hotel

Y, ¿qué puedo decir de Hotel Rural Las Campares? Cuando llegamos, supimos que habíamos encontrado un lugar especial. Buscábamos un sitio céntrico en la provincia de León y la elección de Callejo de Ordás fue todo un acierto. El hotel es pequeño y encantador, lo que le da un ambiente muy acogedor. Desde el primer momento, el servicio nos dejó impresionados; la dedicación del personal es espectacular. Y, por supuesto, Carmen en la cocina merece un premio. La comida que prepara es simplemente deliciosa, ¡hacer la reserva de la cena es un must!

Recuerdo que celebré allí mi boda y no podría haber elegido mejor lugar. El ambiente era de cuento de hadas, y tanto mis invitados como el fotógrafo no dejaban de comentar lo increíble que era el sitio. La atención fue de diez y la comida... ¡exquisita! Gracias a todo el equipo que hizo de aquel día un momento inolvidable. La atención al detalle es lo que hace que este lugar destaque.

Además, las instalaciones son perfectas para desconectar y pasar unos días de relax. Las habitaciones son acogedoras y calentitas, y los colchones son súper cómodos; ¡parece que vas a estrenar todo! Y no quiero dejar de mencionar el desayuno: ¡es un verdadero festín! Todo está cuidadosamente presentado, y no falta de nada, lo que hace que el inicio del día sea genial. La sensación de tranquilidad en el hotel es palpable; ideal para descansar y escapar del ruido cotidiano.

En cuanto a las instalaciones, el hotel cuenta con habitaciones amplias y bien decoradas, áreas comunes que son una maravilla para relajarse, y un servicio que se preocupa por ti en todo momento. Si buscas un lugar con encanto, recomendable al 100%. Cada euro gastado aquí vale la pena, y sin duda, será un lugar al que querrás volver. ¡Así que apunta y no te lo pierdas!

El Hotel Rural Las Campares cuenta con un restaurante

Y hablando del Hotel Rural Las Campares, no puedo dejar de mencionar a Carmen, la dueña, que se desvive por ofrecerte una experiencia única. La atención es de 10, y se nota que le pone cariño a todo. Desde que llegas, te sientes como en casa, y eso se agradece un montón, especialmente cuando viajas en grupo o con la familia. Además, los detalles en la decoración y en el servicio son meticulosamente cuidados, ¡de esos que te hacen sonreír!

Los desayunos son incluidos en el precio de la habitación y son todo un festín. Imagina empezar el día con un menú recién preparado y, si decides quedarte para cenar, la oferta gastronómica es igual de sorprendente. Las comidas son sabrosas y bien elaboradas, con una presentación exquisita que te hará querer sacarles fotos antes de hincarles el diente. Y lo mejor, los precios son muy razonables, así que no hay que preocuparse por vaciar la cartera.

El comedor tiene un encanto particular; está montado en lo que solía ser una cuadra, convirtiéndolo en un lugar acogedor donde cada comida se siente especial. A mí me encantó la biblioteca y las habitaciones, todas super limpias y decoradas con detallitos que le dan un toque personal. Carmen se nota que es una gran cocinera. Cada plato lleva su sello distintivo y se siente ese amor por la cocina en cada bocado.

Si no planeas alojarte, no te preocupes, ¡también puedes disfrutar de su restaurante! Puedes acercarte a comer, tal como lo hicimos nosotros. Aunque no pudimos ver las habitaciones, la comida nos dejó con ganas de más. El menú es completo, con un aperitivo, varios entrantes y un plato principal a elegir entre varios, así que hay opciones para todos los gustos. Además, el servicio fue increíble, con un chico muy amable que hizo todo lo posible para que estuviéramos cómodos, ¡incluso con nuestro perrito!

Así que, en resumen, si estás pensando en una escapada a la naturaleza con la familia o los amigos, el Hotel Rural Las Campares es definitivamente una opción que vale la pena. ¡Nos vemos en la próxima aventura!

Qué tipo de platos se pueden disfrutar en el restaurante

Y después de ese pequeño chasco con el otro restaurante, el Hotel Rural Las Campares se convirtió en nuestra salvación. Desde el primer momento que pisamos el lugar, supimos que habíamos encontrado algo especial. La ubicación es increíblemente fácil de encontrar, lo que siempre es un plus cuando andas un poco ajetreado. Pero lo que realmente te deja con la boca abierta es el interior, que es absolutamente maravilloso; hay detalles de decoración que hacen que te sientas en casa en un abrir y cerrar de ojos. Además, la relación que establecimos con los dueños fue fantástica, ya que te tratan con una calidez que hace que todo fluya más fácil. ¡Qué gusto poder contar con un trato tan profesional y familiar al mismo tiempo!

Aunque la situación sanitaria nos jugó una mala pasada y no pudimos celebrar nuestra boda como habíamos planeado, en Las Campares se movieron rápidamente para que no perdiéramos la oportunidad de disfrutar de una comida deliciosa. Nos prepararon todo para llevar, y la verdad es que la calidad de la comida era excepcional. ¡Buenísimo todo! Tuvimos la suerte de elegir los platos en conjunto con la cocinera, que se mostró muy atenta y nos dio unos consejos que acertaron de pleno. Sin duda, con toda esta ayuda, logramos mantener el espíritu festivo de nuestro gran día.

La casa es un verdadero encanto, cada rincón tiene algo que te atrapa y te hace sentir bien. Las habitaciones son amplias y súper cómodas, decoradas con un gusto exquisito, así que definitivamente te olvidas de lo que es el estrés. Y no solo eso, el salón principal es como un refugio; tiene un sofá enorme y un montón de libros, perfecto para relajarse después de un largo día explorando la zona.

En cuanto al tema de la comida, si te preguntas qué platos puedes disfrutar en su restaurante, ¡prepara el paladar! Allí se pueden degustar desde sabrosos guisos caseros hasta platos más elaborados, siempre con ingredientes frescos y de la mejor calidad. La atención y el esmero de los dueños son evidentes en cada bocado. La verdad es que estamos deseando volver, en cuanto la situación lo permita, para disfrutar de todo esto y dejar que nos miman de nuevo en ese rincón encantador.

Hay espacios al aire libre en el hotel

Y así, al llegar al Hotel Rural Las Campares, te encuentras con un lugar que es puro encanto. Desde el primer instante, tanto Carmen como Dani te hacen sentir en casa; realmente están pendientes de cada detalle, lo que hace que tu estancia sea aún más especial. Es un rincón de descanso perfecto, lejos del ajetreo urbano, ideal para desconectar con amigos, en pareja o simplemente contigo mismo. Imagínate pasar unos días rodeado de naturaleza y tranquilidad, ¡es un plan que no puedes dejar pasar!

Hablando de la comida, ¡prepárate para disfrutar! La cena que tuve con mis amigos en diciembre me dejó gratamente sorprendido. El ambiente es increíble, muy tranquilo, lo que te permite disfrutar plenamente de cada bocado. El tiramisú es una delicia que no puedes dejar de probar; ¡te va a hacer la boca agua! Además, la presentación de los platos es impecable, todo muy bien cuidado. Si te preguntas por el desayuno, también es una maravilla, más que suficiente para comenzar el día con energía.

Si decides quedarte un par de noches, créeme que no te vas a arrepentir. Las habitaciones son amplias, limpias y decoradas con gusto, lo que las hace aún más acogedoras. La atención es de 10; no hay queja, de verdad. El edificio se orienta hacia un hermoso patio interior que te envuelve en una atmósfera de calma y bienestar. Y ya que hablamos de eso, la parte del restaurante es muy acogedora, con precios realmente asequibles para la calidad que ofrecen.

Por cierto, lo que realmente sorprende es que el exterior del hotel, aunque parezca sencillo y austero, esconde un montón de sorpresas en su interior. Hay módulos semi derruidos que se han mantenido para dar carácter al lugar. Cada rincón está lleno de personalidad, con objetos antiguos y plantas que crean un ambiente espectacular. ¿Y los espacios al aire libre? ¡Claro que los hay! Puedes disfrutar de una especie de patio donde se respira paz pura. Además, un paseo por el pueblo te permitirá apreciar lo bien cuidado que está todo. Así que, si buscas un sitio donde recargar energía y disfrutar de buena comida, este hotel debería estar en tu lista. ¡Definitivamente, es un lugar al que querrás volver!

Cuál es la calificación del hotel en Tripadvisor

Y hablando de desconectar, Hotel Rural Las Campares es el sitio perfecto para dejar atrás el estrés por unos días. Estuvimos allí con nuestro bebé y, tengo que decirlo, la atención fue inmejorable. Tanto Carmen como su hijo se aseguraron de que no nos faltara de nada, lo que hizo que la estancia fuera aún más especial. Ah, y no puedo dejar de mencionar la cocina de Carmen. Es absolutamente deliciosa y está hecha con productos de la tierra que te harán salivar solo de pensarlo. ¡Gracias por todo, de verdad! Ya estoy imaginando el regreso y que Enzo pueda saludar a Yera.

Todo lo que encontré en ese lugar fue un verdadero descubrimiento. La calidad, la cantidad y la variedad en los desayunos me dejaron impresionado. Todo tiene un toque de elegancia y buen gusto que te hace sentir como en casa. No solo eso, sino que la cocina de Carmen es digna de un aplauso; si vas, no puedes dejar de probarla. Pasé por allí al inicio de un largo viaje y, honestamente, no ha pasado un día sin que haya recordado ese rincón tan acogedor y especial. ¡Mil gracias por crear un sitio así!

Y si hablamos del ambiente, el lugar tiene muchísimo encanto. Desde la decoración cuidada hasta el más mínimo detalle hasta el trato que recibimos fue espectacular. Carmen y Dani se aseguraron de que nos sintiéramos como en casa. La cocina tradicional con un toque innovador fue un acierto total; hay que probarlo para entenderlo. La verdad, juro que volveré a disfrutar de esa tranquilidad y belleza del entorno.

Sin duda, el Hotel Rural Las Campares es un refugio que no se puede dejar pasar. Estuvimos cuatro noches y la experiencia fue magnífica. Desde el comienzo, tanto Daniel como Carmen nos hicieron sentir en casa. Conocíamos la zona de otros viajes, y habernos alojado ahí fue un verdadero acierto. La casa es una preciosidad con un nivel de detalles increíble; es un lugar al que seguro volveré para disfrutar de unas vacaciones de verdad.

Por cierto, si te lo estás preguntando, el hotel tiene una calificación impresionante de 5/5 en Tripadvisor. No es de extrañar, la verdad, ¡cada palabra que lee es completamente merecida!

El hotel es apto para familias

Y ya que estamos hablando de Hotel Rural Las Campares, de verdad que es un rinconcito maravilloso en pleno corazón de la naturaleza. La sensación de tranquilidad que se respira ahí es simplemente indescriptible. Imagínate despertarte rodeado de montañas y silencio, perfecto para olvidarte del bullicio de la ciudad y recargar energías. Cada rincón del hotel es acogedor y está decorado con un gusto excepcional, ¡te hace sentir como en casa! Carmen y Daniel, los propietarios, son unos auténticos encantos. No solo se preocupan de que te sientas a gusto, sino que además sus desayunos y cenas son para chuparse los dedos.

Hablando de la comida, es que hay que destacarlo. Las recetas que prepara Carmen son tan originales y de primera calidad que se nota que pone mucho cariño en cada plato. Y lo mejor de todo: ¡los precios son bastante razonables! Por veinte y tantos euros tienes un menú delicioso que hará que no quieras salir del hotel. Creo que no hay manera de irse sin probar las delicias que ofrecen en el restaurante, ¿te imaginas una cena con vistas impresionantes? ¡Inmejorable!

El ambiente también es super amigable para grupos familiares, ya que las habitaciones son amplias y muy acogedoras. Para los que viajan con peques, hay tranquilidad asegurada y muchas actividades al aire libre que mantener a todos entretenidos. Así que si te preguntas si el hotel es apto para familias, la respuesta es un rotundo sí. La amabilidad del servicio y el cariño que ponen en todo lo que hacen lo convierten en un sitio ideal para disfrutar con tu gente. ¡Sin duda volveremos, y esta vez con más amigos!

Las habitaciones del hotel tienen baño propio

¡No sabes lo que me alegra contarte sobre nuestra estancia en Hotel Rural Las Campares! Estuvimos allí del 8 al 13 de abril, y la experiencia fue simplemente increíble. Éramos dos adultos y cuatro niños, así que nos ofrecieron un apartamento perfecto para los chicos, mientras nosotros disfrutábamos de una habitación solo para nosotros. El entorno es inmejorable; puedes salir a caminar por el monte desde el mismo pueblo o hacer excursiones a sitios cercanos. León está a menos de una hora en coche, y Astorga a solo 40 minutos. ¡Y ni hablemos de las Cuevas del Valporquero, que están a una hora bajando por unas carreteras que son un placer para conducir! Además, hay un montón de rinconcitos que explorar, como el entorno de Barrios de Luna, que también está a un saltito de distancia.

La casa en sí está decorada con mucho gusto. Tienen piezas de arte rural que añaden un toque original, perfecto para sentarte a disfrutar de un café o una copa de vino. Hablando de desconectar, a pesar de que hay wifi, la verdad es que la casa y su entorno invitan a olvidarse de todo. Las habitaciones son muy espaciosas y la cama es grande, ¡te aseguro que dormirás de maravilla! Lo mejor es que la ducha proporciona agua caliente sin problemas – y ya sabes lo difícil que puede ser encontrar eso en un hotel rural. Estábamos encantados con la distribución y la decoración bien equilibrada, que te hace sentir cómodo sin estar sobrecargado.

El apartamento para los chicos es ideal, con una cama de matrimonio y dos camas grandes. El piso de arriba es enorme y perfecto para que tengan su espacio, mientras que abajo cuentan con un saloncito con TV. Y la cocina... ¡madre mía! Eso sí que es una joya, especialmente teniendo en cuenta que Carmen, la dueña, solía tener un restaurante. Los desayunos son un festín, variedad de dulce y salado que cambia cada día, y los productos son de una calidad excepcional: la mantequilla, el bizcocho y el embutido son solo algunos ejemplos de lo que podrás disfrutar. Y si decides quedarte a cenar, prepárate para sorpresas culinarias que van desde ensaladas con huevos fritos hasta platos más elaborados como salmón o crema de setas. La cocina de Carmen es de otro nivel, ¡la mejor sorpresa de todas!

También te cuento que las habitaciones sí tienen baño propio, así que no tendrás que preocuparte por eso. Es un lujo tener tu espacio y privacidad, ¿verdad? La dedicación y el cariño que nos brindaron Carmen y su hijo, Daniel, nos hicieron sentir como en casa. No podemos olvidar mencionar a las vecinas del pueblo, que también son un encanto. Si les das unos minutos, te sorprenderán con su simpatía y las historias que tienen para compartir. Sin duda, estamos deseando volver a hospedarnos en Las Campares. ¡No te lo pierdas!

Se admiten mascotas en el Hotel Rural Las Campares

Y si hablamos del Hotel Rural Las Campares, no puedes dejar de sentirte como en casa desde el momento en que pones un pie en él. Este lugar, que está en C. el Hogar, 8, 24277 Callejo de Ordás, León, tiene ese encanto mágico donde la naturaleza te abraza y el silencio solo es interrumpido por el canto de los pájaros. ¿Te imaginas despertar por la mañana y disfrutar de un café en la terraza mientras contemplas las vistas? ¡Es simplemente espectacular!

Además, lo mejor es que la decoración de las habitaciones tiene ese toque rústico que tanto nos gusta, pero con todas las comodidades modernas para que no te falte de nada. Los propietarios son super amables y te hacen sentir como parte de la familia desde el primer momento. Si tienes suerte, incluso podrías coincidir con algunos de los eventos locales, como la fiesta de la vendimia o algún mercado artesanal en el pueblo. Siempre hay algo que descubrir y disfrutar por los alrededores.

Ahora, hablemos de la comida. ¡Qué delicia! Aquí en el hotel se preocupan por ofrecer platillos de la región, y la cena siempre es un momento especial. La zona de comedor está llena de un ambiente cálido donde la comida casera se convierte en toda una experiencia. No te vayas sin probar su famoso cocido leonés, es simplemente irresistible. Además, muchas veces hay opciones vegetarianas y eso siempre es un plus para los que prefieren algo más verde.

Y sí, sé que muchos de ustedes siempre se preguntan lo mismo: ¿se admiten mascotas en el Hotel Rural Las Campares? Pues la buena noticia es que sí, ¡así que puedes llevar a tu peludo contigo! Tienen unas políticas geniales para que tu mascota se sienta tan bien como tú. Así que no te preocupes, él también podrá disfrutar de esos paseos por la naturaleza. ¡Prepárense para crear recuerdos inolvidables todos juntos!

Fotografías Hotel Rural Las Campares

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